block

REVISIONES POR PAIS Y/O ESTILO: Gran Bretaña  / Prog

 

Materia opinable:

El Rock Progresivo y en particular el Rock Progresivo Sinfónico tuvieron un auge descomunal en Gran Bretaña desde donde natural e involuntariamente se exportó como un bien cultural a ser, si no copiado, al menos imitado lo más fielmente posible.

Este fenómeno puede tener infinidad de orígenes que no es el obljetivo develar en estas páginas, pero por otra parte no es posible soslayar la importancia fundamental que tuvo la "invasión británica" en la formación de criterios estéticos, estilos musicales y forma de presentar -y fundamentalmente difundir- el mensaje contenido en las líricas.

block

801
Listen Now (76)

 

 

 


arriba

 

801
801 Live (76)


La banda también conocida como Phil Manzanera-801 no termina de definirse entre el rock progresivo y el lastre de Roxy Music. El álbum abre con el iteresante pero breve "Lagrima" compuesto por Manzanera. Sin solución de continuidad pasan a una versión de "Tomorrow Never Knows" más rápida que la original de The Beatles con Phil tocando guitarra rímica y Eno jugueteando con sus teclados. "East of Asteroid" permite el lucimiento de Philips en la batería correctamente acompañado por Mac Cormick en la base rímica, pero con Manzanera que no logra impresionar con su solo de guitarra. Rongwrong es una tranquila melodía que so estuviera bien cantada podría pertenecer a un disco de los Roxy. "Sombre Reptiles" es uno de los temas más interesantes del disco, compuesto por Eno, este ejecuta los teclados con un sonido que le es muy propio y sobre el que se destaca el piano de Monkman. No tan feliz es la siguiente composición del tecladista llamada "Baby's on Fire" donde nuevamente uno pide a gritos que suba Brian Ferry al escenario. Un aburrido "Diamond Head" es una excusa para un solo de Manzanera donde incluso de filtra alguna desafinada. Sigue "Miss Shapiro" y uno espera que la banda haga algo original pero solo destruyen "You Really Got Me" de The Kinks. Cierre con la banda a mil en "Third Uncle" simplemente otro rock and roll. Hubiera esperado más de estos tipos.
arriba

Barclay James Harvest  
Barclay James Harvest

 

John Lees and Stuart Wolstenholme tocaban juntos en una banda formada a comienzos de los 60s en la Oldham Art School, llamada primero The Sorcerers, y luego The Keepers. Les Holroyd y Mel Pritchard se les unen en 1966 y luego de varios cambios de nombre adaptan el de Barclay James Harvest en 1967. Luego de algunos singles logran editar el primer LP en 1970. Con un sonido algo anacrónico, bastante cercano a bandas de los 60s como The Moody Blues y en menor magnitud Procol Harum y la colaboración de una orquesta que cuenta como director a Robert Godfrey, luego en The Enid exhiben temas en los que desarrollan buenas melodías con un acertado trabajo instrumental y orquestal. Se destacan los teclados, particularmente el mellotron y un buen trabajo de voces con un solista que recuerda a Gary Brooker.
arriba

Barclay James Harvest  
Once Again (1971)


Pocos meses después de publicado en primer álbum, los miembros de la banda vuelven al estudio para realizar su segunda obra. Parecen decididos a sumergirse en un estilo más definido y los temas adoptan una cracterística más melancólica y delicada. La sombra de The Moody Blues y Procol Harum continúa restándoles brillo propio. Solo "Ball and Chain" rompe el esquema con un formato más roquero. Excelente participación de la orquesta en la muy buena melodía de "Galadriel" y en la conmovedora "Mockingbird", uno de los mejores temas de la banda. Un álbum notoriamente superior al anterior. Existe una edición en cd que contiene ambos albumes.
arriba

Barclay James Harvest  
Other Short Stories (1971)


Si "Once Again" parece el inicio de un camino hacia terrenos más convincentes, "Other Short Stories" muestra por un lado un retorno a formas más simples y por otro una sobreabundancia de convencionalismos. Los temas tienen el formato de canción, predominantemente baladas con un importante componente acústico y variadas ornamentaciones instrumentales (de a momentos muy bien logradas). Las voces no recuerdan ahora a Gary Brooker o Peter Gabriel sino que con timbres cambiantes toman personalidad propia de a momentos pero en otros se aproximan a Mick Jagger y a Lou Reed. Solo algunos buenos pasajes, fundamentalmente orquestales que en mi opinión no levantan un álbum por otro lado bastante insípido.
arriba

 

Barclay James Harvest  
Baby James Harvest (1972)


El inicio con "Crazi", una simple pieza, que muestra elegancia dentro del formato soft rock y la continuidad con "Delph Town Morn", una ágil balada bien instrumentada parecen introducirnos en otro catálogo de simpicidades. El tema siguiente "Summer Soldier" parece inicialmente propicio para tomar algún riesgo, pero BJH prefiere caer como de costumbre en la comodidad del convencionalismo que será reiteradamente el procedimiento para cada uno de los temas que siguen...amenazar pero no concretar. Muy buen arreglo orquestal en Moonwater, el tema final.
En Moonwater: Barclay James Harvest Orchestra con arreglos por Martyn Ford y John Bell
En Delph Town Morn: sección de bronces , con arreglos y dirección de Brian Day
arriba

 

Barclay James Harvest  
Early Morning Onwards (1972)




arriba

 

Barclay James Harvest  
Everyone is Everybody Else (1974)


Cambio de sello, pasan a Polydor. Este es un disco dónde predomina la balada y el pop con instrumentación habitualmente empleada en el rock progresivo. Confieso que en general no me gustan los trabajos de esta banda y que me resulta más cómodo identificar este tipo de música con el AOR más que con la progresiva. Melodías con instrumentaciones pomposas que no asumen ningún tipo de riesgo ni intentan innovaciones. Hay abundantes pasajes de mellotron, aunque generalmenta acompañados por una guitarra insípida con arreglos de voz prolijos por demás. Algunos temas como "Crazy City" comienzan prometiendo algo, pero pronto se escucha más de los mismo. Da más impresión de un album pensado para agradar a alguna fracción del público, mas que de una obra surgida de una necesidad arística.
arriba

 

Barclay James Harvest  
Live (1974)

 

 

 


arriba

Barclay James Harvest  
Time Honoured Ghosts (1975)

 

 

 


arriba

 

Barclay James Harvest  
Octoberon (1976)

 

 

 


arriba

Barclay James Harvest  
Gone To Earth (1978)

 

 

 


arriba

Barclay James Harvest  
Live Tapes (1978)

 

 

 


arriba

Barclay James Harvest  
Number 12 (78)

 



arriba

Beggar’s Opera
Act One (1970)
Banda escocesa que cultivó un progresivo fundamentado en la elaboración de líneas melódicas claramente definidas, siguiendo a veces pautas barrocas y en otras ocasiones también otras pautas del folklore celta, sobre la base de enárgicas estructuras rítmicas rockeras y blueseras afines a las de Deep Purple y Uriah Heep. Pero en el caso de Beggar's Opera, la actitud es más abiertamente sinfónica en comparación. El trabajo instrumental se basa en el fluido diálogo que existe entre la guitarra y el órgano (el teclado predominante), sobre una sólida e imaginativa dupla rítmica. Por su parte, la voz de Griffiths exhibe un registro bastante similar al de David Byron (de Uriah Heep), recibiendo a veces el apoyo efectivo de ensambles corales bien armados. El nivel general del repertorio es bastante parejo: el tema de apertura, titulado ‘Poet and Peasant’, así como los dos temas más extensos del disco, ‘Raymonds Road’ y ‘Light Cavalry’ (cada uno dura casi 12 minutos) exhiben la mayor dosis de sofisticación progresiva – ‘Raymonds Road’ consiste en una amplia selección instrumental de varios motivos clásicos bien conocidos, lo cual a estas alturas ya no resultaba tan novedoso, por otra parte, pero sirve como pretexto para el lucimiento especial de Park en el órgano. La edición en CD incluye como bonus tracks las dos canciones de su single debut, ‘Sarabande’ y ‘Think’. Recomendable.
arriba

Beggar’s Opera
Waters Of Change (71)
La banda sigue con los mismos delineamientos estilísticos de su disco debut, reforzando su faceta sinfónica con la permanente presencia del mellotron en manos de la nueva integrante Virginia Scott. Los elementos barrocos y cálticos siguen intactos, e incluso en ocasiones realzados, insuflando de una intensa alegría a varios momentos del disco, como sucede en los tema 'Festival' y 'The Fox'. Waters Of Change guarda en general un nivel bastante parejo, e incluso se puede afirmar que el producto final resulta más fino que en el álbum precedente, atenuando un poco la energía rockera sin perderla realmente, sino más bien matizándola con un mayor sentido de la elegancia. Aparte de los dos temas mencionados anteriormente, podemos también destacar particularmente 'Silver Peacock', una atractiva joyita sinfónica en la cual se aprovecha muy bien la magia particular del mellotron y los acordes barrocos del órgano; también 'I've No Idea', con sus frescas y dinámicas excursiones jazzísticas: las dotes emotivas del vocalista salen a relucir particularmente en este tema. No podemos concluir sin hacer mención de la presencia de algunos deliciosos y breves interludios instrumentales, como el etáreo 'Nimbus', o el haendeliano 'Lament', los cuales contribuyen al colorido general del disco. Resumiendo, tan o más recomendable que su primer disco.
arriba

Beggar’s Opera
Pathfinder (72)
En el tercer disco, si bien el mellotron queda en un segundo plano, reduciendo con ello todas las potencialidades ‘orquestales’ de la banda, entra el clavicordio para realzar las tendencias barrocas que ya estaban presentes en los trabajos anteriores. Esto se hace especialmente evidente en el cover de ‘MacArthur Park’ – por aquel entonces, un hit single del actor británico Richard Harris –, bastante enárgico y elegante a la vez (curiosamente, en este tema se hace un uso especial del mellotron). Tomado en bloque, Pathfinder exhibe una mayor inclinación hacia un rock y blues más pesado y agresivo que el inmediatamente anterior, pero sigue conservando la misma sensibilidad melódica e interás dirigido hacia lo sinfónico. Los temas más representativos de la orientación general de este disco son ‘The Witch’, ‘From Shark To Haggies’, y la canción de cierre, ‘Madame Doubtfire’. El segundo de los temas mencionados combina fluidamente estructuras rítmicas blueseras y cálticas, pero particularmente es el último el que más llama la atención: iniciado frontalmente con un compás rockero claramente marcado, sazonado con arpegios de clavicordio, concluye de forma híper-climática en una orgía psicodálica de gritos espasmódicos y efectos de órgano y guitarra, a modo de un ritual satánico, despedido con un breve campaneo fúnebre. Aunque no exhibe tanta imaginación ni diversidad como WoC, este disco también resulta ciertamente recomendable, al menos en parte.
arriba

Beggar’s Opera
Sale Virginia Scott
arriba

Beggar’s Opera
Get Your Dog Off Me! (73)
arriba

Beggar’s Opera
Sagittary (74)
arriba

Beggar’s Opera
Beggars Can't Be Choosers (79)
arriba

 

Brand X
Unorthodox Behaviour (76)
por Cásar Inca
Brand-X fue la respuesta británica a Return to Forever y Weather Report, es decir, cultivó un jazz-rock enárgico, con alta sensibilidad melódica, y bastantes toques funky y latinos. Además sirvió como un vehículo de expresión jazzera de Phil Collins, simultáneamente a una ápoca en la que, inmediatamente tras la partida de Peter Gabriel, Genesis como cuarteto también empezaba a darle mayor espacio al jazz. El primer tema, ‘Nuclear Burn’, pone las cosas en claro desde el punto de partida. La influencia del jazz-fusión norteamericano más ‘alegre’ le sirve a Brand-X como una base para la elaboración y ejecución de melodías intrincadas pero fácilmente reconocibles. El nivel de destreza repartido entre todos los miembros de la banda es impecable. Goodsall se luce en sus rápidos fraseos en las guitarras eláctricas y acústicas sin perder el control sobre la melodía, y Jones sabe sacarle el jugo a sus bajos, especialmente, el sin trastes, mientras que Collins se pasea libremente en su batería con sus recurrentes redobles a la par que va sosteniendo las complicadas estructuras rítmicas de los temas; por su parte, Lumley sabe guardar un perfil más discreto dentro del ensamble, apoyando a la sección rítmica, para luego lucirse en solos limpiamente ejecutados. ‘Born Ugly’ y ‘Smacks of Euphoric Hysteria’ exhiben algunos de los momentos más intrincados de este disco sobre una base rítmica abiertamente funky, la misma que se repite de forma un poco más "ligera" en ‘Running of Three’ y el mismo que da título al disco. El lado más relajado de Brand-X se manifiesta en ‘Euthanasia Waltz’ (junto con ‘Born Ugly’, uno de mis favoritos de este disco) y el breve tema de cierre, ‘Touch Wood’. En resumen, un disco bastante redondo, y apto para entrar en la colección de cualquier exigente amante del jazz-fusión.
arriba

Brand X
Morrocan Roll (77)
por Cásar Inca
La mayor diversidad en la instrumentación (Collins se anima a tocar un poco el piano, Jones hace lo propio con la marimba y el arpa eláctrica, y Goodsall con el sitar, la entrada de un percusionista adicional invitado) nos invita a imaginar que en este segundo disco de Brand-X se quiere introducir una mayor dosis de experimentación, lo cual se confirma desde el primer tema, ‘Sun in the Night’, construido sobre una base rítmica y armónica de inspiración hindú. Los dos siguientes temas (‘Why Should I Lend You Mine’ y ‘... Maybe I’ll Lend You Mine Anyway’) se explayan en ambientes etáreos y envolventes, exhibiendo una serena belleza y una simplicidad engañosa. En los temas que vienen después, como ‘Hate Zone’ y ‘Disco Suicide’, la dimensión funky resurge con la energía que ya había sido exhibida en el trabajo anterior, mientras que ‘Malaga Virgen’ exhibe coquetos toques de latin jazz elaborando un atractivo tema exótico. también merece especial mención el alucinante – aunque breve – solo de bajo sin trastes de Jones. En suma, un disco que incorpora nuevos matices al sonido de Brand-X conservando a su vez sus delineamientos estilísticos originales.
arriba

Brand X
Livestock (77)
Tal como orienta el título se trata de temas en vivo completado con material que permanecía archivado. Los segmentos en vivo son registrados en el Ronnie Scott's Club, Londres en setiembre de 1976, en el Hammersmith Odeon y The Marquee Club, Londres, en agosto de 1977. Tocan tres temas en vivo, entre ellos "Malaga Virgen" (nombre del licor preferido de Percy Jones) del álbum "Morrocan Roll" y el tema que abre el disco "Nightmare Patrol" en los que el baterista no es Phill Collins que se encontraba de gira con Genesis, sino Kenwood Dennard (luego tocará con artistas como Jaco Pastorius o Miles Davis), quien tiene oportunidad de exhibir su talento saliendo más que airoso. La participación en vivo de Collins se reduce al reposado "Isis Mourning", en el que cuenta con el apoyo del percusionista Morris Pert. Los temas en estudio que corresponden a grabaciones cronológicamente previas a "Morrocan Roll" son Euthanasia Waltz en una versión diferente a la de "Unorthodox Behaviour" y un tema asentable en las vertientes funky de la fusión llamado "Ish". Probablemente uno de los discos menos apetecibles de la banda, aunque no por ello descartable.
arriba

Brand X
Masques (1978)
John Goodsall y Percy Jones mantienen su estampa y protagonismo en la banda, con destacadas interpretaciones en sus respectivos instrumentos. Morris Pert ocupa un rol más estelar conquistando un lugar en el piano además de encargarse de la percusión y contribuyendo con tres de las siete composiciones, el delicado "Black Moon", "Deadly Nightshade" un tema de ímpetu y complejidad creciente, y "Earthdance" intenso y de tonalidades latinas. Claro que la actuación principal en teclados no es de Pert sino el recién llegado Peter Robinson que claramente sabe balancear su trabajo con el de la guitarra de Godsall, además de componer junto a Jones el intrigante tema que da nombre al álbum, en el que el bajista se explaya a gusto tal como hace repetidas veces en el álbum. Chuck Berri en la batería alcanza el nivel deseable en un sitial previamente ocupado por talentosos. Un disco de ritmos variados, bastante heterogáneo con algunos momentos mejores que otros.
arriba

Brand X
Product (79)
La banda se transforma en un ir y venir de personal y la fusión y el rock progresivo ceden lugar ante el pop, los ritmos bailables y la accesibilidad. Collins nos aporta más pruebas de su capacidad para romper las estructuras que han hecho famosa a una banda incorporando su voz monótona y sus ritmos bailables (auque hay que aclarar que uno de los temas en que da muestras de esto tiene la autoría de Godsall, más allá de estar impregnado del estilo de Collins). Fuera de los dos temas cantados "Don't Make Waves" y "Soho" (que me recuerda al desafortunado "Illegal Allien" de Genesis), la banda demuestra su calidad interpretativa y su virtuosismo en el resto de los temas instrumentales, auque parecen no encontrar el camino a lo largo de todo el álbum. Es curioso que los miembros originales no aparezcan juntos en ninguno de los temas del álbum, lo que tal vez de una explicación de la notable falta de coherencia de la obra.
arriba

Camel
Camel (1973)
por Cásar Inca
Camel es una de las bandas más fundamentales de la corriente progresiva sinfónica, y aun hoy en día sigue siendo una poderosa fuente de inspiración e influencia en muchas talentosas bandas progresivas contemporáneas. Su primer disco, titulado al igual que el grupo, sirve ante todo como un anticipo de la orientación fuertemente melódica que marcará en adelante su estilo. Sobre una estructura rítmica firme y bien afiatada, las texturas y solos de guitarra y teclado se exhiben con una total naturalidad, sin desprenderse de las armonías de base. Sin embargo, se nota en el material de este disco un fuerte apego a las vertientes musicales practicadas por bandas como Caravan (en sus dos primeros discos) y Steely Dan, lo cual ciertamente impide que se trabaje una mayor sofisticación en los temas. De todos modos, cabe destacar los dos instrumentales, "Six Ate" y "Arubaluba", así como "Mystic Queen", una hermosa y sugerente balada de corte haendeliano, y otro más energático titulado "Never Let Go", que anuncian el estilo sinfónico que brillará con todo su esplendor en posteriores grabaciones
arriba

Camel
Mirage (1974)
por Cásar Inca
Éste es el primer disco donde empieza a cimentarse plenamente la orientación sinfónica que se volverá emblemática de esta banda, así como un trabajo más concienzudo y osado de las melodías y texturas instrumentales. Cada uno de los cinco temas que conforman "Mirage" es una joya, tanto en la composición y arreglos, como en la interpretación. "Free Fall" y "Earthrise" son dos temas de corte jazz-rock que sirven para expresar fuertes dosis de energía y algunas poderosas exhibiciones pirotácnicas en la guitarra y los sintetizadores. "Supertwister" es un hermoso instrumental de corte eminentemente bucólico, con algunos sugerentes pasajes jazzeados, donde Latimer reemplaza su guitarra por una flauta: como dato anecdótico, cabe mencionar que este tema fue compuesto por Bardens como un homenaje a los músicos de la banda holandesa Supersister. Con todo, los temas que a mi gusto resaltan más dentro de este conjunto de por sí impresionante son las dos suites: "The White Rider" y "Lady Fantasy", esta última destinada a convertirse en uno de sus temas más emblemáticos. Ambas suites despliegan una variedad de registros en las melodías, ambientes y estructuras rítmicas, realmente digna de elogio. En ellas se suceden pasajes tenues y románticos con otros más oscuros y psicodálicos, siempre bajo las coordenadas preciosistas del sinfonismo más elegante y exigente.
arriba

