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REVISIONES POR PAIS / ESTILO:   España / rock progresivo

 

Materia opinable:
Por REP
 

Casi como en el resto de Europa, el rock progresivo comenzó a tomar forma en España sobre el final de la década del '60. Las bases de este movimiento se dieron en Cataluña y Andalucía auntque también Madrid fue en 1970 eje de la Música Progresiva española. Salvador Domínguez, madrileño residente en América, regresa ese año con las armas necesarias para alzar la escena madrileña con la compañía de Miguel Ríos y Los Canarios.

Domínguez salió al ruedo con sus bandas Blue Bar y Cerebrum, en tanto Los Canarios de Teddy Bautista abrían fuego en su Palma natal de la Gan Canaria y Miguel Ríos llegaría a ser el baluarte del rock sinfónico alcanzando un marcado éxito en los principales mercados discográficos mundiales.

Durante 1969 se había formado en Madrid el grupo Módulos, en el que militaban Canovas, Sherpa y Pepe Robles. Esta banda estaría llamada a marcar los momentos más importantes de la historia del progresivo español en los '70s, en su período fundacional.

Entre los grupos más trascendentes de la movida andaluza se pueden mencionar a Triana, Guadalquivir, Alameda, Imán Califato Independiente y Cai

En Cataluña los grupos señeros son Máquina! que alcanzó una importante repercusión en el exterior, Música Dispersa, Pan & Regaliz, Om y Pau Riba. En Andalucía se fue dando naturalmente un movimiento que terminó concretándose como lo que luego se conocerá como "Rock Andaluz" o "Rock con Raíces". Los catalanes por su parte evolucionarán hacia el denominado "Rock Layetano" de donde surge Iceberg, banda considerada como el máximo exponente en materia de música progresiva española.

 

Alameda

Alameda (1979)

 

Formada por cinco músicos de sesión (dos de ellos colaboraron en algún momento con Triana), Alameda inició su carrera con un disco epónimo que mostraba una mezcla de sinfonismo aflamencado y latin jazz. Aquí encontramos la huella de las tendencias melódicas y románticas de Triana, pero a diferencia de éstos, no se orientaron hacia la psicodelia de corte floydiano, sino que decidieron irse por la fusión de intensos ambientes flamencos con abundantes ritmos latinos. Esto se nota en canciones tan bien logradas como "Matices" y "A La Vera Del Jueves". También destacan temas más románticos e introspectivos, como la flamenquísima "Ojos De Triste Llanto" y la hermosa mini - suite "Amanecer En El puerto" (su canción más emblemática). Hablando con más detalle acerca del estilo musical de Alameda, cabe destacar que, a pesar de la notoria presencia de la guitarra flamenca, éste no es el instrumento que más destaca dentro del ensamble grupal. Los dos tecladistas tienen a su cargo no solo los ambientes sinfónicos, sino también la mayor parte de los solos, interpretados en el piano, los sintetizadores y el piano eléctrico. La sección rítmica es bastante eficiente. Mención aparte merece la hermosa voz del guitarrista, sumamente emotiva y bien dotada, limpia e impecablemente afinada, moderadamente dramática: tal vez sea el mejor de los vocalistas de la vertiente progresiva andaluza. En conjunto, este disco no es de los más intrincados de la corriente progresiva andaluza, pero indudablemente destaca en cada uno de los temas la conmovedora belleza de sus melodías, así como la pulcra elegancia de sus arreglos y ejecuciones: todo esto lo hace recomendable.

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Alameda

Misterioso Manantial (1980)

 
Siguiendo por la misma corriente del álbum debut, "Misterioso Manantial" exhibe una mayor profusión melódica y armónica en los arreglos de las canciones. El disco se inicia con un solo de un célebre guitarrista flamenco, "Tomatito", que sirve como un tipo de obertura. Las siguientes siete canciones transitan libre y fluidamente entre el romanticismo sinfónico más emotivo y los compases latinos más juguetones: como botones de muestra, vale decir que "Dos Amores" y "Al Caer" resaltan lo primero, "Canto Al Despertar" le da prioridad a lo segundo, mientras que "En Tus Labios" combina ambas orientaciones. En líneas generales, se puede notar que las melodías caen en ciertos aires repetitivos tomados del disco debut, pero ellas siguen exhibiendo la misma belleza y sensibilidad. Una vez más, la hermosa y emotiva voz de José Roca sirve como vehículo perfecto para las letras reflexivas y románticas de las canciones. Los siguientes trabajos de Alameda no lograrán alcanzar estos niveles de creatividad; solo los dos primeros discos resultarán satisfactorios para los paladares exigentes. Hace poco, el sello discográfico ha editado en un doble CD los cuatro primeros discos de este grupo. .
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Alfredo Carrion

Los Andares Del Alquimista (1976)

 

Alfredo Carrión es el compositor y arreglador de esta obra. Tiene en su curriculum el aporte en la orquestación del álbum "Ciclos" de canarios. La obra es decididamente sinfónica con abundantes cuerdas, aunque sin perder el contacto con la base rockera con aceptables trabajos de batería y bajo y buenos momentos de guitarra eléctrica que bien desequilibran el clima sinfónico. La voz femenina oscila entre lo tradicional y lo lírico, con letras en castellano. El disco es algo pretencioso y cae en algunos momentos en la ampulosidad, fundamentalmente en algunas secciones orquestadas o con coros. Sin embargo obviando estos pasajes la obra es agradable de escuchar. Prefiero personalmente los caminos algo más intrincados y progresivos de las partes más plenamente inmersas en el rock. El tema final de 16 minutos "Los Andares del Alquimista" es interesante, pletórico de cambios rítmicos, con secciones de tendencia clásica, rockera, jazzera, sacra y tradicional alternativamente, ricamente instrumentado.

Temas: Espejo Sumergido, Tensa Memoria, Vino De Silencio, Romance, Los Andares Del

 


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Atila

Intención (1976)

 

Atila es uno de los grupos más interesantes del progresivo español: procedentes de la región de Cataluña, justamente eligen el idioma catalán para las partes cantadas de su repertorio. El uso medio orquestal de los teclados, junto con los solos de guitarra y moog, ocupan un lugar preferencial en su sonido: hasta cierto punto, podemos citar a ELP y Focus como las más importantes influencias en esta banda. El estilo del guitarrista transita por las influencias de Al di Meola y Santana, mientras que el tecladista maneja por igual los colores y matices barrocos de Wakeman tanto como la parafernalia sintetizada de Emerson. Desde el tema de apertura (el mismo que da título al disco), el grupo manifiesta al oyente su propuesta. En general, el sonido de Atila es más potente que Fusioon (otra banda catalana), aunque ciertamente podemos encontrar algunos paralelos entre ambos grupos: especialmente por la inclusión de algunos elementos jazz-rock en la sección rítmica, así como en el uso de algunas ideas extravagantes, como por ejemplo las notas del campaneo del Big Ben en el segundo tema, titulado ‘Cucutila’. ‘Día Perfecto’, en medio de un inicio y un epílogo de corte etéreo, contiene una sección bastante fuerte, donde resalta un duelo alternado entre solos bien armados de moog y solos energéticos de primera guitarra. La suite de más de 15 minutos de duración ‘El Principio del Fin’, que ocupaba el lado B del vinilo, comienza con la introducción de la celebérrima Tocata en Re Menor de Bach. A partir de entonces, se despliega un jam en el cual, como siempre, el tecladista y el guitarrista se alternan en el protagonismo en solos variados e imaginativos, contando también con un solo de batería bastante preciso y efectivo. Tras otro motivo barroco, la suite concluye con una sección de corte jazzero y una bizarra coda de efectos de moog. En suma, un disco bastante recomendable.