Camel
The Snow Goose (1975)
por Cásar Inca
Tomando como inspiración la novela corta del mismo nombre escrita por Paul Gallico, la dupla Latimer - Bardens la tarea de componer, y el cuarteto las de arreglar y grabar este concept-disc completamente instrumental. La primera novedad que se hace evidente es el uso de un conjunto de músicos de cámara bajo la dirección de David Bedford, quien se hizo cargo de los arreglos orquestales. Como se puede adivinar, en este disco el enfoque sinfónico ocupa una posición prácticamente exclusiva, lo cual significó en comparación con el disco anterior una cierta renuncia a la energía rockera que era más evidente allí. Pero esto no quiere decir que este disco carezca de fuerza, pues no es así: solamente que dicha fuerza se traslada al aspecto emocional y significativo de las partituras de los temas. Tanto las melodías y armonías de guitarra y teclados como la participación de instrumentos clásicos sirven como canales de transmisión de los eventos y las emociones que tienen lugar en el transcurso de la cercana amistad de Rhayader y Fritha. A lo largo de los casi tres cuartos de hora que dura este disco destacan temas de tendencia pastoral como "Rhayader", otros más rockeros como "Rhayader Goes To Town" y "Flight of the Snow Goose", además de las joyas sinfónicas "The Snow Goose", "La Princesse Perdue" y "Dunkirk": las dos primeras, rebosantes de una inmaculada elegancia, y la última, con un marcado ambiente marcial, imponente en su soberbia expresividad. La sección rítmica, tan eficaz y bien afiatada como siempre. La exacta similitud en los pasajes de piano eláctrico que sirven para abrir y cerrar el disco logra darle un eficaz carácter circular a este prodigio musical. Es abundante el porcentaje de seguidores y comentaristas que sitúan este disco como el mejor de la carrera de Camel, y yo en lo particular me sumo suscribo esta opinión, claro está, sin por ello desmerecer otros discos.
arriba

Camel
Moonmadness (1976)
por Cásar Inca
Otra obra bien lograda de este grupo, sin embargo adolece de un trabajo de producción muy plano, que no supo aprovechar todas las potencialidades del material contenido de este disco en una forma integral. Esto se nota ante todo en "Song Within A Song", un tema muy inspirado en el aspecto melódico, que no llega a sonar todo lo emotivo y sugerente que debió (compárese con la versión del mismo tema en le doble en vivo de 1977, "A Live Record"). Pero también hay muchos aspectos positivos que destacar aquí. Por ejemplo, ese hermoso y meditativo canto a la futilidad de la vida que es "Spirit of the Water", tan envolvente a pesar de su brevedad. Per lo más destacable del repertorio de este disco está en sus últimos dos temas, "Air Born" y "Lunar Sea". El primero es un tema delicado que se apoya en una secuencia de melodías nostálgicas muy inspiradas, no muy complicadas, pero elegantemente adornadas y arregladas, dando lugar así a una canción bastante conmovedora; el segundo es un variado y energático instrumental, en el cual se suceden secuencias hipnóticas de teclado, con otras secciones trepidantes e intrincadas de orientación jazz fusión sobre las cuales se lucen prolongados solos y ambientes de mini moog, aparte de un poderoso y bien estructurado solo de guitarra. Para concluir, cabe mencionar que el instrumental "Chord Change", visto en perspectiva, sirve como un anticipo de las cosas que habrían de venir en sus dos siguientes trabajos discográficos.
arriba

Camel
Rain Dances (1977)
por Cásar Inca
Dada la intención del grupo por incorporar más aspectos jazzeados dentro de su estilo sinfónico (idea ante la que Doug Ferguson se mostraba abiertamente reacio), no debe sorprendernos que un bajista como Richard Sinclair, salido de las canteras más ‘íntimas’ del Canterbury, pudiera acomodarse tan bien y tan rápido a la banda. Esta orientación jazzística se muestra frontalmente desde el tema de entrada, el instrumental "First Light", así como en "Metrognome", "Skylines" y "One of These Days I’ll Get An Early Night". Esto, en vez de adulterar, sirve para explorar exitosamente en nuevas formas de expresión, mientras que la capacidad de crear y arreglar melodías atractivas y sugerentes queda intacta. La participación como invitado en varios de estos temas de parte de Mel Collins también colabora con una oportuna adición de colores instrumentales al servicio de los intereses estilísticos mostrados en este disco. Esto queda demostrado no solo en los temas ya mencionados, sino también en la bella balada característica "Tell Me", y en "Unevensong", otra canción sumamente atractiva. Mención especial merece "Elke", un ‘paisaje’ instrumental compuesto por Latimer y ejecutado por ál mismo en dupla con un invitado de lujo, Brian Eno. En general, "Rain Dances" resulta ser un disco tan inspirado y variado como cualquiera de los tres anteriores, destilando una mayor dosis de frescura y espíritu extrovertido.
arriba

Camel
A Live Record (en vivo) (78)
por Cásar Inca
He aquí un verdadero registro (otro sentido de la palabra ‘record’ en español). En vez de presentarnos un resumen de un concierto de una gira reciente, en este vinilo se hace un recuento histórico de varias interpretaciones en directo. Aparecen temas como "Skylines" y "Lunar Sea" que sirven para manifestar la nueva vertiente más jazzeada que Camel venía cultivando por entonces; esto también se nota en el atractivo re-arreglo que hacen de "Never Let Go", un tema de su primer disco. también aparecen interpretaciones ejecutadas por el cuarteto original, en "Liggin’ At Louis’" y "Lady Fantasy", donde no hay un sonido tan pulido, pero igualmente pletórico de energía. El gran atractivo de este registro está en la versión íntegra de "The Snow Goose", interpretada en octubre de 1975 en el Royal Albert Hall, con el masivo apoyo de la London Symphony Orchestra. La más notoria y ciertamente pomposa presencia orquestal, junto con la adición de algunos nuevos pasajes musicales y unos arreglos más extensos en otros ya existentes, sirven conjuntamente para realzar la emotividad inherente tanto a la partitura como a la historia conceptual. Con ello, la unión de grupo y orquesta logra lo que en principio podría parecer imposible: mejorar lo ‘inmejorable’.
arriba

Camel
Breathless (78)
por Cásar Inca
El siguiente disco en estudio de Camel resultó un punto de inflexión verdaderamente dramático. A pesar de contar con la misma formación que ideó y grabó el genial "Rain Dances", las opciones estáticas mostradas en este trabajo resultaron francamente irregulares, llegando a ni veles de inconcebible mediocridad. No hay que buscar aquí un único responsable: es un error de parte de todos, en su conjunto. Consciente de la crisis de creatividad que venía ocurriendo, Pete Bardens se apartó de Camel poco antes de que terminaran las sesiones oficiales de grabación. Tenemos aquí desvergonzadas concesiones al pop ‘mainstream’ como "Summer Lightning" y "You Make Me Smile", y otros más inspirados, como el tema homónimo del disco, que adolece de unos arreglos demasiado edulcorados, quitándole así toda la fuerza expresiva que pudo haber exhibido bajo otras circunstancias. también tenemos joyas como "Echoes" y "The Sleeper", donde se retoman las virtudes melódicas y la elegante sofisticación que hasta ahora habían caracterizado a esta banda, pero pierden brillo en medio de un paisaje tan insípido. Mención aparte merece la breve y hermosa balada que concluye el disco, titulada "Rainbow’s End", un sentido homenaje de despedida que compuso Latimer a Bardens (al fin y al cabo, eran buenos amigos).
arriba

Camel
I Can See Your House From Here (79)
por Cásar Inca
Algunos cambios serios en la formación tomaron lugar antes de la grabación y elaboración de este disco, lo cual sirvió para darle un poco de frescura y renovación a la creatividad musical. Esto se nota en temas como "Who We Are", "Hymn To Her", y "Eye Of The Storm" (este último, traído a Camel por Kit Watkins del repertorio de Happy The Man, su ex-banda), en los cuales se presentan las típicas coordenadas sinfónicas camelianas. también se puede resaltar el tema de inicio, "Wait", un atractivo ejercicio de jazz-pop, especialmente los pirotácnicos solos duales de sintetizador en la sección intermedia. Desgraciadamente, canciones como "Your Love Is Stranger Than Mine" y "Remote Romance" insisten en proponer concesiones pop con toda la desvergüenza del mundo. Afortunadamente, como si Latimer y cía. Quisieran que el oyente termine con un buen sabor en la boca, el disco concluye con "Ice", un extenso tema instrumental lleno de serena belleza, ambientes hipnóticos de teclado, y mágicos pasajes de guitarra que, a pesar de su longitud, nunca hastían, sino que invitan al oyente a compenetrarse con la actitud intimista e introspectiva del tema. En suma, un disco que mejora las virtudes del disco anterior, y que en ciertos momentos también repite algunos de sus errores.
arriba

Camel
Nude (81)
por Cásar Inca
A pesar de no ser un disco de los años 70’s, nos permitimos reseñar áste aquí, dado que logra reflejar de manera correcta lo mejor del espíritu setentero de Camel. Aquí se retoma una actitud conceptual, sobre la base de unos hechos reales. El argumento básico narra la historia de un ciudadano japonás destacado a un fortín solitario durante la Segunda Guerra Mundial, quien en medio de la soledad y enfrentado u una vida más natural, descubre una paz interior que no encontraba en la ciudad. Puedo decir que con este disco, Camel vuelve a elaborar un trabajo coherente, con un nivel bastante parejo, y devolviendo en grandes proporciones la actitud sinfónica de sus discos más legendarios. Incluso los temas más concesivos ("City Life" y "Lies") incorporan arreglos interesantes, que evitan que se caiga en un simplismo facilista. Son varios los temas que se pueden destacar en este trabajo. "Docks" y "Beached" nos devuelven el Camel más firme y enárgico. "Drafted", "Pomp And Circumstance" y "The Last Farewell" reflejan la perenne capacidad de Latimer para elaborar melodías inspiradas y envolventes. "Changing Places", por su parte, transita por senderos átnicos sobre una estructura rítmica constante y precisa. En conclusión, un disco bastante fiel a la mejor tradición de Camel, y que constituyó una de las mejores muestras que el gánero progresivo aportó a la década de los 80’s.
arriba

 

Colosseum
Those About To Die Salute You (69)


arriba

Colosseum
Valentyne Suite (69)
Es probable que este disco estuviera muy bien ubicado en una sección "Origenes" del rock progresivo. Creo que ha sido injustamente relegado en su valor musical. A lo largo del álbum desfilan temas orientados fundamentalmente hal jazz y al bues ("jazzy-blues"), sin dejan de lado el pop la psicodelia e incluso el soul. Todo esto dentro de una linea musical totalmente coherente. El trabajo instrumental es muy prolijo, Dave Greenslade en teclados con un estilo muy personal, pero que se podría ubicar entre Keith Emerson y Gregg Rollie, James Litherland con una voz atractiva y buen nivel de recursos en la guitarra, una base de bajo y batería muy ajustada y los vientos que de a momentos tienen un rol sumamente preponderante, que Colosseum expandería un año después al realizar los conciertos en forma conjunta con la New Jazz Orchestra. Album altamente recomendable.
arriba

Colosseum
Daughter of Time (70)
arriba

Curved Air
Air Conditioning (70)
Cuando escuchá por primera vez este disco no pude evitar las comparaciones con el Yes de los primeros discos. Tal vez la utilización de melodías cercanas al pop y el timbre de voz de la fabulosa cantante Sonja Kristina sean los elementos más cercanos. Sin embargo las intenciones musicales de Curved Air evidentemente difieren de las del "supergrupo" también británico. La notable devoción de Darryl Way por Vivaldi y el protagonismo de su violín marcan el rumbo de la banda. Los dos temas iniciales It Happening Today (un tema muy pop con riffs de guitarra eláctrica que sobre el final presenta un solo de violín) y Stretch ( un "rock and roll sinfónico") son los que determinaron mi primera impresión. El tercer tema Screw es una apacible melodía decididamente sinfónica. En la misma variante encontramos a Blid Man. Las mencionadas referencias al monje italiano son expuestas en el tema llamado justamente Vivaldi dónde Way presenta un muestrario de sus recursos con el violín en sus manos. En todos estos temas la guitarra de Monkman, a veces delicada, otras con toques de distorsión nos recuerdan que estamos escuchando rock. Hide and Seek y Proposition son temas de rock progresivo dónde aparecen todos los elementos referidos anteriormente. Vuelven a ejecutar otra hermosa melodía liderada por el violín en Rob One. Las dotes interpretativas de Kristina se lucen en Situations. Final con el "prette rosso" y sintetizadores en Vivaldi with Cannons. Un disco imperdible para los amantes del rock sinfónico.
arriba

Curved Air
Second Album (71)
Como es característica en el grupo buenas melodías bien cantadas por Sonja Kristina. En los primeros temas (Young Mother, Back Street Luv) Monkman le roba el protagonismo al Way, imponiendo los teclados sobre el violín. En el primer tema el VSC3 sobresale escandalosamente, dando la impresión que debieron desprender a Monkman para permitir la entrada de Way. Jumbo es una canción que podría formar parte de un musical de los 50 o 60. You Know es un tema más intenso elegantemente ejecutado pero bastante intrascendente. Puppets nos muestra por única vez en el álbum a Way en teclados (piano) y si bien el tema es irreprochable no logra levantar el nivel. Por fin Everdance nos muesta a la magnífica dupla que componen la voz de Kristina y el violín de Way, en el medio del tema se entromete graciosamente el VSC3. Bright Summers Day '68, nos deleita sin deslumbrar con la voz casi susurrada de Sonja y un corto contrapunto de guitarra y violín con alguna incursión de órgano y clavicordio. Piece of Mind es el tema más pretencioso del álbum, donde aparece todo lo descripto en los otros temas y algo más. Lo mejor del disco, aunque no alcanza para repetir la calificación de la primera obra del grupo. Por suerte un año después editarán el excelente Phantasmagoria.
arriba

Curved Air
Phantasmagoria (72)
Una joyita de bellas melodías y cuidadosa instrumentación. La voz de Sonja Kristina suena maravillosa en todos los temas. "María Antoinette" cuenta el final de la reina en manos de los revolucionarios en una canción de tono ápico que da paso de a momentos a un rock."Melinda (More or Less)" es una canción de raices folk con la voz de Kristina acompañada de flauta en la melodía sobre un manto de harpischord y guitarra acíustica y un solo de violín, simplemente bello. En "Not Quite the Same" predominan los vientos en armoniosa combinación con el Moog. Kristina descansa en el instrumental " Cheetah" liderado por el violín de Way y en la infaltable referencia a Vivaldi llamada... ¡"Ultra-Vivaldi"! ejecutada en sintetizador."Phantasmagoria" es un tema bastante convencional y "Whose Shoulder are You Looking Over"esta construido con el procedimiento de sontetizar la voz de Sonja Kristina. "Over and Above"vuelve a las complejas instrumentaciones en uno de los temas más logrados del disco con teclados, vientos, xilofón y violines para telón de la voz esta vez susurrada de Kristina. Final con el divertido "Once a Ghost, Always a Ghost". Excelente disco.
arriba

Curved Air
Air Cut (73)

 


arriba

Curved Air
Lovechild (73)
Publicado en 1990 El núcleo que graba Aircut, luego de la salida de Monkman y Way "por diferencias musicales", conformado por Mike Wedgwood y la miembro original Sonja Kristina, ahora junto a dos jóvenes prodigios, Kirby Gregory como guitarrista y Eddie Jobson en violín y teclados y a Jim Russell en batería, dejan como testimonio grabado este interesante álbum que recién viera la luz en 1990."Exsultate Jubilate" con el arreglo de un tema tradicional del tecladista invitado John O'Hara es una digna y pomposa apertura al álbum. El maravilloso "Lovechild" muestra que la llama aún está encendida, Jobson no permite que extrañemos a Way y Sonja canta tan maravillosamente como siempre. Al igual que el tema que sigue está compuesto por S. Kristina. "Seasons" es una bella balada, pero tiene síntomas incipientesde agotamiento de ideas, algo disimulado por el atractivo ensamble de la guitarra y el violín. "The Flasher "(Kirby Gregory) es un tema poco trascendente compuesto para el lucimiento de la guitarra. En "Joan" es Jobson quien hace lo propio con el piano con algo más de exito que su compañero. "The Dancer" (Sonja Kristina), sirve para recuperar la esperanza en las buenas melodías y bellos arreglos. En cambio pueden dejarse pasar los aires bodevilescos de "The Widow" (Sonja Kristina). El cierre con "Paris by Night" con otro trabajo solista de Eddie Jobson nos deja preguntándonos cuál era el sentido de cohesión de esta banda durante estas grabaciones.
arriba

 

Curved Air
Live (75)
Sorprendentemente la formación clásica se reúne quedando ahora afuera Mike Wedgwood y entrando en su lugar un bajista norteamericano. Realizan una gira británica y dejan como testimonio este impresionante registro, grabado en Cardiff University and Bristol Polytechnic, en diciembre de 1974 bajo el control de David Hitchcock. "It Happened Today", "Marie Antoinette", "Back Street Luv", "Propositions", "Young Mother", "Vivaldi" y "Everdance" se suceden en energáticas versiones en las que las virtudes de Way y Monkman quedan reiteradamente reflejadas y la voz de Sonja se exhibe, tan melodiosa como siempre pero más salvaje que en estudio. Excelente álbum que recomiendo firmemente, una excelente forma de iniciarse en esta banda para quien todavía no lo haya hecho. Fabulosas versiones de "Vivaldi"(con delirantes pasajes de Way), "Everdance" (Way y Monkman demostrando quienes son los dueños de esos puestos en la banda), "Marie Antoinette" con la desgarrante voz de Sonja.
arriba

 

Curved Air
Midnight Wire (75)
Kristina y Way deciden seguir adelante con el proyecto Curved Air. Para ello reúnen una nueva banda con la que trabajarán un par de años, editando los dos últimos discos en estudio de la banda. Entre estos músicos se encuentra el más tarde conocido a travás de su participación en The Police, Stewart Copeland. Con una notoria inclinación al pop con acercamientos al blues y a formas básicas de rock, la agrupación es una sombra de lo que demostraran en su anterior y excelente álbum en vivo. Algunos pasajes de violín, rememoran los viejos tiempos, pero no son suficientes para recuperar el brillo. Hasta Sonja Kristina luce abúlica. Una pena.
arriba

 

Curved Air
Airborne (76)
Si el anterior álbum, parecía simplemente un error, Airborne pesar de ser algo superior, borra toda esperanza. Curved Air ha dejado atrás sus buenas ápocas. Como estertores finales se puede apreciar la bella melodía de "Broken Lady", o las muestras frustras de impulsividad de "Juno"o algún ligeramente conmovedor pasaje de "Moonshine", pero todas estas buenas intensiones estan matizadas con desabridos temas pop sospechosamente aptos para las FM, que confieso paso de largo cada una de las escasas oportunidades que escucho este álbum. Sombrio fin de ruta para una banda que tuvo ápocas de esplendor.
arriba

 

Curved Air
On Air. Live at the BBC (70-76)
Confeccionado con cuatro sesiones de diferentes ápocas. La primera de 1970 es en mi opinión la más impresionante con una excelente ejecución instrumental de notable solidez, presentan "Vivaldi", "Propositions" y "It Happened Today". Dos presentaciones de 1971, al igual que la primera con la formación clásica nos ofrece material algo menos sorpendente aunque también muy interesante. El cd se compelta con temas, en mi opinión prescindibles, de la última etapa de la banda con la formación de los dos albumes finales. Si es por el placer de escuchar a esta banda en vivo, me permito sugerir comenzar por el álbum "Live" de 1975 dejando este como segunda opción.
arriba