Otros Discos:

The Beginning of the End (1975), Reviure (1977).
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Atila

Reviure (1977)

El tercer trabajo de Atila supuso un aumento en el protagonismo de su teclista, tanto en las composiciones como en la interpretación . El abanico de influencias se amplía: Camel, King Crimson ,etc. Se nota también una mejoría en la producción junto con un aumento de la presencia del sintetizador Roland SH100, todo esto, lógicamente, produce un sonido más ambicioso y rico en detalles. Por otra parte las letras, de forma mas o menos explicita, se vuelcan en la reivindicación política, cosa harto comprensible dentro del revuelto panorama de finales de los setenta. Debemos recordar que Cataluña , junto al resto de España, esta abandonando cuarenta años de dictadura fascista.
El álbum se divide en cuatro cortes de similar minutaje:
Reviure (9,53): Épico. Al principio transcurre por unos desarrollos instrumentales memorables , pero personalmente lo valoro mas a partir de su parte central . Una estrofa entonada al estilo de Greg Lake en las canciones más solemnes de los primeros Crimson, se transforma en una emocionada arenga nacionalista que deja paso a la banda con toda su plenitud en una demostración de potencia.
Somni (9,32): Se inicia con el sintetizador planeando sobre una secuencia electrónica, la guitarra acústica, la batería y una sofisticada línea de bajo , abruptamente el tema se desarrolla por cauces mas rockeros acompañando una libre versión de un conocido trabalenguas catalán . Finalmente se entra de nuevo en la fase inaugural de la pieza para desvanecerse lentamente.
Atila (11,53): Mucha influencia del jazz rock e incluso del funky para un corte totalmente instrumental que incluye un solo de batería portentoso, quizás lo mejor del corte junto con su evocador inicio.
Al Mati (7,14): Lo más sinfónico del disco, por lo menos en su apertura rica en momentos de gran belleza. Entra en su segunda mitad en una dinámica jazz-rockera, en que la guitarra eléctrica toma el protagonismo con un fantástico solo, acompañada de una endiablada sección rítmica.
Recapitulando, un gran trabajo que por desgracia se halla descatalogado. Pero lo peor es que todavía no se ha podido reeditar en formato digital, gracias a la desidia de los señores de EMI España, que no hallan (o no tienen ganas de buscar) el master original. Únicamente se puede hallar, editada por Pan y Música, una versión grabada en directo acompañando en el mismo álbum a una versión remasterizada de su anterior trabajo, Intención..
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Azahar

Elixir (1977)

 

Grupo bastante peculiar dado que a pesar de haberse formado en Madrid, exhibe una serie notoria de rasgos aflamencados, lo cual se debe en gran parte a la fuerte personalidad y voz del vocalista. Dicho sea de paso, la voz de Zappala toma algo de tiempo para acostumbrarse... si es que el oyente llega alguna vez a acostumbrarse: su registro ronco y casi chillón, además de sus exaltados quiebres flamencos, salen a relucir de forma contundente en las partes cantadas de las canciones. Por su parte, dado que la banda optó por no contar con un baterista, el bajista se hizo cargo de la sección rítmica por sí solo, apelando a efectos de fuzz y otras distorsiones varias para realzar su instrumento. Mientras tanto, Valls utiliza elementos arábigos en sus solos (que a su modo sirven como perfectos complementos para la voz de Zappala) en combinación con rasgueos blueseros, y por su parte, el tecladista (junto con Zappala en varias ocasiones) se desdobla en múltiples texturas y colores, con algunos solos ocasionales bien armados. Como ya dijimos, no hay baterista en este grupo, lo cual permite que los temas tiendan a presentar un carácter etéreo, a veces denso inclusive. Por ejemplo, los instrumentales ‘¡Es que Esto No tiene Nombre!’ y ‘Mercaderes’ son verdaderos bocetos sonoros en los cuales los músicos se manejan con bastante libertad, sin la presencia de una base rítmica fija. Entre los temas cantados, la balada ‘Un Hombre Cansado’, y sobre todo ‘Viaje a Marruecos’ exhiben la envolvente tensión creada entre el ensamble instrumental y la voz de Zappala. A pesar de no contar con la fineza de otras bandas como Fusioon, Cai o Imán, definitivamente este disco cuenta con sus propios méritos que lo hacen recomendable. .
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Azahar

Azahar (1979)

Con la entrada de un baterista, Azahar opta por renunciar a la libre densidad que se respiraba en su álbum debut, para inocular mayor fuerza y una estructura rítmica más firme en su nuevo repertorio. El estilo más agresivo del nuevo tecladista también se presta pertinentemente para esta reorientación estilística. En cierto modo, esto es muy conveniente para que la voz de Zappala se sienta más acompañada por la sección instrumental. La orientación funky/jazz fusión de Trujillo se hace evidente en los instrumentales ‘Expreso de Ketama’ y ‘Bulerías de Lujo’; en los temas cantados, como por ejemplo ‘La Naranja y el Limón’ y ‘Aire y Fuego’, Trujillo se apega más al funky, lo cual parece ajustarse bien a los riffs guitarreros. La balada ‘Noche de Primavera’ es ciertamente emotiva, aunque pudo haberse extendido un poco más para que resultara más envolvente. El corte flamenco está trabajado de forma más notable en el instrumental ‘Zahira’. Este disco resulta en líneas generales más fuerte y enérgico que el primero, pero también menos sutil y elegante. Ya depende del oyente escoger su opción personal, pero en mi opinión, resulta tan recomendable como el anterior, pues Azahar sigue exhibiendo las mismas virtudes (así como las mismas limitaciones) como grupo.


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Eduardo Bort

Eduardo Bort (1974)

 

Una de las maravillas que nos ha dejado el rock español de los 70s. Lamentablemente Eduardo Bort editó solo un álbum durante este periodo. Se trata de una obra en la que se combinan los grandes recursos que el autor puede demostrar en las guitarras, con enorme calidez en la acústica e impresionante solidez en la eléctrica que suele sonar dura, ácida, penetrante y distorsionada. Excelentes contrastes con la delicadeza de los teclados, plenos de sutileza. Son momentos distinguidos los pasajes de mellotron en manos de Pepe Dougan y Vicente Alcañiz. Bort pasa con destreza de los momentos reflexivos e intimistas a pasajes intensos casi explosivos. Se logran climas de cierta rarefacción psicodélica que son bien acompañados por las voces que cantan en un inglés de incierta pronunciación. El álbum me deja una agradable impresión: no parece haber impostadas artimañas, no suena pretencioso y sin embargo es absolutamente logrado, plenamente progresivo y decididamente adictivo. Rock duro, psicodelia, sinfonismo, regionalismos, baladas y vestigios jazzeros son ingredientes que conforman esta obra imprescindible.

Otras producciones:

Sylvia, 1983.


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Cai

Más Allá De Nuestras Mentes Diminutas (1979)

El disco inicial de Cai hay que tomarlo como un "ejercicio de calentamiento". La destreza de los músicos es patente en los temas que componen este disco, pero las composiciones y arreglos de éstos no reflejan un nivel de originalidad y sorpresa suficiente para impresionar al oyente. Muy ceñido a los parámetros psicodélicos del Pink Floyd de 1973 - 5, este cuarteto de Cádiz sabe ejecutar y transmitir agradables ambientes etéreos a través de los cuatro extensos temas que componen este disco, pero desafortunadamente los elementos aflamencados no son tan evidentes como cabría esperar de una banda andaluza. El tema homónimo y "Pasa Un Día" son los que más destacan dentro de un repertorio que, por entonces, exhibía más calidad interpretativa que originalidad.