 

Czar
Czar (70)
por Josue Sosa
En la preclara década de los años sesenta, cuando la incipiente congregación de progresivos se emancipaba del beat y de la Psicodelia, y la inclusión del mellotrón era todo un suceso, nace un grupo llamado Czar, contemporáneo de King Crimson, Yes, Emerson Lake And Palmer, Soft Machine, Comus, entre otros tantos más grupos británicos, que sin duda crearon y perfeccionaron al rock progresivo. Con la invención del mellotrón, innumerables grupos ávidos de hallar nuevos sonidos y vibraciones, vieron en áste el mátodo ideal para expresar sus sentimientos y sensaciones a travás de la música. Así mismo, imprimían un felling muy especial en cada uno de los temas que componían, particularmente los grupos que utilizaban el mellotrón como recurso para lograr tales propósitos y finalidades. Amantes del primer King Crimson, de Spring y de Gracius, he aquí "Czar" (otrora denominado "Tread Softly on my dreams"), álbum homónimo de esta agrupación del progresivo prematuro y precoz en Inglaterra, que además es uno de los tantos grupos que no recibieron apoyatura y respaldo en los principios de los años setentas. Basados en lo bucólico, Czar produce un muy buen álbum de early prog, el cual recomiendo bastante.
Tread Softly on my dreams, que inicia con un bello y sencillo mellotrón, el cual va haciendo consonancia con los demás instrumentos. La melodía se funda en la diáfana y contemplativa base armónica del mellotrón, así como en la radiante interpretación, cuya fonación se entreteje eficazmente con la tersura producida por el mellotrónico. El tema cuenta con eficaces solos de guitarras, ejecutados por Mick Ware, dándole de esta manera un sonido muy rockero. Vale destacar el buen oficio de Del Gough en la batería, que cumple en cada intervalo del tema.
Cecelia, tema cercano a Crimson, por el dramatismo que áste posee. Inicia con guitarras y órganos bien ejecutados. El órgano también es base en este álbum, y en este tema no es excepción. En el intervalo 2: 20, poco después de unas lastímeras y elegíacas exclamaciones de "Cecelia", Hodges introduce bellos sonidos de celeste y harpsicbord, mientras canta de una manera dulce y, aparantemente, reflexionada, para después enhebrar magníficos órganos y mellotrones. Nuevamente, Ware logra ejcutar un solo de guitarra muy especial, dialogando con el mellotrón y la retumbante batería hasta finalizar el tema.
Follow me, un tema que, en mi opinión, está más allegado al rock de los sesentas, con voces similares a la de los grupos beat, como los KINKS o Erick Burdon. Agradable tema, con un buen manejo de órganos y guitarras. Así pasamos a uno de los temas más resonantes del álbum...
Dawning Of a New Day, bellísima melodía, donde pulula la excelente ejecución de Mick Ware con la guitarra, los siempre omnipresentes órganos y mellotrones de Hogdes y, sobre todo, la emotiva y tierna interpretación de áste último, que evocan una atmósfera opalina, misma que portea al elíseo. Como es costumbre, un depurado solo de guitarra lleva a la melodía a un hermoso final.
Beyond The Moon, otro fúlgido y excitante tema de gran afectividad, donde se funde un sentimiento pletótico de terneza y grácil dulzura. Es uno de mis temas favoritos del álbum, con un buen acompañamiento de guitarras, órganos y la sólida escala del bajo, tan eficiente como antes. Concluye con unos coros de 'ahhhhh, ahhhhh'...., hecho por ellos mismos de una forma muy emocionante.
Today, una melodía con indudable sonido de los Moddy Blues, tranquila y parsimoniosa, que rememora el sonido de los sesentas. 'Today...today', cantan una y otra vez sin cesar. Este tema no nos ofrece muchas variantes, por lo que les invito a que prosigamos con esta aventura, ahora en nombre de....
A day In September, otra de las estupendas melodías inmersas en este álbum. Inicia con un eclesiástico órgano, que esboza la sensación de ingresar a una abadía o ermita en Oriente. El tema es una recreación de algún momento vivido en el mes de septiembre, al parecer sobre una historia de amor mocil. Cunden los órganos bien ejecutados por Hodges, así como los guitarreos de Ware. Mientras dialogan los dos integrantes, al final uno de los momentos más bizarros del álbum, pues Mister Bob Hodges introduce un clásico ritmo de polka, el cual muchas veces lo hemos escuchado en películas de la cinematografía nacional (méxico), sobre todo en las referentes a los pueblos.
Como Bonus Track, Gemma incluye otro par de temas, los cuales llevan por nombre Oh Lord I'm Getting Heavy y Why Don't We be a rock and roll, temas agradables, aunque no con tanta resonancia y esencia como los imbíbitos anteriormente.
Un estupendo álbum, ideal para los entusiastas seguidores del early progressive inglás de principios de los setentas
arriba

 

Brian Eno
Here Come the Warm Jets (73)
arriba

 

Brian Eno
June 1, 1974 (74)
arriba

 

Brian Eno
Taking Tiger Mountain by Strategy (74)
arriba

 

Brian Eno
Another Green World (75)
Excelente disco donde Brian Eno logra un producto en el que se combina originalidad, experimentación y accesibilidad. Para ello se reune con un heterogáneo grupo de músicos entre los que están Robert Fripp, Phil collins y John Cale. Si bián la totalidad de las composiciones están firmadas por Eno, la intervención de los músicos acompañantes es definida en cada uno de los temas en que participa. Igualmente se da el gusto de toca todos los intrumentos en algunos temas (In Dark Trees, Sombre Reptiles o el hermoso The Big Ship) mostrándonos su capasidad no solo para los teclados sino también en guitarras y percusión. Eno no oculta su pasión por la música electrónica alemana e incluso su forma de incorporar las voces (en realidad lo más flojo del álbum) se inspira en varios de los cantantes del krautrock. Sin embargo el formato de los temas es bastante cercano al rock (dicho en sentido amplio). Creo que el importante aporte de Brian Eno con sus discos de ambient no nos deben hacer olvidar de obras como ásta.
arriba

 

Brian Eno
Discrete Music (75)
arriba

 

Brian Eno
Before and After Science (77)
arriba

 

Brian Eno
Music for Airports (78)
arriba

 

England
Garden Shed (1977)
por Cásar Inca
El único trabajo discográfico de esta interesante banda británica salió a la luz en una ápoca en que la ola progresiva estaba perdiendo el impulso del público, la prensa y la industria, y es por ello que a algunos les puede sonar ‘desfasado’. Sin embargo, esto no debe en principio llevarnos a negar sus evidentes máritos artísticos. "Midnight Madness", el tema inicial, comienza con unos toques juguetones de sintetizador, a los cuales luego se unen el mellotron y el órgano, para inmediatamente después, dar campo a un trabajo grupal intrincado y bien armado, y sirve para anunciar exactamente al oyente de quá va el asunto. Todas las canciones de "Garden Shed" están elaboradas sobre las pautas típicas del sinfonismo británico melódico que fuera cultivado sistemáticamente por Yes (71-72) y Genesis (70-74), con ciertos toques de Supertramp (74-75): exhiben una amalgama bien estructurada de sensibilidad melódica y estructuras rítmicas múltiples, ejecutada con bastante precisión y elegancia, añadiendo además unos atractivos y emotivos juegos vocales. Por otra parte, también se deja un poco de espacio para temas más reposados y concisos, como la corta balada "All Alone", o "Yellow" (bonus track de la edición en CD). Aunque England trabaja sobre la base de un ensamble bien armado, son los teclados y sintetizadores los instrumentos que cobran mayor presencia a lo largo de todo el disco. Los pilares de este disco son los dos temas más extensos, "Three Piece Suite" y "Poisoned Youth". En líneas generales, un disco bastante interesante y agradable, aunque no posee la fuerza ni la originalidad de otros clásicos del progresivo británico.
arriba

 

East of Eden
Mercador Projeted (69)
Ese proceso entre el fin de la psicodelia y los albores progresivos fue dramático en algunos países, cronológicamente prolongado en otros y lleno de excelentes bandas en algunas regiones. Inglaterra tuvo un gran numero de bandas que en lugar de desorientarse, volver al pop o al R&B, continuaron por el camino progresivo. En Mercador Projeted los East of Eden demuestran que sabían lo que querían hacer. Para ellos está migración desde la psicodelia al prog no se trató de una confrontación estilística, sino de un proceso evolutivo que debía quedar plasmado en testimonios. Los temas que desarrollan van desde el rock duro a la balada pero la experimentación y la libertad de la psicodelia confluyen en la magnificencia y elaboración del progresivo en forma constante. Atmósferas orientales, cierto enrarecimiento, variación timbrica con saxos, flautas y violines y hasta alguna referencia a Bartok, a quien homenajean. Formados en Brightone en 1968 alrededor de la figura de su violinista y multi-instrumentista Dave Arbus y luego de un año de tocar en pubs londinenses llegan este primer disco. Luego harán dos más con estilos cambiantes a pesar de la masiva deserción del guitarrista y cantante Nicholson, el baterista Dufont y el excelente bajista York. Por último, la banda continua durante algún tiempo sin Arbus.
arriba

 

Flash
Flash (1972)
por Cásar Inca
El primer y epónimo disco de Flash significó el resurgimiento de la carrera musical de Peter Banks tras su separación de Yes. El sonido y estilo de la banda no están muy lejanos del sinfonismo enárgico salpicado de jazz y R'n'B que caracterizó los primeros discos de Jon Anderson y cía., lo que nos revela cuán importante había sido el aporte del Sr. Banks en su momento, así como cuánta es su responsabilidad en los cimientos de la personalidad musical de su nueva banda. Tanto Banks como Bennett están a cargo de la composición de la mayoría de los temas, y esto explica la posición destacada que ocupan tanto la guitarra como el bajo en el aspecto melódico de las canciones; mientras, la personalidad más sutil y armónica de Kaye hace que los teclados apoyen más en la sección rítmica que en la melódica, aunque en alguna ocasión suena un diestro solo de órgano o de sintetizador. El baterista exhibe un estilo jazzero sobrio, que no se excede en los redobles, sino que tiende a establecer sólidos patrones rítmicos, mientras que la voz de Colin Carter suena como un híbrido entre la melodiosidad de Jon Anderson y la sensibilidad soul de Steve Windwood. El material de este disco es bastante parejo, aunque como es típico, es en las canciones más extensas donde el ensamble instrumental (en especial el guitarrista) tienen más espacio para lucirse: "Small Beginnings", "Children Of The Universe" y "Dreams Of Heaven". No siempre encontraremos melodías muy inspiradas, pero sí un espíritu mayormente optimista en ellas; el nivel de ejecución es un buen ejemplo de correcto ensamblaje grupal.
arriba

 

Flash
In The Can (1972)
por Cásar Inca
El segundo disco de Flash, aunque se mueve bajo el mismo estilo sinfónico - jazzero del primero, muestra un sonido más fuerte, así como melodías más inspiradas. Dada la ausencia de un tecladista permanente, las guitarras cobran una mayor presencia para llenar los espacios armónicos de los temas, además de cumplir con el aspecto melódico y ejecutar solos, con esto, Banks afianza su posición de líder musical de la banda. El ensamble instrumental se muestra también más compacto. El vocalista, por su parte, aporta composiciones propias al repertorio del grupo: como se puede notar, a pesar de la ausencia de uno de los miembros originales, no se produjo una pérdida de fluidez en las ideas musicales. De los cinco temas que conforman este tema, tres son notoriamente extensos: "Lifetime", "Black & White" y "There No More" duran más de diez minutos, y es en ellos donde aparecen los momentos más altos de creatividad melódica, complejidad rítmica y virtuosismo instrumental de que Flash era capaz. también "Monday Morning Eyes", un tema más breve, resulta bastante atractivo, mientras que por otro lado, "Stop That Banging" no pasa de ser un simple y juguetón solo de batería. El balance general es bastante positivo: para muchos, lo mejor grabado por este (ahora) cuarteto.
arriba

 

Flash
Out Of Our Hands (1973)
por Cásar Inca
Mientras Peter Banks estaba trabajando en su primer disco solista "The Two Sides Of Peter Banks" (a la sazón un buen trabajo, con la invalorable colaboración de Jan Akkerman), el resto de la banda estaba impaciente por grabar un tercer disco, aprovechando la relativa buena acogida que había tenido "In The Can". La falta de una atención debida a las sesiones de composición y arreglos de los temas que conformarían este disco por parte del líder afectó al resultado final, tal como aparece plasmado en su grabación y edición. La idea central de "Out..." consistía en una suite conceptual en torno a las piezas de ajedrez; mientras, para los arreglos instrumentales se incorporó el mellotron, el clavinet y más sintetizadores. Estaba clara la intención de explorar más en las estructuras sinfónicas que iban a enriquecer el sonido del grupo. Al final, "Out..." no pasó de ser una colección inconexa de canciones pobremente arregladas, sin memorables momentos de lucimiento. Tras esta severa frustración artística, la banda decidió disolverse definitivamente.
arriba

 

Gentle Giant
Gentle Giant (70)
Otro de los grupos británicos con contenido folk en sus composiciones. No de la misma forma de Gryphon que evoluciona desde la música tradicional hacia el rock, sino más bien como Jethro Tull creando una fusión entre el folk y el rock. Originarios de Glasgow, los tres hermanos Shulman unen sus talentos a los de un cuarto multinstrumentista Kerry Minear, un guitarrista Gary Green y un baterista Martín Smith, más un grupo de colaboradores para realizar este finísimo producto. El tema inicial "Giant" presenta cambios rítmicos y una ajustada instrumentación dónde se destacan los teclados de Minear y la orquestación con un correctísimo manejo de las voces. "Funny Ways" es una agradable melodía de raices folk con violines y cellos. Vuelve la potencia en "Alucard" dónde aparecen los juegos corales típicos de la banda. Otra graciosa melodía en "Isn't It Quiet and Cold", nuevamente con cellos y violines, ahora con piano y vibráfono. "Nothing at All" tiene un sonido que se acerca bastante a Jethro, no por la flauta como podría sospecharse sino por el riff de guitarra que sobresale en el tema, incluye innecesario solo de batería. "Why not" es como un rock progresivo de riffs de guitarra que se interrumpe para ofrecernos una linda melodía y pronto retornar a la potencia. Ofrenda a la realeza con "The Queen" y final para un muy buen disco debut.
arriba

 

Gentle Giant
Acquiring The Taste (71)
Finísimo producto del grupo británico. después del auspicioso disco debut, nos ofrecen esta magnífica obra donde han perfeccionado el manejo de las voces, pero más importante aún, han expandido su capacidad compositiva e instrumental. El albúm es excelente y personalmente creo que es el mejor de la banda. Los miembros de la banda comentan que su objetivo era expandir las fonters de la música popular contemporánea con risgo de no ser una banda poco popular. Se los puede acusar, en todo caso de no haber seguido en esta linea posteriormente y realizar obras como Octopus o más notablemente In a Glass House dónde estos preceptos son abandonados en pos de lograr un sonido más convencional. Es de remarcarse el mayor contenido clásico en las composiciones y la mayor utilización de mayores instrumentos percusivos, mellotron y sintetizadores. No dejan de lado el folk y el rock, pero estos estilos no son tan predominantes como en las posteriores obras. Altamente recomendable.
arriba

 

Gentle Giant
Three Friends (72)
por Cásar Inca
El tercer disco de GG fue el que empezó a generar un cierto perfil público. Se trata de un disco conceptual en torno a tres amigos de colegio que, ya adultos y sin verse desde hace muchos años, se encuentra casualmente y hablan sobre los diferentes rumbos que han tomado sus respectivas vidas: uno es un obrero de construcción, otro es un artista plástico, y el tercero es un exitoso empresario. Menos sofisticado que el anterior desde el punto de vista estilístico, aquí tienen más presencia los elementos jazzeros y blueseros, lo cual estaba garantizado por el notorio piso rítmico provisto por el nuevo baterista. La parte folclórica y clásica es mucho menos acentuada que en los dos discos anteriores, pero se hace presente de manera avasalladora en la majestuosa balada que cierra el álbum, con una breve pero hermosa sección coral. Más significativo de la orientación "cruda" del álbum es el tema "Peel The Paint", que incluye un delicioso jam de guitarra y batería al estilo de Cream y BS&T. también llama la atención "Mister Class And Quality?", un tema de onda bluesera en el que se da amplio espacio a un constante riff de violín cáltico. Aunque no se trata de un disco que exhiba los usuales niveles de elegante extravagancia instrumental y vocal tan personales para GG, es recomendable en especial para los recién iniciados.
arriba

 

Gentle Giant
Octopus (73)
por Cásar Inca
Con su cuarto disco, GG vuelve de forma masiva a jugar con el folk cáltico y lo medieval. Pruebas de ello son los temas "Raconteur Troubadour" y "Dog's Life"; en este último, Philip Shulman toca un instrumento de percusión inventado por ál mismo, el mellophone. también encontramos intrincados juegos vocales y armonías disonantes en "Knots" y "The Advent Of Panurge" (dos de los temas más emblemáticos de la carrera de GG), así como la fuerza jazzera - bluesera de "River" y "The Boys In The Band". Los temas no son muy extensos (el más largo no llega a los seis minutos de duración), pero esto no impide que los temas encuentren espacio para exhibir su extraña belleza a travás de sofisticados arreglos instrumentales y vocales. Cabe destacar que la entrada del nuevo (y definitivo) baterista, John Weathers, gracias a su estilo directo y preciso de tocar su instrumento, significó la cimentación y maduración de la dimensión rockera de la música de GG: la base rítmica encontraba así un piso más firme sobre el cual podían desenvolverse las intrincadas melodías y armonías de las canciones. En definitiva, un gran disco que se cuenta entre uno de los más favorecidos por el aprecio de los fans de esta banda. El ánimo general que destila este disco es bastante alegre, lo cual servirá de interesante contraste con el tono más oscuro de su siguiente disco.
arriba

 

Gentle Giant
In A Glass House (73)

El albúm tiene un excelente sonido, los integrantes tocan a un nivel inmejorable, las armonías vocales son sumamente agradables. El sonido se endurece algo, sin dejar de lado pasajes con hermosas melodías tanto instrumentales como vocales. La ausencia de Phil Shulman (saxo, trompeta, flauta y voz) parece sentirse. A esta altura uno se pregunta que fue de aquella declaración de búsqueda de nuevas fronteras para la música, realizada en la ápoca en que se editó el magnífico "Acquiring The Taste". Quien no haya escuchado la obra anterior de Gentle Giant y guste de este tipo de música quedará encantado con este álbum. El oyente más pretencioso quizá prefiera las anteriores obras, especialmente "Acquiring The Taste". Como hecho curioso este álbum que parecería tener mayores intensiones comerciales no fuá editado originariamente en USA. La rotura de vidrios al comienzo de "The Runaway" es por si sola un clásico

arriba

Gentle Giant
The Power And The Glory (74)
por Cásar Inca Aquí tenemos otro disco conceptual entregado por GG, en esta ocasión, centrado en el ascenso y caída de un primer mandatario; las líricas se centran en una visión maquiaválica de la carrera política. Musicalmente hablando, se trata de un disco donde la fuerza rockera ocupa un espacio importante, con toda la energía y furia que eso implica: "The Face" y "Valedictory" son dos de las canciones más agresivas que han grabado estos músicos, en especial el segundo, en donde el órgano de Minnear adquiere una dimensión purpleiana. Pero también entran a tallar los típicos aspectos cálticos y medievales / renacentistas ("Cogs In Cogs", "No God's A Man"), así como las disonancias armónicas ("So Sincere", otro de los temas emblemáticos de la historia de GG). también llama la atención "Playing The Game", una canción que incorpora diversas melodías sobre una base funky, donde el vocalista principal inaugura el Shulberry, un instrumento de cuerda inventado por ál mismo. Sin llegar a los niveles de grandeza de "Acquiring The Taste" u "Octopus", es un disco bastante recomendable. La edición en CD trae un bonus track, precisamente el tema que da título al disco y que en su momento no pudo ser incluido en el vinilo original.
arriba

 

Gentle Giant
Free Hand (75)
por Cásar Inca
Tal vez áste sea el disco perfecto para iniciarse adecuadamente en GG. Cada uno de los siete temas que componen "Three Friends" exhibe una línea melódica atractiva, y a la vez, un notable nivel de complejidad en sus arreglos que obedece fielmente a los osados cánones experimentales del grupo. Básicamente, parece que GG quiso hacer en este disco a la vez una recapitulación y un ahondamiento en sus diversas fuentes de inspiración. "Just The Same" y "Free Hand" son efectivos ejercicios de jazz-rock, mientras que "Time To Kill" se apoya más en estructuras rítmicas heredadas del blues negro. Por el lado más delicado, destaca la hermosa balada de corte hímnico titulada "His Last Voyage", así como los excántricos juegos corales e instrumentales mitad jazzeros, mitad renacentistas de "On Reflection", y esa atractiva pieza instrumental de corte medieval llamada "Talybont". Por último, el violín eláctrico destaca de forma particular en "Mobile", el tema que cierra el álbum, donde el sonido pesado del rock se conjuga a la perfección con el espíritu juguetón de la música celta. En líneas generales, solo cabe deshacerse en elogios para un disco donde convergen altas dosis de energía, creatividad, diversidad melódica y destreza interpretativa a raudales. Apoyado sobre el culto que se fue formando en torno a GG con la edición y difusión de los discos anteriores, "Free Hand" logró un nivel de ventas más que aceptable en Europa y la costa este de EE.UU., lo cual habría de significar el mayor logro comercial de su carrera: buena parte del material de este disco habría de formar parte necesaria del repertorio de sus conciertos desde entonces hasta el final de su carrera.
arriba

 

Gentle Giant
Playing The Fool (76) (en vivo)
arriba

 

Gentle Giant
Interview (76)
arriba

 

Gentle Giant
The Missing Piece (77)
arriba

 

Gentle Giant
Giant For A Day (78)
arriba

 

Greenslade
Greenslade (73)
por Cásar Inca
Tras la disolución de Colosseum, una de las bandas pioneras más exitosas del jazz - rock británico, una de sus figuras más prominentes, el tecladista Dave Greenslade, fundó este cuarteto, y lo lideró al alimón con Dave Lawson. Los otros dos miembros, Reeves y McCulloch (baterista de King Crimson en el disco "Lizard"), lejos de limitarse a servir como telón de fondo para sus compañeros, colaboran de manera crucial con las tendencias melódicas del grupo a partir de su base rítmica eminentemente jazzera. El estilo general de Greenslade incorpora en dosis iguales la energía del jazz - rock, el melodicismo sinfónico y la crudeza del blues eláctrico: a esto último colabora el sonido "casi sucio" del órgano, pianos eláctricos, mellotron y a veces el bajo eláctrico, así como la voz áspera, a veces agresivas, casi siempre teatral de Lawson. Claras muestras de ello son las canciones "Feathered Friends" y "What Are You Doin' To Me", aunque las mayores palmas de este disco, según mi opinión, se las lleva el extenso instrumental que lo cierra, titulado "Sundance", que tras un variado despliegue de energía y melodía, cierra con una hermosa conclusión en piano de cola. también llama la atención "Temple Song", por sus graciosos y delicados ambientes melódicos de corte chinesco. Un disco muy recomendable, por ser tan creativo y diverso.
arriba

 

Greenslade
Bedside Manners Are Extra (73)
por Cásar Inca
El segundo trabajo discográfico de Greenslade sigue por las mismas vertientes del primero, pero se nota una labor de composición y arreglos más inspirada. Junto con el intrincado trabajo de la dupla tecladista, se luce el bajo de Reeves, el cual sigue recurriendo bastante a la distorsión y el fuzz, y los compases de McCulloch son tocados con una mayor fuerza. El sintetizador tiene mayor presencia en medio del arsenal de teclados tocados los Sres. Greenslade y Lawson, pero sirve mayormente para la creación de texturas sonoras y no para la pirotecnia de los solos: ástos siguen estando a cargo del órgano y los pianos eláctricos. Como en el primer disco, los instrumentales son los que más destacan. "Pilgrims Progress" y "Chalkhill" son ejemplos perfectos del potente estilo sinfónico - jazzero de Greenslade, y "Drum Folk" destaca por la incorporación de un bello interludio melódico de corte floydiano, y de dos impresionantes solos de batería. Los temas cantados también son tres, al igual que los instrumentales. La canción que da título al disco es una semi - balada sinfónica, delicada e irónica a la vez, pero resulta un tanto opacada ante "Time To Dream" y "Sunkissed You're Not", más energáticas y llamativas. Para muchos, BMAE constituye el disco de Greenslade más potente e inspirado de toda su carrera, la cual ha sabido mantener un nivel bastante parejo en sus dos primeros años. Altamente recomendable.
arriba

 

Greenslade
Spyglass Guest (74)
por Cásar Inca
El tercer disco de Greenslade ofrece una mayor presencia de los sintetizadores en los solos, lo cual ayuda a enriquecer el ya amplio espectro sinfónico del grupo. El tema que probablemente llama más la atención de los ocho que conforman este álbum es "Joie De Vivre", extensa exhibición de los tópicos sinfónicos y jazzeros de Greenslade, que incluye una apasionada interpretación vocal a cargo de Lawson. también cabe destacar "Spirit Of The Dance" y "Siam Seesaw", dos instrumentales bastante inspirados y contrastados entre sí: el primero, lleno de energía y espíritu juguetón, mientras que el segundo derrocha una serena pero abundante melancolía. también es digno de mencionar "Rainbow", otro tema altamente melancólico y etáreo, esta vez cantado. Como ocasionales invitados participan el guitarrista Clem Clempson (quien ya había estado en Colosseum) y el violinista Graham Smith. Tan recomendable como los dos primeros.
arriba

 

Greenslade
Time and Tide (75)
por Cásar Inca
Todo tiene su final, y el caso de Greenslade no podía ser diferente. Su cuarto disco incluye una cantidad más numerosa de temas, lo cual le quita espacio a casi todos para que desarrollen sus ideas melódicas y armónicas de manera apropiada, con la elegancia, energía y sofisticación que habían inundado los anteriores trabajos de Greenslade. Lo que más destaca de T&T es la trilogía instrumental conformada por "Time", "Tide" y "Catalan": el primero es un solo de clavicordio acompañado de un coro de corte gregoriano, el segundo ofrece un paisaje etáreo de mellotron y sintetizador, y el tercero es un tema sinfónico alegre bastante inspirado. El resto, sin caer en la mediocridad, no ofrece por lo general nada grandioso. Durante las sesiones de grabación, era claro que había un divorcio musical entre los dos líderes de la banda. Poco después de grabar este disco, Lawson se separó del grupo, lo cual llevó a una momentánea debacle: una vez que Dave Greenslade fracasó en su intento de rearmar la banda, decidió seguir adelante como solista.
El trabajo solista de Dave Greenslade se inició con "Cactus Choir" (1976), el cual seguía los parámetros típicos de la banda que se había desintegrado el año anterior. Sus trabajos posteriores se orientaron hacia una combinación de ambientes sinfónicos con las coordenadas típicas de la así llamada "new age". Paralelamente, también se ha estado dedicando a realizar bandas sonoras para documentales y otros programas televisivos.
arriba

 

Gryphon
Gryphon (73)
arriba

 

Gryphon
Midnight Mushrumps (74)
La obra abre con el tema que da título al álbum Midnight Mushrumps. Está basada en una obra que Harvey compuso para la National Theatre Company para la presentación de The Tempest. En el extenso tema de más de 18 minutos Gryphon muestra todos sus recursos musicales basados en el folk para la composición y en la utilización de instrumentos tradicionales para la ejecución.. El tema es un maravilloso paseo por los ritmos y melodías que ya nos presentaran en su primera obra, pero esta vez llaman la atención los cambios rítmicos. La incorporación de bajo e instrumentos eláctricos también marca una diferencia con el anterior disco. El segundo tema The Ploughboy's Dream es una canción tradicional arreglada por los miembros del grupo. The Last Flash of Gaberdine Tailor es otro tema donde predominan las flautas, cornos, harmonios pero de a momentos se adivina la intención de incorporar elementos más cercanos al rock. La misma situación se repite en Gulland Rock siendo más marcada en Dubbel Dutch. El tema de cierre llamado Ethelion, única composición grupal no adelanta el rumbo del grupo para futuras obras dónde estará más definido hacia el rock sinfónico de raíces folk. Lo que en otras bandas inglesas es un recurso o una referencia en Gryphon forma parte de la escencia. El folk es parte integral de su música. Esta obra en particular me parece maravillosa y la considero entre las mejores producciones musicales británicas de los años setenta.
arriba

 

Gryphon
Red Queen To Gryphon Three (74)
por András Valle (Mellotron)
La gran obra maestra de Gryphon aparecería en diciembre de 1974. Grabada en agosto de ese año, Red Queen To Gryphon Three es una monumental producción que se ubica perfectamente entre los discos m's importantes de la historia del rock sinfónico. Compuesta por cuatro temas originales y totalmente instrumental, recuerda a los pasajes m's complejos y logrados de Yes, o al futuro Jethro Tull de Song of the Wood. La música del disco era compleja, con un sinnúmero de giros y contrapuntos, integrando en forma perfecta y natural a oboes, fagots y flautas con los teclados y sintetizadores como el Moog -gran protagonsta del álbum- y la guitarra, bajo y batería. Esto da como resultado un álbum histórico, dificil de relacionar en verdad con otra producción de la ápoca, y hasta de la misma banda. Los temas se extienden entre los 8 y 11 minutos, y la alternancia de los delicados pasajes acústicos de la gitarra (sobre todo en "Lamennt"), el trabajo de los teclados de Harvey, que remite de alguna manera a Wakeman, y los infinitos sonidos de viento es perfecta. A esto ayuda la claridad de la grabación, y la producción, a cargo de la banda misma , es de una dinámica ideal para destacarse entre los lanzamientos de ese período.
arriba

 

Gryphon
Raindance (75)
Cuando se editó este disco, los resulatados musicales fueron descepcionantes para los seguidores de la banda. Si uno tiene en cuenta como fueron los inicios del grupo, decididamente orientado al folk, no es llamativa esta impresión del público. Es cierto que la calidad del álbum es inferior a las anteriores producciones, pero en mi opinión esto para nada lo transforma en un producto poco apetecible. Muy por el contrario creo que este disco es muy bueno. De a momentos la música se acerca peligrosamente a Gentle Giant ("Down de Dog", "Fontinental Version") o a Jethro Tull ("Don't Say Go") pero el resto de los temas continúna teniendo la originalidad que se venía apreciando en los anteriores discos. Las voces ocupan un rol importante en este disco y es así que la mayor parte de los temas son cantados. La amalgama de sonidos medievales y electrónicos es muy bien apreciada en el tema que da nombre al álbum Raindance , en Walbanger y fundamentalmente en el extenso (16 minutos) y magnífico "Ein Klein Heldenleben". Tocan tambien una particular versión de "Mother Nature's Son" de The Beatles. En resúmen, no es lo mejor de Gryphon pero es un muy buen álbum que seguramente gustará a los seguidores de bandas como Jethro o Gentle Giant.
arriba

 

Gryphon
Treason (77)
arriba

 

Hawkwind
Hawkwind (71)
arriba

 

Hawkwind
In Search of Space (72)
arriba

 

Hawkwind
Doremi Fasol Latido (72)
Hawkwind es realmente una banda dificil de clasificar. Sus detractores dicen que solo hacen rock and roll con teclados. La parte de la verdad que les corresponde es que su música tiene base de R&R. Sin embargo la banda nos ofrece mucho más que eso. Podemos llamar a su musica space-rock sino caemos en la confusión de identificarlo con los grupos alemanes que realmente cultivaron este gánero o tal vez les encaje mejor el rótulo de sci-fi rock. Lo verdaderamente importante es que Hawkwind ha logrado un personalísimo estilo. Como ya comentá a lo largo de todo el disco nos muestran una serie de temas con base de R&R repleto de sonidos espaciales y burbujeantes totalmente integrados a la música (no solo "ruiditos") con evidentes elementos psicodálicos y muchas veces con sonido sucio por las sobregrabaciones. Algunos temas escapan a este esquema como "Space is Deep" canción con guitarra acústica que parece tocada en una estación espacial con toda la maquinaria de control encendida, o "The Watcher" blues psicodálico también con guitarra acústica, para sorprender a quienes se esperaban un final rompiendo todo. El Lemmy del bajo es el mismo de Motorhead antes de ponerse las botas blancas y los distintivos nazis.
arriba

 

Hawkwind
Space Ritual (73)
Robert Calvert, nacido en Sudáfrica, se radicó en Inglaterra en los sesenta. Desarrolló sus inquietudes poáticas en plena explosión de la psicodelia londinense. Su amistad con Nik Turner lo unió a Hawkwind, para quienes escribió una serie de letras, entre ellas la de "Silver Machine", único hit de la banda. El áxito logrado motivó a Brock a montar un espectáculo conceptual, justamente el Space Ritual, que combinaba el rock espacial ácido de la banda con la poesía, recitada por el mismo Calvert y danza y actuación. El contenido musical es similar al de anteriores producciones, tal vez algo más sofisticado. Impresionantes versiones en vivo (por ejemplo Brainstorm). Este álbum doble (tambien doble en CD) es una buena forma de iniciarse en el peculiar mundo de esta banda. Como hecho curioso Robert Calvert colaboraría años despues con miembros de Amon Dull II.
arriba

 

Hawkwind
In the Hall of the Mountain Grill (74)
por Cásar Inca
Con el ingreso de Simon House, Hawkwind logra incorporar sólidos elementos sinfónicos dentro de su estilo frontal y agresivamente psicodálico, es decir, gana elegancia sin perder un ápice de su delirante fuerza. Las amplias texturas del mellotron sirven perfectamente de complemento para las excursiones sintetizadas de Del Dettmar, la presencia ocasional del piano clásico sirve para ejecutar esporádicas piezas de majestuosa belleza (como la del breve instrumental que da título al disco), y sobre todo, los alucinantes solos de violín eláctrico rivalizan con (a veces, incluso opacan) los del saxo / flauta / oboe de Nik Turner; resumiendo, la personalidad creativa del Sr. House lo convierte, casi "sin querer queriendo", en el nuevo centro neurálgico de Hawkwind, a pesar de que las composiciones siguen principalmente a cargo de Brock y Turner. Una de las consecuencias de esto es que el gran sacrificado al nivel artístico resulta ser Del Dettmar, quien al advertir esto, dejó la banda poco después de terminarse las sesiones de grabación de HOTMG. Temas como "The Psychodelic Warlords" y "You'd Better Believe It" son ya clásicos dentro del repertorio general de Hawkwind, que junto con "D-Rider" son excelentes muestras de la psicodelia sinfónica en que la banda estaba envuelta por ahora. también llama la atención "Lost Johnny", una canción bastante pesada compuesta (como no podía ser de otra manera) por Lemmy Kilminster; en contraste, aparece el tema homónimo mencionado más arriba, así como los pasajes acústicos de "Web Weaver". Los admiradores de la psicodelia más dura de Hawkwind verán en este disco un interesante replanteamiento de los parámetros típicos de esta banda, mientras que los amantes del sinfonismo probablemente consideren este disco como uno de los mejor logrados de su trayectoria. En su siguiente disco titulado "Warrior On The Edge Of Time", ya sin Dettmar, seguirán por los mismos senderos estilísticos eclácticos de HOTMG, resultando tan recomendable como áste.
arriba

 

Hawkwind
Warriors on the Edge of Time (75)
arriba

 

Hawkwind
Quark, Strangeness, and Charm (78) arriba

 

Hawkwind
PXR5 (79)
arriba

 

Henry Cow
Leg End (73)
Album debut de esta maravillosa e inovadora banda, con Mike Oldfield como ingeniero de sonido. "Nirvana for Mice"es una agradable melodía, iniciada por los bronces e interrumpida por jugueteos de guitarra y teclados, a su vez interceptada por las exposiciones de vientos, y asi sucesivamente, mientras el bajo trata de arribar a un protagonismo escapando al mero nexo entre las secciones rítmica y melódica, mientras la batería realiza un trabajo complejo, tanto como en todos los temas del álbum. Estáticamente cercano a la fusión y seguramente influenciado por vertientes del Canterbury, pero rompiendo esquemas previos constantemente. El comienzo de "Amygdala" nuevamente rememora el llamado jazz rock británico con una bellamente extraña melodía que se torna cada vez más intrincada aunque sin perder su esplendor. Insólitos zumbidos de los saxos abren "Teenbeat Introduction", y son seguidos caóticamente por le bajo y la batería, para continuar en "Teenbeat" un camino de ordenamiento precedido por sombríos coros. Es a partir de aquí donde los músicos se turnan para intervenir en lujosos contrapuntos de diversa intensidad que abren a texturas polifónicas y armonías ocasionalmente disonantes. Tenemos un respiro con la delicadeza de "Nirvana Reprise" para pasar a la intrincada sutileza y ascendentes escalas de "Extract from The Yellow Half Moon and Blue Star". En "Teenbeat Reprise" vistan los terrenos más intensos del álbum. Hay que destacar el alucinante sonido de la guitarra. Luego en "The Tenth Chaffinch" le toca el turno a la complejidad del atonalismo y a la ruptura de todos los esquemas clásicos del rock.. Creo no estar equivocado al afirmar que la conmovedora y melancólica melodía de "Nine Funerals of the Citizen King" homenajea abiertamente a Robert Wyatt. El álbum cierra con otra demostación de ña necesidad de apertura hacia paisajes por explorar en "Bellycan". De escucha obligatoria para quienes no se conforman con convencionalismos. Altamente recomendable.
arriba

 