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Cai

Noche Abierta (1980)

El segundo disco de Cai representa su pico creativo absoluto, rebosante de belleza, elegancia, exuberancia, un conmovedor romanticismo y varios toques de sutil psicodelia. Tanto el ensamble grupal como las habilidades individuales de los integrantes de la banda brillan intensamente. La influencia del sinfonismo melódico de Camel y de Génesis (76-77) es realmente notoria en cuanto a los arreglos de los temas, a la vez que los compases jazzísticos se hacen más intensos y complejos, manteniendo un elegante nivel de sutileza. También se nota un aumento en la dosis de toque flamenco tanto en la performance de los propios músicos como en la ocasional colaboración de Paco Delgado, un guitarrista flamenco amigo del grupo: éste se luce especialmente en un intenso aunque breve solo en la canción que da título al disco. Otros temas que destacan son la poderosamente romántica "Soñé Contigo", la suite sinfónica "Extraña Seducción", y sobre todo, "La Roca Del Diablo", el impresionante instrumental que cierra el álbum, lleno de amplias texturas melódicas y ambientes ligeramente siniestros que sirven como contraste frente a la dulzura y alegría destilada en todos los temas anteriores. El otro instrumental de este disco es "Alegrías De Cai", el cual, tal como lo indica el título, destila un espíritu más colorido. Resumiendo, en líneas generales, NA es una verdadera joya dentro de la vertiente aflamencada del progresivo español, y del género progresivo en general: imperdible.
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Cai

Canción De La Primavera (1981)


Cuando su disco anterior logró algo de notoriedad comercial en algunos sectores de España, el sello discográfico y los managers presionaron a la banda para que hicieran de su siguiente disco un producto más accesible comercialmente. Esto afectó seriamente al resultado final del tercer y último disco de Cai, el cual, aunque no muestra ningún agotamiento de buenas ideas musicales, exhibe un nivel menor de imaginación en los arreglos de los temas. Esto se hace evidente por ejemplo en "Donde Tú Estás" y la canción que da título al disco, que reflejan la misma elegancia y sensibilidad romántica de los temas del disco precedente, pero da la impresión de que su potencial exuberancia no está convenientemente trabajada. Con todo, cabe destacar un par de joyitas dentro de este disco, a la sazón, los dos instrumentales titulados respectivamente "Mercadillo Del Piojito" y "Caletera": el primero está construido sobre una complicada estructura jazzística al estilo de Weather Report, mientras que el segundo destila sabores flamencos de manera fluida y natural. Es de lamentar que Cai se despidiera del negocio musical como grupo con un disco tan irregular como éste. Recientes ediciones en CD reúnen a NA y CDLP en uno solo. .
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Companya Eléctrica Dharma

Diumenge (1975)

 

Debut absolutamente fascinante para esta banda catalana instrumental. Los temas combinan el jazz rock con músicas tradicionales ibéricas, particularmente el folk catalán, con un resultado enérgico pero siempre refinado, con muy buena factura melódica. Todos sus miembros son excelentes instrumentistas demostrando un excelente equilibrio en el reparto de los roles. Absolutamente recomendable, en mi opinión una de las mejores bandas de España. Hasta la actualidad han publicado cerca de 20 discos.

Discografía durante los 70s:

Diumenge (1975), L'Oucomballa (1976), Tramuntana (1977), L'Angel de la dansa (1978), Ordinaries Aventures (1979).
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Companya Eléctrica Dharma
L'Oucomballa (1976)

 
El título del álbum hace alusión a una tradición en Barcelona que trata de colocar huevos sobre el chorro de agua de los bebederos en las plazas. Este segundo álbum es más heterogéneo y si bien la banda aumenta sus horizontes con mayor diversificación, esto conlleva una cierta pérdida de contundencia, que hace a este disco menos sorprendente que al anterior. La banda continúa compacta pero es menos dinámica en los cambios de roles protagónicos entre la guitarra, el saxo y los teclados. Es igualmente un buen disco, con excelentes pasajes.


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Companya Eléctrica Dharma

Tramuntana (1976)


El tercer álbum de la CED sigue por el camino del trabajo inmediatamente anterior, es decir, experimentando con una atractiva variedad de registros musicales y reforzando el peso del jazz rock en el sonido de la banda. Cabe señalar que en "Tramuntana" la presencia añadida y ocasional de más instrumentos (flauta, xilófono, trompeta) junto con un trabajo más refinado de producción, llevan a este trabajo a un nivel de pulcritud de sonido mayor que en cualquiera de sus discos anteriores. Como dato anecdótico, notamos que el tema que da inicio a este disco es el mismo que cerraba el anterior ("Titu-tiru-ritu", una tonada folklórica catalana), sólo que aquí aparece en una versión rockera. La calidad y creatividad de esta banda permanecen en un status recomendable con este tercer álbum..
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Crack

Si Todo Hiciera Crack (1979)

 

Banda de Asturias, originaria de Gijón, que edita este único álbum en 1979. Decididamente sinfónico, pletórico de teclados combina los elementos característicos del género con tonadas de abolengo español, pero también es curioso que se note la influencia de bandas de rock sinfónico italiano, recordando en algunos pasajes a Locanda della Fate. Se trata de composiciones que presentan la suntuosidad propia del subgénero, pero logran eludir la mayor parte del tiempo la pompa exagerada y logrando momentos realmente bellos. Cantado en castellano con voces masculinas y femeninas con abundancia de coros, algunos con falsetes que corren serios riesgos de caer en el terreno de lo jocoso. La instrumentación cuenta también con guitarras eléctricas y españolas y algo de flautas, sin que prácticamente en ningún momento se extrañe el neto predominio de las teclas. Mento Hevia, quien luego establecería una carrera musical solista ofrece semejanzas estilísticas con los maestros italianos de los teclados pero también en algunos pasajes me recuerda a Tony Banks. Pese a transitar muy cerca de los márgenes de la fastuosidad, es un álbum que permanece dentro de los terrenos del buen gusto y lo agradable, aunque sin presentar una maravilla comparable con las bandas italianas con las que parecen aspirar a constituir una correspondencia. Recomendable. .
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Errobi

Errobi (1977)


Anje Duhalde y Mixel Ducau integran Errobi en 1973. Son considerados como la primera banda del rock vasco. Su primer álbum homónimo fue publicado recién en 1977 por el sello Elkar. Evidentes raíces folclóricas que se acentúan con el aporte de las letras en vasco (euskera). Muy atractivas melodías enmarcadas en excelentes arreglos vocales a cargo de los dos integrantes principales. La combinación del rock y elementos regionales muestra un notable predominio de las guitarras, tanto acústicas como eléctricas. Un recomendable álbum debut con el que alcanzaron popularidad y que se continuará con otros álbumes “Gure Lekukotasuna”, “Ametsaren Bidea” y “Bizi Bizian” en los que incorporan mayores elementos de rock progresivo y fusión, hasta la separación de la banda en 1979. Posteriormente se reunirán en 1985 para grabar otro álbum. Anje Duhalde desarrolló también una carrera solista. Guerssen ha publicado una reedición en vinilo desarrollada a partir de las cintas originales..
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Fusioon

Fusioon (1972)

 

Excelente cuarteto catalán, cuyo estilo transita libremente por la sofisticación del jazz rock y la majestuosidad del sinfonismo: los músicos que conforman esta banda cuentan con la suficiente solvencia como para cumplir con las exigencias técnicas de su repertorio. Su primer disco no incluía ningún material propio, sino que costaba de un repertorio de ocho adaptaciones y arreglos de canciones populares y algún tema clásico del célebre compositor gaditano Manuel de Falla: para añadirle más color y textura a este material, contaron ocasionalmente con la colaboración de un coro clásico y un reducido ensamble orquestal. Cada una de las versiones ofrecidas por Fusioon exhibe una inmensa imaginación musical que hacen de este disco un producto realmente atractivo a los oídos del fan progresivo más exigente. Tan recomendable como resulta este disco, solo es un "calentamiento" previo a posteriores y mejores trabajos..
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Fusioon

Fusioon II (1974)


Ahora sí tenemos un disco de Fusioon con material propio. Su sonido está mejor logrado, y su estilo se muestra más maduro y rico, pues ahora han incorporado disonancias instrumentales (similares a las que encontramos en Gentle Giant o la etapa intermedia de King Crimson) así como evidentes toques heredados de la música electrónica alemana a la hora de manejar los sintetizadores. El ensamble grupal funciona como un sofisticado mecanismo de relojería, lo cual permite construir una base firme donde se despliegan los solos de guitarra, teclado y sintetizador. Además, los ocasionales coros añaden un poco de humor satírico a los temas. Es en los temas más largos, como "Tritons" y "Concerto Grosso" donde los músicos cuentan con más espacio para plasmar sus múltiples extravagantes ideas, pero es justo recalcar que el material, en conjunto, mantiene un nivel de calidad muy alto y parejo. Muy recomendable..
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Fusioon

Minorisa (1975)