Henry Cow
Unrest (74)
por Cásar Inca
Fue editado en el año 1974. Sus miembros entonces conformaban lo que hoy en día se suele considerar su "formación clásica": Fred Frith - guitarras, violín, xilófono, piano; Chris Cutler - batería, percusión; John Greaves - bajo, piano, voz; Tom Hodgkison - saxos, clarinete, órgano; Lindsay Cooper - fagot, oboe, flauta dulce, voz. La distribución de instrumentos nos hace sospechar de entrada que estaremos ante un disco que jugará con combinaciones de los varios matices sonoros propios de tan diversos artilugios... y nuestras sospechas se confirman mientras vamos escuchando este disco. Las dos primeras piezas, ‘Bitter Storm Over Ulm’ y ‘Half Asleep, Half Awake’, son efectivamente lúcidos ejercicios de polifonías armónicas y complicado juegos rítmicos, basados en estructuras del free jazz, melodías atonales propias de la música de cámara contemporánea, pero aun manteniendo un sentido del orden fácilmente reconocible por el oyente. En especial, me impresiona la entrada y conclusión de piano de cola en el segundo de los temas mencionados, una hermosa muestra de secuencia armónica, que aunque es poco convencional, resulta igualmente relajante e hipnótico para el oyente menos "sensible" al progre más extravagante. El siguiente tema, ‘Ruins’, así como ‘Linguaphone y ‘Upon Entering the Hotel Adlon’, muestran el lado más osado de HC. Las atonalidades, la sensación de improvisación caótica, el uso de tratamientos tácnicos extravagantes en los instrumentos (cintas entrecortadas o al revás) abruman de una manera "insolente" al oyente, como queriándolo "provocar", o "desafiar" a que los sigan a travás de los enrevesados bosques de la imaginación musical. Los temas en cuestión destilan una inmensa seriedad cerrada en sí misma, y a la vez, un abierto y manifiesto sentido del humor y del absurdo frontal y surrealista: no tienen pierde. La destreza, finura y sentido del detalle que se exhiben en estos temas no son impedimento para que los músicos también muestren su fuerza y agresividad en varios pasajes - el bajo destaca enormemente en la mezcla, y los redobles de batería del Sr. Cutler son "de otro mundo", y ni quá decir de los ocasionales solos inescrutables de la guitarra de Fred Frith, y los vientos, que a veces se aparean en una comunión sólida, y otras veces, disfrutan vivazmente de su mutuo divorcio, alternando pasajes de delicada belleza académica con quiebres atonales inconmensurables. Tal vez, en bloque, estos temas conformen lo mejor del disco (pero creo que es justo que yo reconozca que mi favorito personal de este disco es ‘Half Awake...’). El último tema, ‘Deluge’ vuelve a los senderos jazzeros menos turbulentos de los primeros temas, concluyendo con una deliciosa parodia de música de salón de cabaret, donde el bajista, mientras toca unos acordes sincopados de piano como si fuera un fondo para una vedette saliendo al escenario, imposta su voz de una manera burlonamente ceremoniosa. Termino mencionando los dos breves interludios de cámara ‘Solemn Music’ y ‘Arcades’, que muestran el lado más reposado de HC. En resumen, una inmensa joya de la vertiente RIO.
arriba

 

Henry Cow
In Praise of Learning (Henry Cow/ Slapp Happy) (75)
Un álbum diferente a los anteriores, producto de la unión de miembros de Henry Cow con los de la banda alemana Slapp Happy. Las relaciones entre las dos bandas se inician cuando el también conocido como realizador de historietas Peter Blegvad se encontraba de gira con los alemanes Faust en Holanda, coincidiendo allí con Henry Cow. En 1974 graban juntos un álbum de Slapp Happy, "Desperate Straights" y posteriormente "In Praise of Learning". Sin embargo probablemente a instancias del mismo Blegvad la unión no prevaleció. Los desarrollos musicales de Henry Cow parecían ser muy complejos para el guitarrista. "War" llama la atención por las excentricidades vocales de Dagmar Krause y Begvad más que por su complejo tratamiento de la fusión con jazz. "Living in the Heart of The Beast" abre con un impresionante sonido de la guitarra de Frith que da lugar a la extravagante pero magnífica voz de Dagmar. Múltiples climas se desarrollan desde aquí en más con sucesivos protagonismos de los diferentes músicos, logrando los mejores pasajes cuando la intensidad y el trabajo grupal predominan. Como ya es costumbre rompen toda esquematización rítmica en el trabajo experimental de "Beginig: The Long March". La enmarañada hermosura de Beatiful as the Moon – Terrible as an Army with Banner", nos sitúa de nuevo en contextos mas conocidos, aunque este tema es solo un remanso para un provisorio sosiego antes de volver a las facetas más experimentales con "Morning Star" y de una nueva confección sobre el material grabado en de "Beginig: The Long March" que lleva el nombre de "Lovers of Gold". Un disco que por multiples razones no logra la fuerza de la coherencia de los otros trabajos de la banda.
arriba

 

Henry Cow
Western Culture (78)
El primer tema Industry es un maravilloso equilibrio entre la composición avantgarde y el sentimiento rockero. Percibo resabios canterburiescos, melodías abruptamente interrumpidas, atonalismo, cambios rítmicos y mátricos que atrapan la atención, y entre estos una permanente cadencia que incrementa la tónica angustiante del tema y un desenlace intenso y casi violento. El comienzo de guitarra acústica de In the Decay Of Cities vuelve a desconcertar y el desconcierto se incremente con una ¡guitarra Hawaiana! que contrapuntea a los vientos. Imponente otra vez Cuttler paseando del jazz al rock y de allí al academicismo. De fondo se asoma la ahora desgarrada guitarra de Frith. ¡Cuantos recursos! La música no es solo el manejo de los sonidos sino también el de los silencios, y de ello dan cátedra en este tema. Dan un leve respiro a las neuronas del oyente con On The Raft, un tema más reposado con una línea melódica más constante, claro que solo en el primer plano…porque allí atrás están esos vientos…casi…dadaístas. Ahora las composiciones de Cooper…¡Klezmer! Es la referencia nada constante pero reiterativa de estos temas. Falling Hawai, otra composición compleja, para mi menos emocional que las anteriores aunque redundante en demostraciones de calidad interpretativa y con una maravillosa conclusión. Gretes Tale, es por el contrario una de las piezas que más he sentido, con una delicadísima melodía interrumpida por los accesos de jazz experimental y de composición contemporánea de la pianista invitada Irene Schweiser. Cierto clima instropectivo se prolonga en un lamentablemente breve Look Back y finalmente la composición conjunta de Hodgkinson y Cooper ½ the sky, dignísimo final para esta obra, con esas cortinas de teclados sobre la que aparecen como pintados los golpes de percusión y los vientos que desembocan en un agraciado final en el que se combinan el recurrente klezmer, el clasicismo y la fusión jazz-rock….Un disco ¡¡Genial!!
arriba

 

Henry Cow
Concerts (76)
Album doble publicado en 1976 Se inicia con una impactante versión de 22 minutos de "Beautiful as the Moon; Terrible as an Army with Banner". Personalmente encuentro como el punto más elevado y atractivo el siguiente tema en el que se unen a Robert Wyatt para tocar "Bad Alchemy/Little Red Riding Hood Hit the Road", tema de Rock Bottom, superlativo album solista de Wyatt. Estan muy logrados la violencia y el caos controlado de "Ruins", el trabajo de guitarra en el crimsoniano "Groningen Again". A partir de aquí hay sobreabundancia de material experimental que, para mi gusto queita lucimiento a un álbum en vivo que se torna algo tedioso. Se trata sin embargo de un importante documento sobre las capacidades de estos musicos.
arriba

 

Jethro Tull
1968-1971
por Daniel Padilla Gassols

This Was (68)
StandUp (69)
Benefit (70)
Aqualung (71)

Jethro Tull hace su debut con una formación que le duraría solo este primer álbum llamado "This Was"; con enorme influencia de blues a la que muchísimos grupos contemporáneos también exploraron, Tull destaca apuntalando desde aquí lo que sería un estilo muy particular, por un lado la voz de Ian Anderson su indiscutible líder y único integrante original a la fecha o por uno que otro solo de flauta infaltable en todos sus discos. El estilo de la banda empieza a hacer su primera metamorfosis hacia canciones en las que predomina la guitarra acústica y que no deja de exponer el folklore de raíces celtas; "Stand Up" con un marcado aire hippie muestra la predominancia de Ian Anderson como cantautor, aunque también el debut de Martin Lancelot Barre en la primera guitarra borra del mapa aires jazzísticos dando paso a un sonido puramente rock.
Ya en el tercer álbum, no tan cálebre pero ciertamente de alta calidad Barre destaca con su guitarra en todo el disco, Benefit marca el debut de este peculiar guitarrista ya que no hay tema en el que su estilo hard no está.
Tenemos como músico invitado a John Evans. Enorme pianista y organista (Hammond) que pasaría a ser miembro estable luego, su contribución en este álbum es más de apoyo.
"Aqualung" considerado unánimemente como el definitivo álbum Tull, como un clásico del rock, como obra maestra y porquá no como el mejor disco de la banda. Son justos todos estos adjetivos pero como veremos luego no estamos aún con el mejor álbum de Jethro Tull.
"Aqualung" presenta ya una idea conceptual, un primer lado llamado "Aqualung" y un segundo lado llamado "My God"desde la perspectiva del LP por supuesto. El lado A tiene un soberbio primer tema que lleva el nombre del disco y que además es un hito de la cultura del rock, este tema tiene una forma que se repetiría en muchos temas futuros de la banda, partes de rock duro mezcladas o cambiadas repentinamente a pasajes acústicos más ligados con el soft rock o el folk, tenemos un ingrediente novedoso y definitivo en este disco, una predominancia de los teclados (piano y hammond) y además la colaboración en arreglo de cuerdas de David Palmer. El sonido Jethro Tull está a punto... rock progresivo?, folk?, rock simplemente? Tenemos de todo... el aporte de la música clásica en John Evans, el folk y celta en Ian Anderson, el hard rock en Barre, el sinfónico en David Palmer.
La flauta que siempre remite a música antigua, la línea de bajo que no deja de mutar de un ritmo a otro: rhythm & blues, progresivo, clásico, etc.
Clive Bunker, baterista original de la banda le dio por un lado un sabor jazzero al grupo cada vez que tocaba batería y por otro folklore puro cuando hacía uso de la percusión. El llegaría solo hasta esta etapa.
Glenn Cornick un definitivo jazzbass fue de suma importancia en el sonido de la banda en sus primeros tres discos, ál ya no estaría en el Aqualung dando paso a Jeffrey Hammond Hammond de sonido más clásico.
Un dato importante es que el look del grupo siempre fue el mismo aunque sus integrantes cambiaran, todos y cada uno de ellos parecen salidos de algún castillo medieval.
Regresando a los temas del Aqualung, "My God" da muestras claras de la obsesión temática de Ian Anderson (casi único compositor), Dios es creado a imagen y semejanza del hombre no es más que una máxima que demuestra el profundo espíritu crítico en todas las líricas de Ian; de sonido desgarrado tanto la voz como la guitarra son lamentos en este tema; resalto su profundo deseo de ir a las fuentes celtas en la sección del medio, el solo de flauta con un background de cánticos masculinos típicos de las danzas escocesas antiguas.
Y la introducción clásica/jazz al piano que dan paso a un gigante riff rockero en "Locomotive Breath"... hasta aquí me parece que llega este inspiradísimo y soberbio aliento de debut de una banda enorme que usa como nombre el del modesto sujeto inventor de la cortadora de cásped.
arriba

Jethro Tull
1971-1973
por Daniel Padilla Gassols

Thick As A Brick (72)
Living In The Past (72, recopilación)
A Passion Play (73)

Segundo aliento de la banda y donde tocan su punto máximo de inspiración. Ya a estas alturas Ian Anderson tenía un sin número de temas grabados pero ináditos y muchos "out takes" ó "alternate version" de temas publicados en sus discos anteriores. Sin duda esta es la ápoca de máxima producción e inspiración. Los ácos del gánero llamado sinfónico o progresivo llegarían a Jethro Tull el que decide juntar varias ideas que bajo la óptica convencional serían muchas canciones; haciendo uso de un Leit Motiv desde la introducción, y bajo una sola idea lírica: la supuesta obra literaria de un niño, da a luz una obra maestra sin lugar a dudas: "Thick as a Brick".
Musicalmente tenemos un cambio grande. Barre que llevaría gran parte del sonido Tull a cuestas por el contrario tiene una muy sobria participación en el álbum, en el primer tercio un extenso y brillante solo y por el final nuevamente, pero lo que sí tiene un peso específico muy grande es el trabajo de teclados, el Hammond aquí es de lo mejor que se haya podido escuchar en muchos años de música rock, es el pivote en cada segmento haciendo contrapunto con la esplándida guitarra acústica de Ian o con la flauta también la que desde el inicio nos regala una juglaresca hermosa tonada; nota satisfactoria los tambores de Barriemore Barlow en su debut.
Jethro Tull en "Thick as a Brick" deja en manifiesto un talento sin límite, sin ánimo de sobrevalorar esta es una obra maestra.
El siguiente álbum (doble) contiene una vasta lista de temas de todas las ápocas que lo convierten en un disco imprescindible: "Living in the Past". Es muy fácil percibir toda la metamorfosis a manera de panorama en este álbum doble. "Living in the Past" además goza de una de las mejores presentaciones gráficas (en el vinilo y alguna edición de CD)
La banda intentaría repetir el plato del "Thick as a Brick" con el mismo esquema conceptual, más ambicioso que los anteriores, con mayor uso de los vientos en el saxo por ejemplo y con el uso del sintetizador... Jethro Tull lanza "A Passion Play", finísima obra musical menos brillante que "Thick as a Bric"k porque expone melodías sombrías y dramáticas, con poca fortuna y con la crítica en contra este es considerado como un cálebre revás en la banda, pero que lujo! "A Passion Play" es de una calidad superior a tantísimos otros álbumes aplaudidos.
arriba

 

Jethro Tull
1974-1976
por Daniel Padilla Gassols

 
War Child (74)
Minstrel In The Gallery (75)
Too Old To Rock And Roll, Too Young To Die (76)

Tercer aliento de la banda
War Child... brillante, raro, ambicioso
Minstrel in the Gallery... Ian Anderson omnipresente, tercer obra maestra!
Too Old... segundo revás, de poca inspiración.
David Palmer con su orquestación regresa con fuerza en estos dos discos (WC y MITG), el primero es un sólido disco de temas variados al viejo estilo del Benefit, pero con una muy ambiciosa propuesta instrumental donde escuchamos glockenspiel, acordeón, saxos, flautas, guitarras y laúdes, órgano, sintetizadores, mucho piano clásico, fuertes guitarras eláctricas, muchas acústicas, arreglo de orquesta y el folklore escocás a flor de piel.
Minstrel... es el tercer gran álbum de Jethro Tull, tiene la suite "Baker St. Muse" que en sus 14 minutos hay un derroche de energía musical, pasajes bucólicos, gran arreglo de orquesta, una de las mejores ejecuciones vocales de Ian Anderson. Y el tema Minstrel in the Gallery con el que arranca el disco usa la misma fórmula que Aqualung pero de otra forma... expone todo el tema de manera acústica, luego hay una fuga ensordecedora de batería y guitarra eláctrica para dar paso nuevamente a todo el tema pero esta vez a manera de rock. El resto del disco también en un alto nivel.
"Too Old..." es un disco que pasaría al completo olvido de no ser por la balada "Too Old to rock..." que para muchos es una de las mejores canciones del grupo.
El pico y posterior declive que tuvo la música progresiva se manifiesta en jethro de idántica manera... presos del estilo y con el deseo de explorar en formas distintas y complejas hacen que la banda llegue a una posible decadencia. Si bien Too Old no es sinfónico y por el contrario intenta ser un disco de rock and roll acusa un evidente cansancio y falta de inspiración. Es el Tormato de J Tull!!
arriba

 

Jethro Tull
1977-1978
por Daniel Padilla Gassols

Songs From the Wood (77)
Heavy Horses (78)
Bursting Out (78)

El cuarto aliento del grupo, regreso con gloria y con pilas... Songs from the wood es casi ( y para muchos de hecho) una obra maestra más. Disco de inspiración celta por donde se le mire, con instrumentación híbrida: rock y folk, e incluye a David Palmer como un segundo tecladista. Aquí es más evidente la polifonía y multi instrumentación que en War Child, son ejemplo de esto "Velvet Green".
"Heavy Horses" responde de manera idántica al esquema anterior...temática similar, temas con alto sabor folk, otros más rockeros, y una balada extendida con arreglo de cuerdas orquestales..."Heavy Horses" la que para Ian Anderson es una de sus mejores composiciones. Bursting out es el primer álbum doble oficial en vivo documentando la maravillosa gira mundial de la banda, todos los temas son interpretados con el estilo y ganas que el grupo tuvo en sus mejores momentos: mucho humor, humor en las melodías y humor en la performance.
Opino que esta debió ser la despedida de la banda, todo lo publicado posteriormente y que es de hecho muy prolífico porque estamos hablando de actividad constante hasta la fecha ya no pudo nunca alcanzar los niveles de calidad e inspiración de estos primeros 10 maravillosos años!
Otros Albumes.

Le siguen a esta ápoca:

"Stormwatch" 1979 / "A" 1980 / "Broadsword and the beast" 1982 / "Under Wraps" 1984 / "Crest of a Knave" 1987 / "Rock Island" 1989 / "Catfish Rising"1991 / "Roots to Branches" 1995 / "Nightcap the unreleased masters" 1973 – 1991 / "Dot Com" 1999 y mas de 10 recopilaciones oficiales de aniversario.
Se destacan los temas: "My Sunday Feelings" "Serenade to a Cuckoo" "A Song for Jeffrey" del THIS WAS
"A New Day Yesterday" "Look into the Sun" "Fat Man" "Reasons for Waiting" "Bouree" del STAND UP
"With you there to help me" "Nothing to say" "For Michael, Collins, Jeffrey and Me" "Inside" "Teacher" "Sossity; you're a woman" del BENEFIT
AQUALUNG ¡Todo el disco!
THICK AS A BRICK ¡completo!
"Love Story" "Christmas Song" "Living in the Past" "Sweet Dream" "Witches Promises" "Life is a long song" del LIVING IN THE PAST.
Partes del "A PASSION PLAY"
"War Child" "Queen and Country" "Skating away..." del WARCHILD
"Minstrel in the Gallery" "Cold wind to Valhala" "One White Duck..." "Baker Street Muse" del MINSTREL IN THE GALLERY
"Salamander" "Too Old to ...." del TOO OLD TO ROCK....
"Songs from the Wood" "Jack-in-the-green" "Cup of Wonder" "Velvet Green" "The Whistler" del SONGS FROM THE WOOD
"Acres Wild" "No Lullaby" "One Brown Mouse" "Heavy Horses" del HEAVY HORSES
arriba

 

Jonesy
No Alternative (73)
El primer tema con título homónimo al del álbum contiene texturas y estructuras ritmicas que evidentemente están inspiradas en la obra de King Crimson. El tema me gustó bastante y debido a un empleo diferente de los instrumentos con timbres bastantes personales no se puede decir que sea una copia de la banda de Fripp. Las baladas que predominan en muchos pasajes del disco no terminan de ser convincentes. Se pueden destacar temas como "1958" otra composición enárgica con uan secuencia repetitiva de teclados acompañando o mejor aún permitiendo el más libre juego del bajo...aunque esto se prolonga un poco es de los momentos que más me gustaron, y aquí remarco de fascinante sonido de la guitarra. Sobre el final ("Ricochet") la banda suena bien suelta y segura como si estuviera tocando un tema que conocen de hace años, y tal vez con la falta de pretenciocidad del tema logran para mi gusto lo mejor del disco con un tema de estructura bastante típica una base rítmica sin muchas variaciones con el bajo elevandose sobre la batería por momentos, la guitarra haciendo rítmo con pedal de wah wah y los sonidos prolongados del mellotron.....no dejando duda alguna que son una banda de los 70s.
arriba

 

Kingdome Come
Galactic Zoo (71)
arriba

 

Kingdome Come
Kingdom Come (72)
arriba

 

Kingdome Come
Journey (73)
arriba

 

McDonald and Giles
McDonald and Giles (70)
Cuando Ian McDonald y Michael Giles dejan King Crimson tenían la intensión de hacer música más alegre que la que venían desarrollando. Aprovechan una serie de composiciones que McDonald había realizado durante su estadía en el grupo de Fripp, llaman al hermano de Michael y se largan a grabar este álbum. Si bien aparecen pasajes que recuerdan indefectiblemente a Crimson, este álbum es diferente de cualquiera que hubieran grabado, pareciendo más una evolución de Giles, Giles and Fripp. Como curiosidad hay una versión con letra diferente y cambios en la melodía de "Cadence & Cascade" de King Crimson llamada "Flight of the Ibis". Hay momentos realmente interesantes, especialmente las partes instrumentales de "Suite in C" y de "Birdman". Si bien McDonald cumple su rol de multinstrumentista (incluso de encarga de la guitarra), se extraña el mellotron, probablemente dejado de lado para alejarse más del sonido de Crimson. Dice Mc Donald en un reportaje refiriendose a su aljemiento de KC: "El grupo tiene una amplia mezcla de música, pero yo no me siento contento con el promedio logrado. No es música feliz". En "Birdman" las letras pertenecen a Pete Sinfield.
arriba

 

The Nice
Por Cásar Inca
The Thoughts Of Emerlist Davjack (67)
La primera banda de Keith Emerson que alcanzó cierta notoriedad tanto entre el público británico como el norteamericano, también es considerada como una de las piezas clave del surgimiento del rock progresivo. Aquí encontramos básicamente un trabajo rockero bajo las directrices comunes de la psicodelia primigenia sesentera, sazonado con pertinentes toques barrocos y orquestales, elaborados por el Sr. Emerson. La pirotecnia instrumental no falta aquí, y es compartida a medias por O’List, un guitarrista de escuela hendrixiana, y Emerson, quien ya desde entonces exhibía su estilo variopinto y agresivo donde combinaba por igual el jazz, lo clásico, y el rock’n’roll fuerte. Esto se muestra claramente en ‘Rondo’, el tema más logrado de este disco. Otro tema que exhibe la fuerza psicodálica característica de este disco es ‘The Cry Of Eugene’, mientras que el tema que le da título muestra una combinación de farsa circense con pasajes barrocos de clavicordio. El disco resulta bastante interesante, a pesar de que se nota que hay varios aspectos musicales que necesitan pasar por una fase de maduración. Tras la edición de este disco, The Nice grabó un par de singles (entre ellos, un divertido y controvertido cover de ‘America’), tras lo cual O’List decidió dejar la banda.
arriba

 

The Nice
Ars Longa Vita Brevis (68)
Primer disco de The Nice como trío, situación que permite a Emerson contar con un mayor espacio para su lucimiento interpretativo. Podemos notar dos tendencias compartidas en este disco. Una es la que sigue por los parámetros psicodálicos del primer disco, aunque de una forma más ordenada y compacta, y añadiendo una mayor dosis de humor sarcástico al estilo zappiano (como en ‘Daddy, Where Do I Come From?’, o ‘Happy Freuds’). La otra es la que explora de forma más frontal y decidida en los senderos de la música clásica, lo cual se traduce en los dos temas más extensos del disco: en ambos casos, el trío cuenta con el oportuno apoyo de un fondo orquestal. El primero de estos temas es una adaptación del Intermezzo de la Suite Karelia de Jan Sibelius. El segundo tema es una sinfonía para grupo y orquesta, arreglada y concebida casi íntegramente por Emerson, que da título al disco, y que consta de una secuencia de cuatro Movimientos, precedida por un Preludio y concluida por una Coda. Esta sinfonía es todo lo variada y grandilocuente que se espera de una suite progresiva emersoniana: incluye masivas estructuras melódicas y armónicas sinfónicas, un extenso solo de batería, un extenso jam jazzero de piano, una secuencia barroca estructurada a partir de una composición de Bach, y varios pasajes rockeros decididamente agresivos con un protagonismo especial del órgano. En líneas generales, un gran paso adelante en la maduración musical de The Nice, y un disco bastante influyente para la posteridad del rock sinfónico.
arriba

 

The Nice
Nice (69)
Tras la pomposa exhibición musical expuesta en el disco anterior, The Nice decide en este trabajo quitar un poco de espacio a lo orquestal y dejar un mayor campo para la adopción de aspectos jazzeros y blueseros en su repertorio. Esto se hace indiscutiblemente evidente en los cuatro primeros temas (los únicos grabados en estudio): ‘Azrael’, ‘Hang On To A Dream’, ‘Diary Of An Empty Day’, y ‘For Example’, este último incorporando una masiva orquesta de metales para crear un contundente ambiente de ‘big band’. La base de Jackson y Davison es eficaz, pero básicamente sirve como sostán para el lucimiento exhibicionista de Emerson: sin embargo, seríamos mezquinos si no mencionáramos la destreza jazzística del baterista, que de vez en cuando puede deslumbrar con redobles limpios y precisos. Aunque realmente se extraña el toque especial que le daba el sinfonismo a su música, The Nice aprovecha aquí su oportunidad para sacar provecho de su dimensión más agresiva. Los dos últimos temas fueron tomados de un concierto: se tratan de ‘America’ y ‘She Belongs To Me’, un cover de Bob Dylan. Es aquí donde la dimensión más rockera de The Nice aparece en su mayor rigor, mostrando en suma lo más interesante de este disco (además de ‘For Example’). Tras la grabación de este disco, el trío empieza a considerar su próxima disolución.
arriba

 

The Nice
Five Bridges (70)
Este disco en vivo, tocado con el apoyo de la Orchestra Sinfonia of London, se inicia con la suite que da título al disco. Dicha suite consta de cinco secciones: la primera muestra a la orquesta en forma exclusiva, interrumpida solamente por unos cautivantes pasajes de piano clásico; la segundo es interpretada por el grupo solo; en la tercera se intercalan pasajes de orquesta y voz con otros pasajes de contrapuntos en piano, mientras que la cuarta consiste en un jam jazzero de piano y batería; finalmente, en la quinta retoman la melodía de la segunda, incorporando la orquesta y dejando espacio para un solo de trompeta. En comparación con la suite de Ars Longa Vita Brevis, me permito señalar un punto a favor y otro en contra: el punto a favor es que se nota en FB un trabajo composicional más orgánico y estructurado, y el punto en contra es que no hay tanto espacio para un desborde de fuerza y extravagancia que es tan del agrado de los fans de la trayectoria de Keith Emerson. Las otras dos interpretaciones son sendas adaptaciones de obras clásicas: ‘Karelia Suite’ (originalmente aparecido en ALVB), y el 3er. Movimiento de la 6ta. Sinfonía Patática de Tchaikovsky. Este disco resulta, ante todo, un muy interesante documento de los primeros intentos de fusionar rock y orquesta sinfónica en directo, frente a una audiencia abierta a este tipo de experiencias musicales.
arriba

 

The Nice
Elegy (71)
Aunque la existencia (y áxito) de Emerson, Lake & Palmer ya era un hecho, el sello discográfico de The Nice seguía explotando un poco más el mito del ya por entonces desaparecido conjunto. Aquí tenemos un conjunto de temas tomados de conciertos y un tema de una sesión de grabación en los estudios Trident. Entre los primeros se encuentra una versión de ‘Hang On To A Dream’, con un extenso solo de piano, limpio e intenso, a modo de interludio. El tema de los estudios Trident es otro cover de Bob Dylan, ‘My Back Pages’, el cual sirve ante todo para exhibir una vez más la implacable pirotecnia de Emerson. Aunque no se trata de un trabajo esencial de The Nice, sirve para seguir apreciando la alucinante destreza interpretativa de Emerson, así como para completar la colección.
arriba

 

Mike Oldfield
Tubular Bells (73)
Por Jesús Gálvez:

Tubular Bells marca el inicio de la carrera discográfica de Mike Oldfield, que contaba con tan solo 17 años cuando comenzó a grabar este trabajo. La obra está dividida en dos partes de duraciones aproximadamente iguales y con formato de 'suites'. La primera parte comienza con la más que conocida melodía que formó parte de la banda sonora de la película 'El exorcista', melodía la cual va ganando en riqueza instrumental para dar paso a su final a un pequeño himno. Una vez terminado este, la composición se transforma en una explosión imaginativa, en la cual las melodías apenas alcanzan los tres minutos de duración, aunque estos fragmentos están unidos de manera impecable. Destacan en mi opinión el segmento en el cual Oldfield utiliza principalmente el bajo eláctrico para marcar la melodía y el segmento final antes del silencio producido por las campanas tubulares. Tras este silencio se inicia una base rítmica formada por bajos secuenciados, sobre la cual se nos van presentando los instrumentos uno a uno interpretando una sencilla melodía, para finalizar sonado todos juntos más las campanas tubulares. La segunda parte es por el contrario menos experimental, con melodías más definidas y un uso más conservador de la instrumentación. Llegado un momento, la paz melódica que se ha venido escuchando es destrozada por la irrupción de una melodía épica y llena de fuerza, que dará paso al movimiento de rock más clásico de todo el trabajo, donde suenan principalmente guitarras, batería, piano y bajo, además de la voz fantasmal que interpreta una delirante canción. Este movimiento termina con un silencio después del cual viene un lento pasaje de órgano eláctrico con punteo de guitarra y bajo, y a su finalización, nos encontramos con un divertimento muy conocido: la melodía tradicional sobre la cual se compuso la canción de 'Popeye el marino'. En resumen, Tubular Bells es un trabajo donde Oldfield demostró sus cualidades de experimentación tanto a nivel sonoro como de estudio, sirviándole de cabecera para futuras obras musicales.
arriba

 

Mike Oldfield
Hergest Ridge (74)
Por Jesús Gálvez:
Un año después de finalizar la tal vez más famosa obra de Oldfield, Tubular Bells, nos encontramos con un trabajo bastante diferente, donde el sinfonismo esta más presente y la experimentación es dejada de lado. Hergest Ridge está dividido, al igual que Tubular Bells, en dos 'suites',siendo este formato musical muy utilizado por Oldfield y en el cual desarrollara gran parte de sus trabajos, en especial los realizados durante los años '70. En el inicio de la primera parte de Hergest Ridge se desarrolla un concepto melódico basado en el órgano eláctrico y en la guitarra acústica, siendo estas melodías inquietantes y poco convencionales, formando un paisaje de belleza escondida y extraña, oscuro y salvaje. Sin perder la oscuridad, el oboe y la trompeta toman el relevo instrumental, para dar paso posteriormente a una pieza que contrasta por su claridad al resto de la 'suite',donde la guitarra suena luminosa y los coros aportan un admirable toque estático. Sin perder esa lucidez comienza la segunda parte, con pasaje sencillo en que se combinan a la perfección la guitarra española y el órgano eláctrico y a la cual se van añadiendo la guitarra eláctrica, el bajo y la voces femeninas interpretando una canción en ¿galeico?. Sin embargo esta claridad termina empañándose por la inquietante melodía del comienzo del trabajo, transformando la luz en tinieblas y llevándonos al climax. El climax de Hergest Ridge es para mi uno de los mejores momentos de toda la carrera de Oldfield, potente y ápico a un tiempo. En el se pueden escuchar guitarras, órganos, bajos y percusiones escondidas todo exquisitamente conjugado y sonando de manera armoniosa, creando una atmósfera inquitante. Al final el climax es rematado con un solo de guitarra eláctrica de manera portentosa. Con el final del climax, y en una magnifica transición, se llega a la melodía relajadade inicio de la segunda parte ,con la que finaliza el trabajo. En mi opinión, Hergest Ridge es ya un trabajo concreto, excelentemente confeccionado y libre de la experimentación que reinó en Tubular Bells. La obra brilla por su contraste entre el lado más tortuoso de la música de Oldfield contra los paisajes transparentes con los que en ocasiones nos suele inundar. Una pieza musical de una bizarría sorprendente donde se muestra la capacidad de Oldfield como músico e ingeniero de sonido. Grabado en "The Manor"-primavera de 1974. Productor e ingeniero de sonido: Mike Oldfield, asistido por Tom Newman
arriba

 

Mike Oldfield
The Orchestral Tubular Bells (75)
por Blackmoon:
Seguramente no era intención de Mike Oldfield demoler la obra que le había dado fama y lo había colocado en el puesto numero 1de los rankings del Reino Unido. Menos aún puede presuponerse esto cuando entre los convocados están su viejo compañero de la Whole Band de Kevin Ayers, David Bedford para dirigir la Royal Philharmonic Orchestra o personajes de indiscutible talento como Chris Cutler en la percusión. Sin embargo el resultado no podía ser menos afortunado. Los arreglos orquestales no podían ser menos sagaces o arriesgados, solo se limitan a reproducir como un simple remedo lo realizado por los instrumentos ejecutados tan artesanalmente por MO en la grabación original. Lo que es brío se trasforma en ampulosidad, lo que sosiego se convierte en tedio, lo que es virtuosismo instrumental en precariedad, el compromiso es arrogancia y por sobre todo la originalidad es una copia bizarra. Los comentarios pueden parecer duros. Pero la sombra de sospecha recae sobre esta obra ¿Porque reversionarla y publicarla dos años después del original sin nada nuevo para ofrecer? Si se tiene en cuenta que en ese mismo año MO publica Ommadawn y luego pasaran tres años antes de que presente una nueva obra, tal vez la falta de inspiración aunada a algún criterio monetario hayan tenido algo que ver. Tal vez solo haya sido una idea desafortunada. Prefiero pensar que fue una buena intención deslucida por acontecimientos por mi ignorados.oldfiel ha expresado su descontento con esta versión. La desafortunada acogida del álbum impidió que el proyecto continuara con el proyectado "The Orchestral Hergest Ride".
arriba

 

Mike Oldfield
Ommadawn (75)
Por Jesús Gálvez:
Ommadawn representa un pico claro dentro de la discografia de Mike Oldfield en los años 70. Si en Hergest Ridge nos enseñaba un trabajo sobrio y de pocos contrastes, Ommadawn por el contrario esta realizado en una linea muchísimo más elaborada, donde las melodías, lejos de estar expandidas, son tratadas con mayor versatilidad. La realización en el estudio es prodigiosa, siendo el propio Oldfield el encargado de realizar la labor de ingeniero de sonido. El inicio sigue siendo aun hoy en día un logro increíble, que escapa muchas veces a los conocimientos de muchos ingenieros de sonido. Somos muchos los que nos preguntamos como ha sido posible mantener esos coros durante ese largo espacio de tiempo con esa pureza sonora. Esa melodía inicial, triste pero muy profunda, donde rivalizan solos de cuerda contra bajos electrónicos y los anteriormente mencionados coros, dan paso a melodíasinfantiles, autánticos divertimentos lúcidos, muy lejanos a lo anteriormente expuesto en el primer movimiento, aunque es solo un espejismo, porque finalmente derivan a un sonido similar al inicial, donde los bajos y la guitarra sonado libre nos conducen a la pieza final de esta primera parte. Esta pieza, de carácter átnico, es una recreación de percusiones africanas, cantos en galeico y cuerdas, todo sonando paulatinamente para estallar en un clímax en su final. La segunda parte posee un carácter mucho más celta, aunque su inicio es una increíble superposición de guitarras, pero deriva a una melodía claramente cáltica llevada con gaita, que en su final derivará en otra pieza donde reinan las percusiones y la guitarra libre. Pero el verdadero encanto de este trabajo es el pequeño corte final, una pequeña canción titulada "Horse Song", un tema infantil donde se vuelven a repetir los coros del primer corte. Sin duda un broche de oro para esta obra de rock sinfónico. Compuesto y producido por Mike Oldfield. Ingeniero de sonido: Mike Oldfield. Grabado en The Beacon Enero-Septiembre 1975.
arriba

 

Mike Oldfield
Boxed (76)
Blackmoon:
Otra edición de material con al menos alguna intención monetaria de la Virgin. Se trata de cuadruple LP (luego editado en tres CDs) en el que se ofrece material remezclado de "Tubular Bells", "Hergest Ride" y "Ommadawn", más temas unidos bajo el rótulo "Collaborations". En las versiones de sus tres primeros álbumes no solo se realizó una nueva mezcla sino que se regrabaron algunas partes con un sistema cuadrafónico. Quienes escuchen esta colección se llevarán la mayor sorpresa sobre el final de la segunda parte de "Tubular Bells", el motivo tradicional llamado "The Sailor’s Hornpipe". En lugar de la prolija versión que cierra la obra en la edición original, se presenta la que fue grabado inicialmente y luego desechado. Allí los participantes notoriamente alcoholizados graban en directo mientras la voz del maestro de ceremonias Viv Sanshall pierde toda su etiqueta británica mientas vaga por las habitaciones de The Manor siendo registrado por los micrófonos colocados por Mike. Esta edición fue originariamente descartada por considerarse muy riesgoso presentar músicos borrachos en el álbum debut de MO. "Hergest Ride" presenta alguna diferencia en los coros. Según el relato de Oldfield creyó necesario eliminar algunas ornamentaciones superfluas e incluso algunas partes de guitarra que no coincidían con su concepción original. En "Ommadawn" se perciben cambios menores aunque la duraciones de los temas difieren levemente. "Collaborations" contiene grabaciones de trabajos con David Bedford y canciones de lados B de simples editados por MO. Una edición evidentemente destinada a fans de Oldfield y completistas.
arriba

 

Mike Oldfield
Incantations (78)
Por Cásar Inca:
Aquí tenemos uno de los proyectos musicales más ambiciosos de Mike Oldfield. En Incantations, una obra coherente y orgánica que consta de cuatro extensas secciones (distribuidas originalmente en dos discos de vinilo), nosotros nos encontramos con una deliciosa obra donde la orquesta y coros de cámara por un lado, y los sintetizadores por el otro, entran conjuntamente para añadir texturas y ambientes a la ya muy rica amalgama sonora a la que nos tiene acostumbrados el Sr. Oldfield. Las secciones primera y segunda sirven como claros manifiestos de lo que ha de ser el tono general de este disco: en ellos se suceden hermosas texturas orquestales, etáreos sonidos sintetizados, pasajes percusivos repetitivos e hipnóticos de corte átnico, líneas corales encantadoras (literalmente hablando), sutiles melodías de guitarra eláctrica y acústica, muchas de ellas de inspiración cáltica, y otros variopintos colores musicales. La tercera sección es abiertamente más dirigida hacia lo sinfónico, y resulta la más fastuosa del disco. La cuarta sección se centra principalmente en retomar motivos y pasajes de las secciones anteriores, con una intensificación en los arreglos tanto instrumentales como corales. En discos como este, que exhibe una exquisita excelencia melódica y una sublime y natural delicadeza en los arreglos, la palabra pomposo adquiere su sentido más positivo. Altamente recomendable: tal vez, el pico más alto del sinfonismo de la segunda mitad de los 70's.
arriba

 

Mike Oldfield
Exposed (79)
Blackmoon:
Durante 1979 Mike Oldfield hace una suntuosa gira europea en la que llena de público todos los sitios en los que se presentó, pero que fue un rotundo fracaso económico ¿Cual fue el motivo?… Alrededor de 50 músicos sobre el escenario. Si a esto se suman los asistentes, tácnicos, etc (en total más de 75 individuos en gira) es sencillo elucidar que no habría recaudación que solventara los gastos. Los ejecutivos de la Virgin respiraron profundamente cuando pudieron persuadir a Oldfield de la imposibilidad de consentirle un coro de ¡100 cantantes! Solo algunos nombres de músicos: Peca Pohjola en bajo, David Bedford en percusiones y arreglos orquestales, Pierre y Benoit Moerlen en percusión, Mady Prior en voces, Pete Lemer y Tim Cross en teclados, Sebastián Bell y Chris Nichols en flautas. Con una selección del material de esta gira se realizó el doble LP "Exposed", trabajando como ingeniero de grabación el habitual de Phillip Glass, Kurt Munkacsi. Versiones reducidas de "Incantations" (algo más de 26 minutos para las partes 1 y 2 y de 29 minutos para las 2 y 3) que conservan toda la grandiosidad y delicadeza de la obra en estudio publicada un año antes. Sobre "Tubular Bells", la parte 1 es más extensa que en el original (casi 19 minutos) reduciándose a la mitad la segunda parte. Personalmente me resulta muy atractiva esta versión en vivo, impecablemente ejecutada con pasajes más cercanos al rock y la fusión y una tónica menos sombría. La obra se completa con "Guilty" un tema que conserva el sello Oldfield pero con un innegable sabor a tecno pop y discoteca, evidentemente destinado a convertirse en un hit, para colmo contiene un segmento del final de "Tubular Bells".
arriba