Siguiendo por las sofisticadas vertientes estilísticas del disco anterior, aunque realzando las disonancias los experimentos sonoros sintetizados, Fusioon crea con su tercer y último disco su obra cumbre, la cual rebosa de variedad y versatilidad. La extensa suite del inicio titulada "Ebusus" (dura casi 19 minutos) es un alucinante collage de ideas musicales que lejos de sucederse de manera forzada, se conectan entre sí de manera muy bien integrada: tanto la destreza individual de los músicos como su capacidad para funcionar como un equipo mantienen el altísimo nivel que ya encontramos en los discos anteriores, especialmente el segundo. Como siempre, los ocasionales arreglos corales transmiten un oportuno tono de alegría y sátira combinadas. Otra suite, de menor duración, que da nombre al disco, exhibe las mismas virtudes que la anterior, y merece los mismos elogios. Por último, el alucinado instrumental "Llaves Del Subconsciente", una "fuga" electrónica de dos partes, que combina la agresividad sonora del krautrock con los ambientes sintetizados etéreos de Stockhausen. Tan o más recomendable que el anterior, queda como una obra imprescindible dentro de la amplia gama de "tesoros escondidos.
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Gotic

Escenes (1978)

 

Gotic es una exquisita banda instrumental que deja al álbum Escenes como único testimonio de su pasaje por el rock ibérico. Sobre una base de bajo y batería muy refinada, los teclados y las flautas ofrecen delicadas melodías en las que se combinan las influencias de bandas como Camel, los aires folclóricos españoles e incluso alguna pincelada de fusión. La música de Gotic es permanentemente dinámica pero también de irreprochable compostura. Puede apreciarse que los dos guitarristas invitados complementan ajustadamente las mil y una variaciones armónicas en las que se entrelazan los teclados del excelente Jordi Vilaprinyó y la flauta de Josep Nuix, e incluso llegan a coprotagonizar algún pasaje brillando entre los colchones de teclados o sosteniendo algún lamento de la flauta. Una obra absolutamente recomendable.
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Granada

Valle del Pas (1978)

El tercer y último disco de Granada es el más generalmente celebrado de toda su carrera. Esta banda asturiana, liderada por Carlos Cárcamo, cultiva un progresivo sinfónico con bastante energía y fluidez, amén de un preciso sentido de la melodía y la elegancia; las inclusiones de elementos célticos del folklore de la costa noroeste española, e incluso elementos aflamencados, le añaden texturas y colores oportunos al material, sin dejar de mencionar los arreglos de cuerdas ocasionales. El resultado final es una muestra indiscutible de exquisitez y delicado buen gusto, lo cual no se contradice con el empleo destacado de varios riffs y llamativos solos de guitarra eléctrica y sintetizador. Tal como señalamos antes, el elemento folklórico es determinante en la orientación estilística d este disco, y es por ello que la participación de Blanco en instrumentos de viento típicos de Asturias resulta más que oportuna: esto se hace especialmente patente en 'El Himno del Sapo' y 'Ya Llueve', los temas más notoriamente folklóricos del disco. Pero lo folklórico también está presente en los números más fastuosos y netamente progresivos, como ocurre con el tema homónimo y el que le sigue, 'Calle Betis (Atardeciendo)'. 'Noches Oscuras, Ocas Contentas' también destila fastuosidad, con una presencia mucho menor de lo folklórico. El aspecto jazzero también tiene su cabida dentro del espectro sonoro de Granada: el tema de apertura, 'No Sé si Debo', es una muestra de ello.

Otros álbumes:

Hablo de una Tierra (1975), España Año 75 (1976).
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Guadalquivir

Guadalquivir (1978)

Guadalquivir surgió en la ciudad andaluza de Córdoba en buena parte como una reacción de Luis Cobo, a quien los miembros del trío sevillano Triana, buenos amigos suyos, animaban para que expresara su creatividad en el contexto de un grupo. Asociándose con otros cuatro músicos, la banda empezó a cultivar un rock genuinamente aflamencado, orientado principalmente hacia los senderos del jazz fusión, con influencia de Return to Forever y el Weather Report post-1974. El dueto de guitarras, en conjunción con las florituras arábigas del vientista, conforman una serie infinita de melodías envolventes, tocadas con entusiasmo, pero sin apabullar al oyente con solos infinitos: más bien, se deja un espacio moderado para que los solistas se luzcan sin tapar el brillo de la melodía misma, dejando aparecer una sutil dosis de aspereza en el sonido. La sección rítmica, por su parte, funciona de forma muy fluida a través de los intrincados compases flamencos, rescatando su color típico en el contexto del jazz. Todos los temas de este disco, compuestos por cada uno de los guitarristas alternadamente, guardan un nivel bastante parejo, por lo que es difícil escoger uno que destaque individualmente. Nos limitaremos a mencionar que hay temas abiertamente festivos, como por ejemplo 'Generalife', 'Baila Gitana' y 'Dominga'; también otros con un talante más medido, por así decirlo más introspectivo, como el tema de apertura 'Guadalquivir', y también 'Cartagena', cuyas texturas reposadas dan al oyente un oportuno momento de relax en medio de tanta ebullición rítmica. En suma, un disco sumamente hermoso y envolvente, en el que los músicos dominan las intrincadas melodías y ritmos con una solvencia absoluta: recomendable. .
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Guadalquivir

Camino del Concierto (1980).

 

Para su segundo disco, Guadalquivir decide pulir más concienzudamente su sonido, y añadirle aun más colorido del que ya había exhibido en su disco debut. Es por ello que da la impresión general de que el tono celebratorio es más intenso, y además, de que los recursos estilísticos se han enriquecido. Se puede advertir ciertas cadencias académicas en 'Flor de Almendro', así como una notoria excursión bluesera en 'El Vuelo de una Lágrima', pero siempre conservando la emoción y la esencia flamenca. Los temas fiesteros que más nos llaman la atención son 'Ostalinda', 'Cartuja' (atención al solo de sintetizador ejecutado por el entonces ex-Iceberg Josep Mas) y 'Noche de Verbena'; el tema de apertura que da título al disco tiene un carácter más introspectivo, por lo que no tiene un compás tan frenético como los anteriormente mencionados. Pero los temas que en nuestra opinión merecen una mención destacada son 'Esclavos de la Belleza' y '121 Hormigas', pues exhiben un nivel máximo de complejidad dentro del repertorio general de Guadalquivir. En líneas generales, se nota una clara continuidad en relación con su primer disco, pero también se advierte claras evidencias de un deseo pro seguir explorando nuevas ideas parta integrarlas dentro de la personalidad propia de la banda. Tras una breve gira de promoción de 'Camino del Concierto', Guadalquivir se disolvió. Solamente volvió a los estudios, por iniciativa de Olaegui (sin Cobo ni Ontiveros), para grabar un disco en 1983, Después del Silencio, en homenaje al líder de Triana Jesús de la Rosa, por motivo de su sensible fallecimiento en un accidente de tránsito. .
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Haizea

Hontz Gaua (1979)

 

Segundo álbum de Haizea, con un interesante resultado que combina elementos folklóricos con rock liviano y algunos pasajes con acercamiento a la psicodelia que viene fundamentalmente por ciertas influencias del folk de San Francisco El predominio de la música acústica se rompe en algunos tramos en los que la electricidad se asoma de en manos de la guitarra eléctrica y algunos efectos. Excelente voz de Amaia Zubiría con letras en vasco. El contrabajo tocado con arco por Barrena confiere un clima entre melancólico y onírico, reforzado por el agradable trabajo de flautas. Algunos de los mejores momentos están en el instrumental "Arnaki" que es donde mejor se combina lo tradicional y el rock y el tema que presta título al álbum que se inicia con un pasaje cantado a capella que recuerda a los cantos gregorianos y se prolonga 14 minutos a través de melodías pastorales e improvisaciones. Recomendable. Previamente habían editado otro álbum llamado simplemente Haizea, de excelentes criticas menos inmerso en el terreno progresivo.

Temas: Anderea, Egunarn Hastapena, Argizabi Ederra, Arnaki, Hontz Gaua.
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Ibio

Cuevas de Altamira (1978)

 

Originarios de la región de Cantabria, editan este aparentemente único discom en el 78. Sugiero armarse de tolerancia para poder pasar el primer tema. No es que sea malo pero demuestran, para mi gusto una excesiva ampulosidad en la ejecución de los teclados y en los pasajes cantados. Luego de esto continúa a lo largo de todo el álbum una efectiva combinación de rock sinfónico y elementos musicales locales, con algunas letras en castellano. Por momentos parecen más italianos que españoles, pero invariablemente alguna melodía típica denuncia su origen ibérico. El despliegue de teclados en bueno, cuando no cae en los excesos antes mencionados. Por momentos con un agradable trabajo armónico y por otros con abusos de clichés que hacen a la banda algo previsible.

Temas: Cuevas De Altamira, Romance Del Conde Lara, La Virulencia Del Ferrocarril, Las Chicas De Laredo, A Lo Alto y a Lo Bajo, Pastor, La Baila de Ibio.
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Iceberg

Coses Nostres (1976)

Iceberg es catalogado por muchos fans progresivos de habla hispana y no hispana como el máximo exponente español del jazz rock setentero, y ciertamente yo coincido con ellos. Éste es su primer disco como cuarteto netamente instrumental, pues su disco debut incluía un quinteto miembro como vocalista. La destreza de Sunyer y Kitflus en las guitarras y los teclados respectivamente, es simplemente impecable, lo cual les permita entablar diálogos y contrapuntos fabulosos. La exhibición de destreza técnica es evidente, pero para nada pierden el sentido de la melodía, pues éstas se hacen notar claramente en medio de la parafernalia virtuosa. La excelencia interpretativa también es propia de los componentes de la sección rítmica: la función de Colomer es simplemente excelsa, firme sin perder el sentido de la textura, mientras que Sancho sabe compaginar muy bien su labor de apoyo a la vez que hace florituras ocasionales para complementar la faceta melódica de los temas. Las influencias del pretencioso jazz fusión de Weather Report y Return to Forever son evidentes (por ejemplo, 'L'Acústica'), pero además el material de Iceberg incluye varios colores melódicos tomados de los diversos folklores españoles (como en 'Nova' y 'La Flamenca Elèctrica'). Es imposible para mí designar temas favoritos: el material mantiene de forma constante un nivel impresionante, sin altibajos de ningún tipo. Solo me queda recomendar este disco como un todo.

 

Discografía:

Tutankhamon (1975), Coses Nostres (1976), Sentiments (1977), Arc-en-ciel (1979), En Directe (1979)


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Iceberg

Arc-en-ciel (1979)

 
Para su cuarto disco, encontramos a Iceberg exhibiendo un sonido un poco más fuerte, y un repertorio que pone un poco menos énfasis en lo melódico. El énfasis está ahora en el jam, especialmente en lo que se refiere a una mayor tendencia al jazz fusión, e incluso la incorporación de algunos pasajes de latin jazz; un claro ejemplo de esto último es 'Cantics de la Carn'. Pero también es verdad que en temas como 'Embrujo' y 'Riu d'Agost' todavía está muy presente ese melodicismo mágico que impregnaba sus discos anteriores. El tema de cierre, 'Crisàlide', sigue en la onda fusión exhibida en los dos primeros temas. En suma, otro gran disco de esta banda, aunque no logra igualar las cuotas de genialidad que tenía 'Coses Nostres'. .
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Iceberg

En Directe (1979)


Con este disco en vivo, Iceberg se despedía del negocio musical como grupo. Muy acorde con la orientación que iba cogiendo su último trabajo en estudio, el material recogido en esta ocasión está orientado hacia la elaboración de extensos jams en un tono que le da prioridad al jazz fusión y algunos toques ocasionales de funky. Los jams incluidos aquí son cuatro, siendo así que había un par ocupando cada lado del vinilo: el que más me llama la atención es el último, 'Històries', que es el que muestra el mayor grado de frenesí y calor de todos. También me gusta bastante el de entrada, 'Oh! Un Ànec Simfònic', el cual sirve como muestra de la evolución estilística que había estado experimentado el cuarteto. Un gran disco en vivo, sin duda alguna, que cierra de manera más que digna una de las trayectorias musicales más notables del movimiento jazz rock en general, sin mencionar un país o región en particular. .
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Imán Califato Independiente

Imán Califato Independiente (1978)

 
También proveniente de la provincia sureña de Cádiz, ICI conformó un sólido y eficiente ensamble musical que combinaba equitativamente el sinfonismo de corte cameliano, el jazz al estilo de Return To Forever y el flamenco. Esto se refleja claramente desde su primer trabajo, en especial, en "Tarantos Del Califato Independiente", la larga suite de más de 20 minutos de duración que le da inicio. Los otros tres temas también exhiben una buena dosis de destreza interpretativa, pero las melodías no alcanzan el nivel de inspiración de la suite antes mencionada. En todo caso, a pesar de que se nota que aún tenían que seguir puliendo su sonido, se trata de un disco fácil de disfrutar, dada la variedad del estilo del .
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Imán Califato Independiente

Camino Del Águila (1980)

 
El segundo disco de ICI muestra una superación estilística y compositora respecto al primero: el sonido es más estilizado, los arreglos son más arriesgados y fluidos, y las melodías son más elaboradas e inspiradas. El nuevo bajista se preocupa de manera muy especial por desplegar la potencialidad melódica de su instrumento, lo que ayuda crucialmente al conjunto en su creación de armonías y atmósferas musicales muy ricas. El instrumental inicial, "La Marcha De Los Enanitos", que comienza y termina con una dulce línea melódica, incorpora en el extenso intermedio ciertos toques inequívocamente frippianos en la guitarra eléctrica así como abundantes ambientes etéreos de sintetizador. El siguiente tema, también instrumental, titulado "Maluquinha", incorpora una mayor dosis de latin jazz en su sección rítmica, lo cual da pie a que el guitarrista despliegue un solo inspirado en Santana y que el tecladista transmita en su piano eléctrico varios toques parecidos a la bossa nova: un tema definitivamente alegre. El tercer y último instrumental, que da título al disco, sigue más bien por la línea del primer tema: los paisajes sonoros etéreos y crimsonianos también se hacen presentes aquí, a través del flujo de melodías arábigas que impregnan el tema. Por último, el único tema cantado, la tierna y melancólica balada acústica titulada "Niños" sirve como un relajante final para un disco que no ha bajado su intensidad por un segundo. En definitiva, una joya bastante recomendable: lástima que sirvió como "canto de cisne" para este grupo, que se desintegró seis meses después de su edición..
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Itoiz

Itoiz (1978)


Una de las bandas vascas de mayor refinamiento, reconocida como una de las mejores de España. Muy prolijo en el trabajo de guitarra y teclados, con preponderancia en las líneas melódicas de la flauta y de las voces, estas últimas en vasco y que si bien son probablemente un poco monótonas, en general suman belleza a esta música que une elementos del rock sinfónico y del folklore regional. Si bien los temas están ricamente instrumentados en general conservan una línea más bien tranquila sin caer nunca en la estridencia a pesar de algún breve solo enérgico de la guitarra. Buen álbum debut.
 

Discografía:

Itoiz (78), Ezekiel, (80), Alkolea (81).
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Itoiz

Ezekiel (1980)


Dos años de su auspicioso debut editan el que sería el álbum que gozaría de mayor reconocimiento. Incorporan más músicos los que enriquece aún más la instrumentación con saxos, violines y mandolinas. También incrementen los horizontes de su música mostrándose capaces de ejecutar temas más rockeros y hasta a veces con elementos jazzísticos, a expensas del piano y el saxo, con mayor variación rítmica y sin perder los rasgos de delicadeza que caracterizaron al primer disco. Muy por el contrario los pasajes melódicos de cuerdas y flauta son sumamente emotivos. Las voces son menos monótonas que en el primer disco presentando inflexiones acordes a la mayor variación musical. En mi impresión un muy buen disco que sería el que recomendaría para conocer esta banda.

 

 


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Itziar

Itziar (1979)

Como otras bandas vascas, editan un álbum en los últimos años de la década del 70, recurren a guitarras acústicas y flauta, cantan en vasco, dando mayor o menor protagonismo a las voces femeninas y la gráfica de las tapas es obscura, acorde a la melancolía de la música. ¿Cuál es el aporte de esta agrupación en este contexto? Ante todo la hermosa y expresiva voz de Itziar Egileor, casi perfecta para esas baladas folkies de agradables melodías que caracterizan a la banda, pero que no desentona en los temas más fuertes y el los escasos pasajes jazzeros. y se complementa maravillosamente con la voces masculinas. El trabajo de guitarras sin ser sorprendente es ajustado y cuidadoso, casi siempre acústico, aunque en pocas ocasiones es la guitarra eléctrica la que rompe el clima más bien parsimonioso del álbum. Aparentemente tienen otro álbum llamado "Morenica y Galana".