 

Mike Oldfield
Platinum (79)
Por Cásar Inca:
A diferencia del disco en estudio inmediatamente anterior, en Platinum no encontramos una obra integralmente orgánica, sino una secuencia de temas musicales sueltos y diversos. Es el primer disco de canciones presentado por MO. La primera parte del disco consta de una suite de cuatro partes titulada precisamente como el disco. En dicha suite encontramos un diversidad de ideas que van desde lo sinfónico hasta estructuras rockeras básicas y otras más tiradas hacia el jazz antiguo, junto con los siempre recurrentes toques cálticos, llegando hasta el clímax en la cuarta y última parte: aunque MO ya es ducho en las artes de la exhibición de una variedad de colores musicales, parece que en esta ocasión no pudo integrarlos con el mismo nivel de áxito que en sus discos anteriores, pero de todos modos, ‘Platinum’ puede perfectamente ser considerado como una obra atractiva e interesante. La segunda mitad del disco está compuesto por dos temas tipo balada (‘Sally’ y ‘I Got Rhythm’), así como por ‘Woodhenge’, basado en tenues secuencias de vibráfonos y marimbas, y ‘Punkadiddle’, un contagiante tema cáltico donde MO no pierde ocasión de lucir su limpia destreza en la ejecución del sintetizador y la guitarra eláctrica. En resumen, un trabajo que expone una variedad de ofertas musicales, pero que carece de una efectiva base unitaria.
arriba

 

Mike Oldfield
QE2 (80)
Por Cásar Inca:
MO despide los 70’s y recibe los 80’s con este disco, en el cual se dedica exclusivamente a explorar el aspecto cáltico de su música, un aspecto que por lo demás nunca estuvo ausente en su repertorio. A diferencia del disco inmediatamente anterior, en áste se nota una mayor unidad del conjunto. La incorporación de una mayor cantidad de sintetizadores y otros artilugios electrónicos, como el vocoder y las cajas de ritmos, está al servicio de las exigencias melódicas y rítmicas de la música celta. Todavía las mandolinas, el arpa cáltica, la guitarra de nylon y las gaitas gozan de una presencia notoria en los espacios ocasionales donde la guitarra eláctrica se hace a un lado. Por su parte, la base fuertemente edificada de instrumentos de percusión (tambores africanos incluidos) sirve como sustento firme sobre el cual se apoyan las sugerentes y atractivas melodías que se van sucediendo a lo largo de este disco. Los temas que más me gustan son los dos más extensos, ‘Taurus I’ y ‘QE2’, además de ‘Wonderful Land’ y ‘Mirage’, y haciendo una mención especial al cover que MO hace de ‘Arrival’, un hermoso instrumental de ABBA (sí, ABBA, de su disco titulado también ‘Arrival’), donde se explota exitosamente sus potencialidades cálticas. En líneas generales, un disco bastante bonito y sugerente, que sin llegar a los niveles de genialidad de sus cuatro primeros trabajos, demuestra que la creatividad melódica de Oldfield sigue hasta este punto prácticamente intacta.
arriba

 

Nektar
Journey To The Centre Of The Eye (71)
por Cásar Inca
Nektar estaba formado por miembros ingleses que ya tenían varios años tocando y probando fortuna en Alemania. Para el momento en que consiguieron su primer contrato de grabación, ya eran miembros de una comuna hippy instalado en las afueras de Dusseldorf. En su estilo progresivo se incorporaban tanto los experimentos sónicos tomados del krautrock y de la psicodelia floydiana temprana como las texturas melódicas típicamente británicas que ya encontramos en Procol Harum y los primeros discos de Genesis. Desde su primer álbum mostraron un gusto casi exclusivo por los discos conceptuales. Particularmente, en áste se narra la historia de un astronauta que, durante un viaje espacial de rutina es interceptado, y luego invitado por unos extraterrestres a visitar su planeta, el cual se encuentra en una galaxia vecina; allí ál descubre una sociedad armónica, distinta a la de nuestro planeta, y en medio de su satisfacción y paz espiritual, observa desde la distancia la masiva destrucción nuclear de la Tierra. El tono fúnebre y pesimista del disco es oportunamente transmitido por los juegos agresivos de guitarra, órgano y efectos de mellotron, así como el tono mayormente afectado de las voces en las secciones cantadas. En general, las líneas melódicas de los temas que conforman "Journey..." exhiben un buen nivel de inspiración, y la interpretación grupal está bien armada, destacando en especial la labor del guitarrista. Aunque la secuencia de temas está tan fluidamente hilada, de tal manera que es difícil dejar de pensar en ella como una extensa suite unitaria, podemos destacar "Astronauts Nightmare", "Burn Out My Eyes" y el hermoso instrumental de inspiración haendeliana "Countenance". Tan paradójico como resulta, la pobre producción de sonido ayudó "oportunamente" a acentuar el tono oscuro y dramático del concepto del disco. La buena reputación que ha adquirido Nektar en la historia del progre setentero le debe mucho a sus shows, en los cuales los efectos visuales se convertían en aliados indisolubles de las partituras de las canciones; el encargado del aspecto visual (en un inicio eran dos) contaba como miembro oficial del grupo. Para los amantes acárrimos del rock germánico, probablemente áste resulte el trabajo más interesante de Nektar.
arriba

 

Nektar
A Tab In The Ocean (72)
por Cásar Inca
Ahora afirmado como un quinteto, Nektar graba su segundo disco, en el cual dejan relegado el toque krautrock a favor de una mayor acentuación del aspecto sinfónico. La extensa suite que da inicio y título al álbum exhibe una mayor preocupación por las armonías que por las melodías, lo cual ha sido interpretado como un logro de sutileza por unos y como muestra de pérdida de imaginación por otros; en todo caso, se puede rescatar el interesante clima etáreo que se despliega en su sonido, así como la capacidad del grupo para funcionar como un ensamble bien compacto. De manera más unánime se suele rescatar las virtudes de "Desolation Valley", un interesante tema que expresa una conmovedora melancolía en clave de blues psicodálico con toques de jazz, pero las palmas se las lleva el medley compuesto por "Cryin' In The Dark" y "King Of Twilight", que con su energía rockera y arreglos intrincados constituye uno de los temas más emblemáticos de la carrera de este grupo.
arriba

 

Nektar
Sounds Like This (73)

por Cásar Inca
Un álbum doble grabado en tan solo tres días de sesiones de estudio, este trabajo discográfico retrata la mayor dosis de agresividad y potencia de que es capaz Nektar. Habiendo recuperado un poco la actitud sombría del primer álbum, pero sin renunciar a las estructuras melódicas precisas como las que encontramos en el siguiente, SLT divide su repertorio entre temas de largo aliento, extensos jams y múltiples cambios de ritmo con otros más cortos y menos sofisticados. Entre los primeros destaca "A Day In The Life Of A Preacher", y entre los segundos, la hermosa balada "Wings". La instrumentación está, en líneas generales, menos apoyada en los trucos de propios de una sala de grabación, y más bien explora en las posibilidades dramáticas propias de un sonido más "sucio" y descarnado, que en varios pasajes ofrece un resultado catártico semejante al que usualmente transmiten varias bandas del gánero krautrock.
arriba

 

Nektar
Remember The Future (73)
por Cásar Inca
Con este su cuarto disco, Nektar obtuvo uno de sus mayores áxitos comerciales, lo cual los llevó a ser requeridos para dar conciertos en toda Europa Occidental y en los USA. RTF es otro disco conceptual, esta vez, en torno a la historia de un ave azul extraterrestre que establece un contacto personal con un joven invidente; áste se beneficia recibiendo del ave azul no solo el don de la vista sino también un aprendizaje espiritual de una filosofía de vida pacifista, y el ave azul recibe del joven la promesa de predicar con el buen ejemplo lo que aprendió. Como podemos adivinar, el espíritu del disco es abiertamente optimista, al puro estilo de las utopías hippies. Musicalmente, esto se traduce en una incorporación de elementos tomados del R'n'B al estilo habitual de la banda, insuflándole más colorido y alegría, sin por ello caer en melodías pegadizas e insulsas. El aspecto vocal tiene más presencia, y recibe bastante influencia de los ensambles vocales propios de bandas como Byrds y C., S., N. & Y. El disco consiste en una suite de dos partes, donde cada sección está fluidamente conectada con la anterior. Mención especial merece la sección instrumental con que finaliza la primera parte, que consiste en un jam psicodálico sobre una base armónica recurrente, a la manera de un "carrusel alucinado". En resumen, tenemos en RTF un disco que sigue por las directrices típicas marcadas por la banda, pero con una diversidad estilística ligeramente mayor.
arriba

 

Nektar
Live At The Roundhouse (74)
arriba

 

Nektar
Down To Earth (74)
arriba

 

Nektar
Live In New York (75)
arriba

 

Nektar
More Live In New York (75)
arriba

 

Nektar
Recycled (75)
por Cásar Inca
Para muchos, por no decir para todos, áste es el último buen álbum grabado por Nektar. Ahora ya bastante lejos de la parcial asimilación de la agresividad sónica krautrock, "Recycled" resulta un disco netamente sinfónico, lo cual se apoya bastante en las elegantes y alucinadas orquestaciones de sintetizadores Moog programadas e interpretadas por el invitado Larry Fast. Aparte, la riqueza de texturas y la profusión de melodías atractivas ayudan a insuflarle una saludable dosis de sofisticación al material, el cual incorpora variados momentos inspirados en estructuras propias del jazz latino. Otro disco conceptual, esta vez la división en dos lados de la edición en vinilo se corresponde con dos maneras distintas de abordar un mismo tema, en este caso, el colapso de la sociedad industrial moderna. Las siete primeras secciones de esta suite se centran en un lamento crítico en torno a la deshumanización y alienación imperantes en el mundo contemporáneo, perdido en el consumismo, el materialismo y las injusticias sociales. Seguidamente, las cuatro últimas secciones ofrecen la alternativa de una vuelta hacia lo natural, para así recuperar la esencia más pura del hombre y liberarla de su alienación. Sin embargo, a pesar de las expectativas que pueden despertarse en el oyente, la suite termina –de forma inteligente- con una hermosa balada de tono agridulce, "It's All Over", dejando un final abierto entre un halo de esperanza y una triste resignación. Resumiendo, se trata de un álbum que cumple con las tradicionales coordenadas de sofisticación y diversidad melódica que se hacen presentes en los buenos discos progresivos. Los admiradores de la vertiente sinfónica del estilo de Nektar casi necesariamente tendrán a este disco como su favorito. después de la gira de promoción del "Recycled", tanto Allbrighton como Brockett dejaron el grupo, y con ellos, se fue tanto la más importante baza creativa musical como el aspecto visual que tan bien complementaba los conceptos transmitidos en sus shows. Muchos sospechaban que a partir de entonces solo podía venir la decadencia creativa, lo cual, lamentablemente, se cumplió.
arriba

 

Nektar
Magik Is A Child (77)
arriba

 

Nektar
Man In The Moon (79)
arriba

 

Procol Harum
por Cásar Inca

Procol Harum es una banda unánimemente reconocida como un pilar fundamental del nacimiento del gánero progresivo, pero por lo general, dado que su repertorio no llega a los niveles de complejidad estilística de otras bandas posteriores y más exitosas, entonces se les rotula como proto-progresivos, o simplemente cultores del art-rock. Sin embargo, en mi opinión, su rol de pionera y la tendencia abiertamente sinfónica de la mayor parte de su material hacen necesaria la presencia de Procol Harum en cualquier espacio dedicado a la historia del progresivo. Mención especial merecen las cualidades vocales de Brooker, cuyo apasionado registro tenor y tono ronco lo convierten en uno de los vocalistas más conmovedores y mejor dotados del progresivo británico.
arriba

 

Procol Harum
A Whiter Shade Of Pale (67)
El primer álbum de Procol Harum, una de las bandas pioneras del movimiento progresivo, no iba a incluir inicialmente el hermoso tema homónimo que seis meses antes había causado sensación en los charts europeos y norteamericanos – de hecho, había sido grabado con un guitarrista y baterista diferentes. Las exigencias comerciales llevaron a la inclusión y correspondiente titulación del álbum. Aparte de esto, podemos decir que se trata de un disco en líneas generales bastante parejo, rebosante de atractivo a partir de su elegancia clasicista y su manejo moderado de las pautas más trepidantes del rock’n’roll y el jazz de pre-guerra, y las pautas más melancólicas del blues. ‘Cerdes (Standing At The Gates Of)’ y ‘A Christmas Camel’ son sendas piezas características de la sensibilidad melódica de Brooker (compositor de casi todo el material), mientras que ‘Kaleidoscope’ es un tema más movido apoyado sobre riffs de guitarra y pasajes de órgano bastante pegadizos y bien armados. El disco concluye con un instrumental un tanto sombrío, ‘Repent Walpurgis’, en el cual PH explora su lado más barroco con su típico toque de elegancia. Recomendable, pero aun un poco lejos de la brillantez de trabajos posteriores.
arriba

 

Procol Harum
Shine On Brightly (68)
 En su segundo disco, PH da un gran salto cualitativo en su sendero sinfónico. La dimensión académica está aquí mucho más explotada. Por supuesto, aquí seguimos encontrando claros trazos de blues y rock’n’roll como sucede en ‘Wish Me Well’ y el tema de apertura, ‘Quite Rightly So’, pero los puntos más saltantes de este disco delatan claros signos del imperio de la ideología sinfónica. ‘Skip Softly (My Moonbeams)' incorpora guiños de danzas húngaras, ambientes wagnerianos y texturas casi flamencas, todo ello de forma muy estilizada. ‘Magdalene (My Regal Zonophone’) es un hermoso bolero sinfónico. Por último, la suite épica ‘In Held ‘Twas In I’, que consta de cinco secciones, gira en torno a la temática de la religión y la locura a lo largo de sus casi 18 minutos de duración: se trata de una inteligente exhibición de fuerza, emotividad y diversidad, donde encontramos elementos de Chopin, Bach, música de circo, psicodelia, folklore hindú, y un magnífico final tipo Beethoven que incluye un glorioso juego coral para realzar la belleza de la partitura y la energía de la banda. En general, el brillo de los músicos es también mayor en este disco: Wilson (sobre todo) y Knights permiten instalar una creativa base rítmica sobre la cual pueden fluir libremente los demás instrumentos; Trower da rienda suelta a sus aires hendrixianos en diálogo constante con el organista Fisher, siempre elegante y preciso; Brooker, por su parte, usa su piano principalmente para introducir las armonías básicas, sirviendo de puente entre la dupla rítmica y la otra dupla Trower – Fisher. Resumiendo, un disco más ambicioso que el anterior, y que ciertamente tiene en su extenso tema de cierre un irresistible pico creativo. Dada su longevidad, el disfrute de este disco permitirá al oyente entender con mayor perspectiva los orígenes del progresivo: bastante recomendable.
arriba

 

Procol Harum
A Salty Dog (69)
Apartándose un tanto de las pretensiones ostentosas del disco anterior, PH vuelve fielmente al formato de canción en este su tercer trabajo, lo cual no significa que se trate de un disco simple o fácilmente pegadizo: más bien, esto permite jugar con una mayor diversidad de ideas musicales dentro de los límites de un LP. Esto implicaba que Brooker dejara espacio para que Fisher y Trower pudieran contar con mayor campo de expresión como compositores. Tenemos el sinfonismo bien armado de los temas de apertura y cierre (respectivamente, el homónimo y ‘Pilgrim’s Progress’), así como ‘Wreck of the Hesperus’; el blues de ‘The Devil Came from Kansas’ y el más áspero ‘Crucifiction Land’; el jazz cantinero de ‘Juicy John Pink’; incluso tenemos en ‘Boredom’ un coqueteo simpático (aunque no tan bien logrado) con toques de folklore latino tropical. La diversidad estilística pretendida en este disco viene implementada con la inclusión de más instrumentos (flautas dulces, marimba, armónica, banjo). Si bien se puede notar una cierta pérdida de coherencia interior en este disco, también se puede notar un siempre positivo aire de mayor libertad creativa. En mi opinión, tan recomendable como el anterior, sin ser tan esplendoroso.
arriba

 

Procol Harum
Home (70)

Salen Fisher y Knights.
Entra Chris Copping en bajo, órgano y sintetizador.
Broken Barricades (71)
De entrada, nos encontramos con un sorprendente tema de apertura: ‘Simple Sister’ es uno de los temas más agresivos del repertorio de PH, y sirve para estimular al oyente desde un primer momento, en especial, cuando en la sección final entra el arreglo orquestal para meter más leña al fuego. después viene el tema homónimo, más relajado y etáreo, construido sobre un compás de vals sinfónico. Otros temas como ‘Memorial Drive’ y ‘Power Failure’ siguen por la onda agresiva, mientras que ‘Luskus Delph’ por su parte constituye otra joya sinfónica. Tal vez el tema más peculiar y llamativo de este disco sea ‘Song for a Dreamer’ en el cual el guitarrista se luce en el manejo hipnótico de múltiples matices en su guitarra steel, siguiendo pautas claramente inspiradas en Hendrix, con una actitud semejante a la de David Gilmour en la fase más temprana de Pink Floyd. La base rítmica, lánguida y sincopada al estilo de un exótico compás oriental, ayuda a realzar el carácter lisárgico de este tema. En resumen, PH logra en este disco mostrar de forma efectiva su faceta más agresiva, sin perder un ápice de su arquetípico sentido académico de la belleza.
arriba

 

Procol Harum
Live: In Concert with the Edmonton Symphony Orchestra (72)
Tomado de un recital tocado a fines del año 1971 con el acompañamiento de la Orquesta y Coro Sinfónico de Edmonton, este disco constituye una pieza fundamental dentro del rock sinfónico, al lado de otras obras cumbre como el ‘Journey...’ de Rick Wakeman o la versión en vivo de ‘The Snow Goose’ de Camel. La presencia de la orquesta es aprovechada para realzar o incluso añadir el aspecto sinfónico a los temas interpretados en esta ocasión: este último es el caso de la canción de apertura ‘Conquistador’ (extraída de su disco debut), que aquí adquiere una dimensión grandilocuente ausente en su versión original. Otro punto fuerte es ‘Whaling Stories’ (proveniente de Home), que también ve realzado su acento dramático, ya presente aunque con menor intensidad en su versión de estudio. La joya definitiva de este disco está en el lado B del vinilo, integrado exclusivamente por la suite ‘In Held ‘Twas In I’, que a diferencia de su versión original de Shine On Brightly, sacrifica todo indicio de psicodelia y exotismo para concentrarse en su lado más ápico y ampuloso, con resultados enormemente satisfactorios. Éste es, sin duda, uno de los discos en vivo más brillantes de la tradición sinfónica de los 70’s: en mi opinión, imprescindible.
arriba

 

Procol Harum
Grand Hotel (73)
después del áxito artístico y comercial que significó su anterior disco en vivo, PH opta por mantener en cierta medida la ampulosidad sinfónica que caracterizaba a áste. Así, de entrada nos encontramos con el tema homónimo, todo un prodigio de sensibilidad melódica, en la cual conviven el vals sinfónico, el romanticismo tipo Liszt, y el minuá, todo ello en la estructura de una mini-suite rockera con un fastuoso apoyo orquestal y coral. también encontramos algo de lo mismo en temas menos pretenciosos pero igualmente elegantes como ‘For Liquorice John’ y ‘Fires (Which Burnt Brightly)’. El lado más alegre e irónico del disco está bien expuesto en temas como ‘Toujours L’Amour’ y la parodia country ‘A Souvenir of London’, mientras que el lado más vulnerable explota en la desgarrada balada en clave blues ‘A Rum Tale’. Dado que en este momento ya no estaban Fisher ni Trower en la banda, resultó fácil para Brooker asumir las riendas composicionales del repertorio de PH de forma exclusiva, y por así decirlo, "dictatorial", lo cual puede en teoría garantizar una unidad estilística pero puede también conllevar un monótono desgaste creativo: afortunadamente, esto último no se da, al menos todavía.
arriba