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Izukaitz

Izukaitz (1978)


Álbum debut de la banda originalmente editado por el sello Xoxoa en 1978. Una verdadera maravilla del género. Un álbum delicioso por donde se lo aprecie. Tal como es una constante en las bandas del País Vasco de este periodo están presentes dos características: el desarrollo musical a partir de las raíces folclóricas y el canto en vasco (euskera). Delicadas melodías enmarcadas en una soberbia instrumentación de predominio acústico con algunos medidos aportes eléctricos. Además de teclados, violines y guitarras, un desfile de percusiones e instrumentos regionales absolutamente enriquecedores para una música ornamentada sin resultar sobrecargada en ningún momento. Arreglos vocales masculinos y femeninos, siendo estos últimos absolutamente placenteros. El sello Guerssen ha publicado una reedición en vinilo desarrollada a partir de las cintas originales, con conservación del arte original de tapa.

 


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Izukait

Otsoa Dantzan (1980)


Álbum que continúa el desarrollo de ideas enmarcadas en el folklore vasco.

Se encuentran presentes los elementos comunes del folk rock y del folk progresivo pero hábilmente combinados en estilo personal y delicado de la banda que no cesa de bucear en el floklore autóctono para conseguir un ensamble único.

Las canciones continúan siendo cantadas en Euskera, ese particular idioma que se habla en las vascongadas, lo que le termina de otorgar un carácter especial a una placa muy madura. 
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Jarka

Morgue o Berenice (1973)


Agrupación de fusión que lideraba el tecladista Jordi Sabatés, quién también desarrolló actividad como solista y en el dúo Sabatés-Arisa, además de participar en la formación de OM que colaboró con Pau Riba en Dioptría I. Jarka tuvo numerosas formaciones entre los años 1971 y 1975. En el primer álbum participan Alfonso De Lucas en bajo y Pedro Van Eeckout (Pan & Regaliz) como baterista. Para el segundo álbum Morgue o Berenice, de 1973 ya no está Van Eeckout, pero ingresan dos músicos que habían trabajado en EEUU con Chick Corea: Danny Somoza como guitarrista y Tom Frugal en batería. Se trata de uno de los álbumes del movimiento de fusión catalana más inclinado hacia el costado jazzero, con excelentes trabajos de los cuatro instrumentistas pero fundamentalmente con un destacado desempeño de Sabatés en el piano. De hecho hay pasajes en los que trabajan como trío. El piano de Jordi, y el estilo de Frugal y De Lucas, remarcado en este último caso, por el empleo de contrabajo, marcan la fuerte inclinación al jazz de estos músicos. Las participaciones del guitarrista Somoza en brillantes armonías junto a Sabatés dan mayor colorido a la música de Jarka. Participan como invitados Xavier Batlles de mandolina y Paul St Maur Sorber en saxo en un tema cada uno. Sabatés comienza una intensa actividad editando tres LPs en 1974: El Senyor dels Anells, un par de discos en dúos con Toti Soler y Tete Montoliu..
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Lisker

Lisker (1979)


Muy buen álbum. Hasta donde sé, lamentablemente el único de esta banda vasca. Alternan los temas predominantemente acústicos con los básicamente eléctricos y enérgicos. Correctamente instrumentado, y sin que desentonen el resto de los integrantes se destaca el excelente trabajo de la guitarra eléctrica de Alberdi, muchas veces en endemoniado contrapunto con la flauta de Gil. Si bien la mayor parte de los temas muestra un desarrollo instrumental hay secciones cantadas en vasco. Los temas acústicos presentan aportes folklóricos aunque en dosis menores que las aplicadas por otras conjuntos de la región. No hay que perdérselo. Guerssen ha publicado una reedición en vinilo desarrollada a partir de las cintas originales


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Los Canarios

Ciclos, 1979

 

Provenían precisamente de las Islas Canarias y habían tenido en su época pop éxitos como Get on Your Knees (de propia composición aunque cantado en inglés). De esta época solo el tecladista Teddy Bautista, de muy destacable trabajo, es parte integrante de Los Canarios en su etapa progresiva. En esta incursión en el rock sinfónico se basan bastante libremente en la obra de Antonio Vivaldi, Las Cuatro Estaciones y trazan un paralelismo conceptual con el desarrollo evolutivo del hombre. La obra que tiene un enorme protagonismo de teclados incluyendo pianos, sintetizadores y mellotron, es refinada en algunos pasajes pero suele caer tanto en la ampulosidad tan frecuente en la vertiente sinfónica, particularmente al recrear los clásicos, como en pozos de los cuales parece costar salir haciéndose la escucha un tanto tediosa. Hay reiteradas apariciones de voces operísticas y de coros que aportan otro matiz aún mas grandilocuente a esta obra conceptual originariamente doble vinilo con un tema por faz, reeditado en un cd.


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Máquina!

Why? (1970)


Surgidos de la banda de acompañamiento de Jaime Sisa, el cantante y bajista Jordi Batiste y el tecladista Enric Herrera constituyen Máquina! en 1969 contando con Luis Cabanach Pedrosa en guitarra y el baterista Santiago García Cortés, luego reemplazado al irse a integrar Agua de Regaliz por José María “Tapi” Villaseca. En un comienzo mixturaban sus fuertes influencias de The Beatles con dilatados jams psicodélicos. Cuando editan su LP Why? en 1970 pueden exponer sus inquietudes exploratorias, particularmente en el tema que da nombre al álbum que con sus dos partes a ambos lados del álbum se desarrolla a lo largo de mas de 23 minutos, algo absolutamente inusual en España para ese momento, un prolongado periplo psicodélico con un magnifico trabajo de interjuegos entre la guitarra y los teclados. Como la mayor parte de la bandas hasta ese momento optaron por letras en inglés. Al tener que realizar Jordi Batiste el servicio militar ingresa José María Paris. La banda naufraga al irse su otro líder Enric Herrera, por el mismo motivo. Pero al regreso de este se integran miembros de Crac (no confundir con la banda asturiana Crack) y otros músicos llegando a grabar en 1972 el primer álbum en vivo de esta escena, un doble LP llamado En Directo.
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Medina Azahara

Medina Azahara (1979)

 

Medina Azahara es un quinteto procedente de Córdoba, y que sigue aun en actividad como una banda de rock duro melódico. Pero en sus primeros álbumes estuvo genuinamente inmerso en el género progresivo, y fueron desde el primer momento unos de los grupos más vendedores de la movida progresiva andaluza que surgió a fines de los 70's (al amparo del éxito comercial de Triana). Pero a diferencia de éstos o de sus conciudadanos de Mezquita y Guadalquivir, Medina Azahara orientó su estilo por un medido coqueteo con el hard rock y el blues eléctrico, a la vez que conservaba una innegable cadencia flamenca. La presencia de la guitarra eléctrica ciertamente destaca con el fin de transmitir una notoria vibración rockera, así como la fuerte base rítmica maneja por los hermanos Molina. Los teclados mayormente sirven para crear atmósferas sinfónicas que complementan muy bien la dureza de la guitarra: los solos de teclado son esporádicos. Por su parte, el registro tenor y ligeramente ronco del vocalista encarna muy bien esta fusión de pasión flamenca y furia rockera. El tema que abre el álbum y que se convirtió en primer single, 'Paseando por la Mezquita', es hasta hoy un tema emblemático de la banda, así como del movimiento andaluz en general. Otros temas que destacan dentro del álbum por su energía y complejidad son 'Amiga, 'Hacia Ti', y 'Sé'. Por su parte, 'Si Supieras' se alza como una semi-balada sinfónica que explora la emotividad musical de la banda con un dramatismo peculiar. En suma, un disco bastante recomendable, significativo del lado más rockero del movimiento andaluz, a pesar de no contar con el nivel de sofisticación de otras bandas de la región andaluza.
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Medina Azahara

La Esquina del Viento (1980)


El segundo disco de Medina Azahara sigue por la misma vertiente que su predecesor. Incluso a la luz del incremento de los solos de teclado, se puede muy bien decir que el colorido sonoro de la banda ha aumentado. Sin embargo, los temas tienden a ser menos extensos, lo cual probablemente se haya debido a la presión de la casa discográfica para que el grupo escribiera canciones más accesibles. El tema que da título al disco fue el primer single extraído del disco, y a pesar de ser pegadizo, mantiene una saludable dosis de exuberancia arábiga y arreglos inteligentes, sobre un sincopado compás blues. El tema de apertura, 'El Rincón de Mi Mente', así como 'Una Mañana de mayo' y 'Tiempo de Miseria' están encuadrados en el lado más melancólico de la banda, mientras que 'Las Flores Blancas' y 'Amanece en la Ciudad' son buenos ejemplos de temas movidos sostenidos sobre inteligentes arreglos instrumentales. En conjunto, La Esquina del Viento no alcanza un nivel tan alto como el disco debut, pero sigue siendo atractivo para cualquier coleccionista interesado en investigar en el mejor rock español setentero. Ya otros discos posteriores de la banda contendrían mayores concesiones comerciales, para terminar derivando en lo que mencionamos más arriba: simple rock duro melódico.


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Mezquita

Recuerdos De Mi Tierra (1979)


Cuando Triana consiguió una buena de éxito comercial a partir de 1977, varias casas discográficas volvieron sus ojos hacia el círculo rockero andaluz, caracterizado por fusionar los parámetros del rock sinfónico con sonidos propios del folklore flamenco. Algunas de estas bandas ya tenían varios años de formación y experiencia en presentaciones públicas: una de ellas era Mezquita, proveniente de la hermosa ciudad de Córdoba. RDMT exhibe un estilo sinfónico, repleto de una actitud rockera bastante poderosa y frenética, y por supuesto, también de los exuberantes toques arábigos característicos del flamenco: dichos toques arábigos son realzados en un par de temas con la participación de un cuarteto de cuerdas invitado. También aparecen intercalados algunos pasajes más serenos donde la emotividad, sin bajar su intensidad, se expresa de forma más reposada. La destreza instrumental del guitarrista, que se mueve con igual soltura por los trastes de la eléctrica y los de la española, encuentra un trasfondo adecuado en las texturas y ocasionales solos de teclado (principalmente, órgano y sintetizador), mientras que la dupla rítmica de bajo y batería resulta bastante consistente, además de colaborar con los aspectos melódicos del repertorio de la banda. Por su parte, las voces roncas y apasionadas de los vocalistas (el guitarrista y el bajista) transmiten apropiadamente la pasión típica flamenca. Aunque la selección de temas que conforman este disco es muy pareja, cabe destacar el tema inicial que le da título, así como "Desde Que Somos Dos" y "Ara Buza". Según varios comentaristas, este disco podría ser el mejor exponente del progresivo aflamencado español, y tal vez no les falte razón en ello. Altamente recomendable.

Otros Álbumes:

Califas Del Rock (1981) ..
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Música Dispersa

Música Dispersa (1970)


Mientras Máquina! tomaba la punta en el terreno electrónico, Música Dispersa podía reclamar el sitial de honor en la vanguardia acústica dentro del rock catalán. Sin alcanzar el éxito de aquellos, puede decirse que los méritos de Música Dispersa son descollantes, no cantan en inglés como sus contemporáneos, simplemente porque las voces en general eran empleadas como instrumentos o susurraban vocablos incomprensibles. El nombre de la banda y la simplísima tapa de su único LP de 1970, que muestra una ola del Mediterráneo son un buen adelanto del contenido musical. Junto a los instrumentos tradicionales aparecen otros de confección propia. Atmósferas enrarecidas, místicas, a veces letárgicas y generalmente lisérgicas. De vez en cuando alguna guitarra eléctrica nos trae a los terrenos del rock, pero es una combinación de elementos derivados del folk ácido el territorio preferido de la banda. Discutidos y desestimados en su momento, se separan acompañados de las escasísimas ventas de su tremendamente meritorio disco. Los integrantes de Música Dispersa eran: Jaume Sisa en guitarra, percusiones y voz, Albert Batiste en bajo, armónica, teclados, percusión y voz. Bravo “El Cachas” en guitarra, mandolina, flauta y voz, y la joven Selene en teclados, flautas, percusiones y voz. Batiste integraría posteriormente Slo Bo y Orquesta Platería, Sisa comandará su propia banda antes de participar en Orquesta Platería.



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Ñu

Cuentos de Ayer y de Hoy (1979)


Con este nombre tan curioso (ya aparentemente carente de significado) se conoce a esta particular banda española, originada en 1975 que aún hoy se encuentra en actividad, aunque inclinados al rock metálico. Presentan en su primera época notables influencias de bandas tan disímiles como Black Sabath y Jethro Tull y abordan un sonido definidamente pesado, aunque con breves pasajes melodiosos y a veces casi sinfónicos. En su música se destaca una poderosa guitarra que no ofrece respiro, flauta, armónica y violín con algunos aportes de melotron. La voz de Molina es propia de los cantantes metálicos. En resumen un conjunto de elementos contrastantes que da como resultado un álbum debut que debería ser escuchado y que recién llega en 1979 con el conocido personaje de la escena española Vicente Romero como productor. Según tengo entendido el álbum no fue demasiado exitoso en su momento..
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Ñu

A golpe de látigo (1980)

 

Un año después y con cambios en la formación (algo que sería una constante en la banda) que continua siempre liderada por el cantante y flautista José Carlos Molina y nuevamente con Vicente Romero en la producción, sale el segundo álbum. Sreá el último en abarcar este interesante híbrido entre el rock metalico y el progresivo, aunque ya se nota myor inclinación a la primera de las vertientes. Por el lado más duro se nota la influencia de bandas como Uriah Heep, por el costado más melodioso Jethro Tull permanece como una constante. Es en este disco que aparece "El Flautista" un verdadero clásico de la banda. No tan bueno como el primero es un disco aceptable para conocer a esta peculiar banda..
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Om

Om (1971)


Legendaria agrupación liderada por el guitarrista Jordi Soler, pionera en los terrenos de la fusión catalana. Por sus filas, antes de grabar un único LP pasaría Tim Hodgkinson, luego integrante de la banda británica de Rock in Opposition, Henry Cow. Con una frecuente rotación de integrantes debutan discográficamente acompañando a Pau Riba en la primera parte de Dioptria con una formación que incluía además de a Jordi Soler a Jordi Sabatés en teclados, Romá Escales en vientos, Doro Montaberry en bajo y Josep Polo en batería. En 1971 editan el LP, llamado simplemente OM. Aquí la formación comprende a Marti Soler (hermano de Jordi e integrante de Bueyes Madereros) en guitarra, Manolo Elías en bajo, el británico Peter Hodgkinson en batería, Xavier Batlles, Francesc Pi de la Serra y Rafael Poch en percusión, Xavier García en trompeta y Jordi Sabatés en teclados, entre otros. El álbum es un excelente y temprano ejemplo de la corriente de fusión jazz rock con aires mediterráneos que posteriormente será tan característico de Barcelona. No faltan algunas incursiones psicodélicas y pasajes de improvisación. Pero todo este conjunto de elementos confluye hacia la concreción de una música de avanzada, de enorme refinamiento. Álbum totalmente instrumental, la reedición en CD contiene dos bonus tracks de un simple en el que cantan en catalán, con una orientación más dirigida hacia lo roquero aunque con igual virtuosismo..
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Pan & Regaliz

Pan & Regaliz (1971)


Secuela de Agua de Regaliz. Integraban la agrupación Guillem Paris en voz y flauta, Alfons “Muiti” Bou en guitarra, Artur Domingo en bajo y luego de un par de cambios Pedro Van Eekout como baterista. Con notorias, pero no excluyentes influencias de Jethro Tull pero conservando aires mediterráneos en su música editan un par de simples y un LP, “Pan & Regaliz” de 1971, en el que cantan, como la mayor parte de las bandas hasta ese momento en inglés. Con resultado más que satisfactorio hacer ostensibles además algunos matices a veces jazzeros y recurrentemente psicodélicos. Poco tiempo después se separan. Pedro Van Eekout pasa a integrar Jarka y Artur Domingo un grupo con integrantes españoles y alemanes llamado Evolution. Guillem Paris intenta reestructurar a la banda pero pronto desiste e inicia una carrera solista sin mayor éxito..
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Pau Riba

Dioptria (1969-1970)


Integrante del movimiento de la Nueva Canción Catalana y uno de los más destacado intérpretes del Grupo de Folk. Nacido en Mallorca conocido como el Daevid Allen español, con notables influencias del australiano y también, como corresponde a su grupo de pertenencia, de Bob Dylan. Desde 1968 edita una serie de simples y EPs, además de su participación en el dúo Pau i Jordi. En su primer álbum (doble aunque editado en dos partes en diferentes años, reeditado en cd doble) nos ofrece una fresquísima música que aunque transita estilísticamente el pasaje de la psicodelia al progresivo, se ubica más cercana a la primera en su primer disco. Con letras en catalán. Los arrebatos hippies no ocultan la búsqueda de Riba de muy buenas melodías. Cuenta con el acompañamiento de los miembros de OM, pionera banda de jazz rock de Barcelona que contaba entre sus filas al guitarrista Jordi Soler quien también desarrollaría una carrera solista y una participación en Orquestra Mirasol. Integraban OM también Jordi Sabatés en teclados, Romá Escales en los vientos, Doro Montaberry en bajo y Josep Polocomo baterista.La segunda parte es prácticamente acústica, con la voz y la guitarra de Riba grabadas en directo. La electricidad aparece a partir del cuarto tema ("Simfonia Núm. 2") con la participación en el órgano y la guitarra de Soler. A pesar de las buenas melodías y algunos refinamientos no repite la energía de la primera parte.

Otros álbumes: Jo, La Donya i el Gripau (71), Electroccid Accid Alquimistic .
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Pau Riba

Jo, La Donya i el Gripau (1971)


Entre los años 70 y 73 se instala en Formentera registrando un solo álbum llamado Jo, La Donya i el Gripau, inclinado hacía el folk ácido, con una instrumentación acústica, con predominio de guitarras y percusiones, grabado en directo, en forma simple y de una belleza despojada muy propia de un cantautor. Lo acompañan en violín Xavier Riba, quien participaría de Orquestra Platería, Jordi Soler y Martí Soler (quien también pasara por OM) en guitarras y Martín Pacheco en percusiones...
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Pau Riba

Licors (1977)


Pero esta excelente muestra de talento no será la última que nos brindará Pau Riba en los 70s. Con Daevid Allen como invitado de lujo registra Licors en 1977. Con los ingredientes que ya venía exhibiendo en sus anteriores trabajos confecciona lo que probablemente sea su obra más catalogable como progresiva, aunque como es de esperarse, este músico a estas alturas no adscribe a ninguna tendencia en particular. Licors ha sido reeditado en un solo y muy apetecible CD junto a Electroccid Àccid Alquimistic Xoc.
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Tapimán

Tapimán (1972)

 

José María Villaseca que venía de integrar Máquina! se une en 1971 a Miguel Angel Nuñez en guitarra y a Pepe Fernández, que venía de Vértice, en bajo. Luego de grabar un simple Nuñez es reemplazado por Joaquin “Max” Nuñez, también ex-Vértice, con quien graban el segundo simple y el único álbum homónimo que se edita en 1972 por el sello Edgisa. Lejos de los caminos experimentales transitados por Villaseca en Máquina, en esta ocasión hacen diez temas decididamente enrolados predominantemente en el rock duro, con la lógica abundancia de riffs de guitarra y gratos momentos de energía que llega a lo desbordante. Luego de publicado este único LP se separan. Desde allí en más Villaseca intenta desarrollar una carrera solista como cantante con el nombre de Tapi..
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Triana

El Patio (1975)

 
Banda de Sevilla, varias veces comparados con King Crimson, personalmente no encuentro ningún punto de contacto con los británicos en este disco. Padres del Flamenco Rock, presentan ambos ingredientes en un permanente contraste en el que por un lado están la voz, con letras en castellano, en un estilo típicamente flamenco y la guitarra acústica española y por el otro la batería y fundamentalmente los teclados con muy buenos aportes de sintetizador y mellotron. La guitarra eléctrica aportada por el invitado Pérez se suma a estos contrastes, pero he de decir que su participación es algo escasa y se hace desear. Hermosa tapa de Máximo Moreno. Muchos odian y otros aman esta banda. Sin enmarcarme en alguna de esas posiciones disfruto de lo pintoresco de su música. En los 80s fallece Jesús de la Rosa.

Discografía durante los 70s:

El Patio (75), Hijos Del Agobio (77), Sombra y Luz (79), Un Encuentro(80)..
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Triana

Sombra y Luz (1979)

 

El tercer disco de Triana exhibe una producción de sonido más clara y depurada, a la par que una menor sofisticación en la estructura de los temas que lo conforman. “Una Historia” y “Quiero Contarte”, los dos primeros temas, se sujetan al típico formato de canción, sin perder en demasía la capacidad expresiva tan característica del progresivo andaluz. Son los temas más extensos los que más destacan aquí. Por un lado, el tema homónimo, que incluye extensos pasajes psicodélicos llenos de efectos instrumentales y vocales sobre un constante telón de fondo de sintetizadores hipnóticos (esta misma secuencia servirá de ‘reprise’ final del disco). Por el otro lado, “Hasta Volver”, una obra de 10 minutos, con sobrias tendencias sinfónicas que añaden un aire estilizado a las melodías flamencas que se van sucediendo fluidamente. También merece mencionarse “Tiempo de Saber”, en especial por su alucinante introducción de guitarra flamenca. En líneas generales, un disco que resulta bastante atractivo, a pesar de carecer del brillo que hicieron de sus dos primeros discos sendos clásicos indiscutibles del rock setentero hispano. Con todo, “Sombra y Luz” sirvió para colocar a Triana en un panorama de popularidad que ya venía mereciendo desde hacía algún tiempo. .
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Triana

Un Encuentro (1980)


Para muchos, se trata del disco que cancela la etapa más creativa de este grupo. Ahora el formato de canción predomina de manera casi exclusiva en el repertorio de este trabajo. “Tu Frialdad” y “Cae Fina La Lluvia” constituyeron sendos hits radiales, lo cual no debería de entrada hacernos desmerecer su evidente belleza melódica. Lo que pasa es que ya no se encuentran aquí otras piezas más extensas y/o sofisticadas que sirvan de desahogo experimental, a excepción del solo de batería que cierra el disco en medio de efectos de sintetizador y ruidos de jaurías de perros de caza – un guiño de despedida al pasado psicodélico de la banda. En general, las pretensiones artísticas bajaron su nivel de sofisticación. De todas maneras, es justo hacer mención especial de “A Través del Aire”, que durante seis minutos despliega una secuencia bien hilada de dos pasajes musicales centrales bien diferenciados entre sí; también debemos dar cuenta de “Aroma Fresco”, una breve joya progresiva fiel al estilo tradicional de Triana que lamentablemente solo dura dos minutos y medio. Adicionalmente, podemos disfrutar de “Un Nido en mi Ventana”, una balada acústica intimista y moderadamente intensa. En resumen, tenemos aquí un trabajo que palidece en comparación con sus predecesores, pero que incluye varios pasajes llenos de pasión y belleza que hay que saber apreciar por sí mismos..
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Txomin Artola

Belar Hostoak (1978)


Txomin Artola nació en Hondarribia en 1948. Participó en los movimientos del rock, el folk y finalmente en la Canción Vasca desde principios de los 70s. En 1975 participa del primer álbum de Haizea, pero posteriormente deja la agrupación. En 1978 publica este álbum en el que se combinan todos los estilos musicales que había desarrollado hasta el momento y en el que se notan estrechos puntos de contacto con la música de Haizea. Muy buenas baladas con delicada instrumentación con guitarras, xilofón, teclados y flautas. No faltan algunos acercamientos al rock un tanto más duro y al jazz. Como en otras circunstancias el sello Guerssen ha reeditado esta obra en vinilo con total respeto por el arte original de tapa doble y sonido extraído del master original. Esto es doblemente interesante porque tengo entendido que no existe reedición en CD.


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