 

Procol Harum
Exotic Birds and Fruit (74)
arriba

 

Procol Harum
Procol's Ninth (75)
arriba

 

Procol Harum
Something Magic (77)
Para su disco de despedida, PH retoma el esplendor sinfónico que se había ido perdiendo en sus dos discos anteriores: el tema homónimo de entrada y la delicada balada en tiempo de vals ‘Skating on Thin Ice’ dan prueba de ello. Otro punto alto está en la otra balada, también muy inspirada aunque más etárea e intimista, titulada ‘Strangers in Space’. El lado rockero del grupo se mantiene en ‘The Wizard’ y The Mark of the Claw’, dos temas bien armados y pegadizos, que en realidad no llegan a ser gran cosa en mi opinión. Algo que hay que comentar especialmente es la extensa suite ‘The Worm & the Tree’, que ocupaba todo el lado B del vinilo. Dicha suite tiene la virtud de exhibir melodías inspiradas una tras otra, ensambladas de forma fluida. El problema está en la interpretación vocal, que se basa exclusivamente en recitaciones sobre las mismas secuencias melódicas, lo cual distrae al oyente y sabotea irremediablemente el producto final: da la impresión de estar escuchando un disco de cuentos para niños en vez de lo que se suponía que iba a ser, una magna obra conceptual progresiva. Si la opción de Brooker en su rol de vocalista hubiera sido otra, esta suite hubiese significado un broche de oro para la despedida de PH. Concluyendo, áste es un disco que en mi opinión tiene sus mayores máritos en la primera mitad, los mismos que tienden a perderse por culpa de los despropósitos ocasionados en la ejecución de la ambiciosa pieza final.
volver
arriba

 

Spring
Spring (71)
por Josuá Sosa
Spring es el álbum homónimo que grabó esta banda Inglesa en 1971, donde destaca el hasta entonces incipiente mellotrón, intrumento incógnito para la novicia década de lossetenta, pero que no obstante ya comenzaban a utilizar diversas agrupaciones británicas. KING CRIMSON, especialmente, fue la banda que originó todo este movimiento mellotrónico, estilo inmesurablemente hermoso que ornamentaba y nutría toda una ápoca, y al mundo entero por completo. El Rey Carmesí, principal banda que tomó las bases del bello
instrumento, obviamente también estuvo influenciado por otras bandas, pero la principal, sin duda siquiera, fueron los MODDY BLUES. El mellotrón ha sido uno de los instrumentos más innovadores que la música haya conocido. Y si no lo creen, entonces pregúntenle a Harry Chamberalin, melifuo ser que tuvo que ver tanto en el desarrollo de este noble artefacto por allá de principios de los años cincuenta. Agrupaciones clásicas como los Beatles, los Kinks, los Stones, entre otros de los años sesenta, también tuvieron la apacible inquietud de experimentar con tan fantástico artefacto. Pero la banda que desarrolló más la magnitud de tal intrumento, ásos sin duda fueron los Moody Blues. Mike Pinder, tecladista de los Moddy Blues, fue uno de los primeros rockeros en enamorarse del minucioso intrumento. Además, Pinder, enriqueció enárgicamente el movimiento rockero con las bellas atmósferas que creaba. A finales de los sesenta, hubo lugar una elocuente emancipación de bandas inglesas interesadas por el mellotrón, entre ellas: KING CRIMSON, GRACIUS, JONESY, COMUS, SPRING, entre otras más. Sólo una de ellas (King Crimson) tuvo la aceptación de toda una masa, sin embargo las otras bandas también grabaron excelentes álbumes, y contaron con estupendos músicos entre sus filas. Una de esas bandas era SPRING, quien en 1971 grabaron un melodioso álbum de caracter meramente mellotrónico. Spring, como les he comentado, fue una de las primeras bandas en usar el mellotrón (Corriente/tendencia) como parte integral de su sonido. Formada en 1970 y ubicada en Leicester, los miembros eran: el vocalista Pat Moran, el guitarista Ray Martinez, en los tambores Pick Withers, en el bajo Adrian Maloney y en los teclados kipps Brown, quienes previamente habían estado tocando en bandas locales de su natal Leicester. Los jóvenes músicos en un principio estuvieron tocando en Cerdiff, pero no tuvieron áxito, por lo que sus exacerbados ánimos casi finiquitaban su carrera. Afortunadamente, un enviado del cielo les tocó sus puertas. Se trataba de Kigsley Ward, el cual era un excelente productor de los estudios de grabaciones Rockfield. Ward recuerda: "He pasado buscando alrrededor del país nuevos talentos y aquí había encontrado un nuevo grupo en quiebra (Se refiere a Spring) con el mismo estilo en común y en mi propia cuidad". después de darse el flechazo, Ward los invitó a una audición. El productor quedó abstraído por la belleza de música que los entusiastas jóvenes creaban, por lo que maravillado les propuso ser su representante, ya que a áste le fascinaba el venusto sonido del mellotrón, toda uan experiencia de melosidad, dulzura y suavidad musical, que a áste hacía sentir enamorado den los pátalos y las carolas postradas en el jardín de su hogar. Ya en pleno proceso de su álbum debut, los Spring comenzaron una gira junto a los Velvet Underground por todo el Reino Unido; también actuaron junto a los Keith Crhistmas y los Southerland Brothers. Finalmente grabaron, en 1971, su destacado álbum homónimo "Springs", belleza desde su exordio hasta su final. El álbum resultó ser una autántica maravilla, cobijado de una ínclita ejecución de Mellotrones y una bella voz como la de Pat Moran. A pesar de similitud con los primeros álbumes de King Crimson o de Gracius, ásta era más apacible y de llena de quietud artística, no como las insánicas gemas hechas por King Crimson, bellas pero inspiradas en melpómene, musa de la tragedia surrealista. Ésta, "Spring", es una obra demasiado hermosa, llena de pasajes generosos, aunque a veces elegíacos. No obstante, también podemos encontrar en ciertas melodías ese toque hampesco, entre una ominosa mezcla de Dantes y Oscar Wilde. La primera melodía lleva por título "The prisioner" ("Eigth by ten"), y es inefablemente hermosa. No sá mucho inglás, por lo que no creo adecuado hablar de las letras a fondo, pero lo que sí puedo manifestar de esta rola, es que lleva consigo un trasfondo lírico. Musicalmente, la pieza da comienzo con un bello toque pastoral, rodeado de un lauráceo mellotrón, mismo que invita a disertar. después cambian de ritmo con unos redobles de batería que dialogan con la guitarra de Martinez. Creo que la mejor parte es cuando inserta, Brown, delirantes toques de mellotrón. En lo personal, escucho como Estribillo principal una flauta, pero en los créditos no vislumbro que haya un flautista, por lo que debo suponer que se trata de Kipps Brown , que con sus teclados logra tales sonidos. La segunda rola lleva como título "Grail", y es de las más tranquilas y bellas del álbum. Igual como todas, esta rola está rodeada de vistosos mellotrones, como nobles nubarrones filarmónicos. también esucucho un sonido de flauta, pero comprendo que podría tratarse del maravilloso Mellotrón, instrumento capaz de emitir tales sonidos. Esta rola me recuerda al King Crimson del "In the wake of poseidon", donde la instrumentación se torna un tanto taimada y astuta en su concepción musical. La tercera rola lleva como título "Boats", y es de las menos progresivas del álbum, donde la guitarra acústica lleva la batuta. Sólo es una pieza de menos de 2 minutos de duración, pero que es la puerta de lo que sería la siguiente melodía. Ésta se llama "Shipwrecked soldier", y es de las más rockeras del álbum. Comenzando con un redoble beligerante, puesto que el tema trata sobre un soldado que ha sufrido un hundimeinto en el barco de donde militaba. Antes a los soldados británicos se les llamaba "Tommys", debido a su valentía, capacidad y espíritu combativo que poseían; bien, pues en este tema se trata de un soldado que sufrió de un aciago naufragio. No sá si se trataba de algún pariente cercano de alguno de los músicos de esta banda, pero lo que si sá es de lo duro que debió haber sido para todos aquellos soldados que belicosamente tuvieron lugar en la guerra, principalmente en la segunda guerra mundial. La siguiente melodía lleva como título "Golden Fleece", y es una de mis favoritas de este ingenioso álbum. Como lo ha sido normalmente en el desarrollo del álbum, el mellotrón es el instrumento clave. Contando que son tres mellotrones los que son ejecutados, puesto que tres de los integrantes manipulaban el instrumento. No obstante, el sapiente Brown se avienta un magnífico solo de órgano, el cual es seguido de un solo de guitarra, por lo cual el momento se vuelve en un grandilocuente diálogo entre guitarras y órganos, muy bello y de ubárrima
continuidad. El paraje sigue marcándome una flauta, tan cercana como lejana, que sin embargo aún no logro descifrar su enigma. El siguiente tema, "Inside out", es uno de los más rockeros del álbum, donde el Pat Moran, con su magnífica voz, es el que lleva la batuta. Sin embargo, los intrumentistas siguen aportando diversos elementos con la amplia covertura que dan con sus ejecuciones. En este caso, un diáfano toque de mellotrón simulando a unas campanas inofensivamente bellas. Además, e s en este tema donde Kips Brown se avienta un estupendo solo de órgano, como una especie de higienización progresiva. Es una extraña manifestación del poder del mellotrón, puesto que su disuasiva venustidad se incrusta sutilmente en el genial tema. Aunque sigo destacando más el órgano de Brown. La siguiente melodía, "Song to Absent Friends (The island)", es posiblemente la más apacible y tranquila melodía del álbum, pues es ejecutada solamente por el piano de Kips Brown y la hermosa voz de Pat Moran. Al no durar siquiera los tres minutos, la melodía no posee variantes en su instrumentación, por lo que, a pesar de su belleza, sería una de las piezas menos excelsas del trabajo musical. Gazing" es el nombre de la consecuente melodía, que es una de mis favoritas. La pieza comienza con una explosión incontenible de mellotrones, atribuída a que son tres los integrantes que ejecutan tal artefacto. después, la continua aportación de Brown con el órgano (sonando un poco canterburiano, por cierto) que da la punta de flecha a la pieza. El guitarrista, Martínez, logra aportar su granito de arena con un destacado solo de guitarra, que no hace más que enaltecer el señorial tema. Hasta aquí termina el álbum. Afortunadamente, la edición de "Spring" en cd incluyó tres temas como benávolo bonus tracks. "Fool's Gold" es mi tema favorito del álbum, donde Pat Moran me recuerda a Greg Lake interpretando "Watchin Over You", al menos en el principio de la melodía, puesto que posteriormente los músicos se destacan en un embravecido diálogo entre los teclados de Brown, la guitarra de Martínez, los redobles de pique Withers y los riffs de Adian 'Bone' logrando una de las mejores piezas del movimiento mellotrónico hasta entonces. La melodía siguiente es también otra de las genialidades de Spring. LLeva como título "Hendre Mews", y empieza con el bajo de 'Bone' al mando. Igualmente es una de las rolas más progresivas del álbum, con constantes solos de órgano y guitarreos. La última rola es un ideal final de esta feárica labor mellotrónica.
arriba

 

Strawbs
Just a Collection of Antiques & Curios (70)
Dave Cousins y Tony Hooper se conocen desde la escuela secundaria y a principios de los 60s formaron Strawberry Hill Boys un dúo con orientación Folk. Para mediados de los 60s abren su propio pub llamado White Bear con el fin de poder tocar regularmente. Allí conocen al bajista Ron Chesterman y pasan llamarse Strawbs. Viajan a Dinamarca en donde graban material que más tarde sería editado. Por esas ápocas han pasado cantantes femeninas como Sandy Denny e incluso Sonja Kristina. Otra integrante femenina fue nada menos que Lidsay Cooper en cello. Graban Strawbs en 1969 y Dragonfly en 1970. Ese año se incorpora a la banda Rick Wakeman, iniciándose la llamada etapa eláctrica de la banda.
Just a Collection of Antiques & Curios: "Martin Luther King's Dream" la voz de Counsins se emparenta Cat Stevens, Gabriel o Gary Brooker, se escucha una guitarra acústica en primer plano y acompañada de órgano, todo inmerso en una tonada muy folk. "The Antique Suite", con fundamentos barrocos y folclóricos británicos, y nuevamente la guitarra acústica y las delicadas digitaciones de teclados sobre percusiones antiguas y el cantar de un juglar. De a momentos los teclados y la guitarra se entrelazan y se confunden en esplándido contrapunto, tal vez el tema se extiende algo por demás pero no deja de ser excelente, particularmente si se advierte que es un registro en vivo. "Temperament of Mind" presenta un delicioso solo de piano que pasea por conocidos paisajes clásicos visitando brevemente al jazz, en una actuación que Wakerman repetirá con matices en el futuro. "Fingertips" es una hermosa balada, que da lugar a un fragmento de contenida intensidad en el participa a pleno la banda bajo la estricta marcación del bajo. "Song of s Sad Little Girl" es uno de los temas mas inmersos en la balada convencional, pero de enorme belleza melódica con solo voz y guitarra en las estrofas iniciales, aunque con pasajes con el apoyo y aún con el protagonismo de los teclados en la segunda mitad. En "Where's is This Dream of Your Youth" el órgano y la guitarra aportan sonoridades de pop psicodálico que brindan un nuevo matiz al álbum en uno de los temas más eláctricos. La duración de más de nueve minutos permite a los músicos explayarse debidamente sobre estos motivos y desarrollar una ímpetu firme hacia el final del tema que con fines de distensión desemboca en una casi humorada roquera antes de apoteósico final. La reedición contiene tres bonus track: "The Vision of the Lady of the Lake" se inicia como un relato cantado acompañado por la guitarra acústica, mientras el relato crece en intensidad se suma el piano que ofrece lo mejor del tema, que para mi gusto se extiende demasiado en sus mas de 10 minutos. "We'll Meet Again Sometime", exhibe influencias Dylanianas aunque el órgano rompe la esquematización del folk yanqui. El broche de oro es la maravillosa melodía "Forever", de melancólica belleza enmarcada en una orquestación de cuerdas.
arriba

 

Strawbs
From The Witchwood (71)
La misma formación, a pesar de diversos conflictos internos graba este álbum conservando una enorme calidad en los estudios de George Martin con Tony Visconti como productor. El primer tema "A Glimpse Of Heaven" muestra a la banda más compacta en sus pasajes instrumentales, con mayor proliferación de arreglos sin abandonar su estilo. Poco se puede explicar con palabras sobre la belleza de "Witchwood" de su taciturna perfección, del memorable leitmotiv o de su excelente instrumentación, solo puedo recomendar no dejar de escucharlo. "Thiry Days" tal vez sea la forma de los Strawbs de acercarse a The Beatles, de homenajearlos sin desertar de su propio estilo. Este ascendiente también se deja apreciar en "Flight", aunque en este tema no logran mantener la calidad en la totalidad de su extensión.En el excelente "The Hangman & The Papist" nuevamente recurren al esquema de los teclados rompiendo los esquemas folclóricos. La soberbia intensidad de "Sheep" no disimula el parecido con el "All Along the Watchtower" de Dylan. "Cannondale" es una buena melodía de clima onírico con el ya reiterado protagonismo de los teclados. "The Shepherd's Song" alterna pasajes sosegados con otros de mayor ímpetu en los que Wakeman muestra su identificable cualidad en los sintetizadores. En "In Amongst The Roses" se percibe otra de esas vocalizaciones que tanto deben haber influenciado en Peter Gabriel, sobre una afable cortina de armonizaciones de guitarra y teclados. Se aproximan al folk estadounidense nuevamente en "I'll Carry On Beside You" aunque demostrando una delicadeza pocas veces frecuentada por este estilo. Llega el final con "Keep The Devil Outside", una canción algo convencional para cerrar este excelente álbum.
arriba

 

Strawbs
Grave New World (72)
Wakeman abandona la banda y es reemplazado por el tecladista Blue Weaver ex integrante de Amen Corner. El tema inicial "Benedictus" de impecable factura es por otro lado levemente vulgar para lo ofrecido antes por la banda, aunque el final con cautivante mellotron devuelve en algo el entusiasmo "Hey, Little Man...Thursday's Child" tampoco es algo grandioso, pero la brevedad de su tono intimista tampoco alcanza para un juicio definitivo. El tempo acelerado de la batería de "Queen Of Dreams" se contrapone a los sonoridades oníricas del resto de la instrumentación y los lapsos con experiencias electrónicas delatan la búsqueda de otros horizontes musicales de la banda. "Heavy Disguise" es una balada de timbres beatlescos que levanta su nivel con una buena instrumentación de cuerdas y bronces, aunque sirve para acercarnos a la sentencia de que no estamos ante una de las mejores producciones de la banda. Uno de los puntos más elevados del álbum "New World" con su mellotron, su expresividad vocal, acertada orquestación y dramático desarrollo nos permite disfrutar del la excelente potencialidad de la banda. "Hey Little Man... Wednesday's Child" es la consecuencia del segundo tema, tan despojado y breve como el anterior. El oficio de excelentes músicos los ayuda a transformar la tibia melodía "The Flower And The Young Man" en un tema apetecible en base a encantador arreglos de teclados. "Tomorrow" es un tema de base rítmica muy marcada sobre la que los teclados muestran una amplia gama de sonoridades son sobrio apoyo de la guitarra, resultando en uno de los temas más intensos del disco. "On Growing Older" es una canción sin mayor relevancia, "Ah Me, Ah My" casi una broma de vodevil y "Is It Today, Lord" un retorno menos feliz al estilo de los anteriores discos. A "The Journey's End" lo rescata la conmovedora interpretación pero a "Here It Comes" (el primero de los surcos adicionales) no lo ayuda ni su solo de órgano, recurrir al R&R en "I'm Going Home"(el segundo surco adicional) tal vez simbolice la incipiente falta de inspiración reflejada en las composiciones de la banda. Para muchos de los entusiastas de la banda este es el mejor álbum. Probablemente se trate de un disco más que aceptable, personalmente opino que es algo inferior a los anteriores.
arriba

 

Strawbs
Bursting At The Seams (73)
Hooper deja la banda por estar en desacuerdo con el alejamiento de las raíces folk. Este hecho debe haber actuado como detonante para que Strabs se incline aún más por las vertientes que ya venía desarrollando. El camino insinuado en el disco anterior se afirma como el derrotero musical que la banda decide abordar. Todos los terrenos explorados en discos anteriores son empleados y procesados para confeccionar un estilo menos arriesgado, netamente más convencional. Este resultado, lejano a mis gustos no deja de promover algunos muy buenos temas ("Tears and Pavan") y otras que con menores meritos compositivos ("Down by the Sea", The Winter and the Summer) están tan intachablemente arreglados y ejecutados que ratifican la calidad de estos músicos. Gran parte de la crítica encumbra este álbum y el anterior como dos de los sobresalientes de la banda. El acercamiento al rock sinfónico seguramente acercará a muchos degustadores de este estilo. Para otros, entre los que me cuento este álbum continúaa una cuesta abajo que ya se insinúa en "Grave New World", sin que por esto pueda calificar como malos estos discos.
arriba

 

Strawbs
Hero and Heroine (74)
Drásticos cambios de formación, solo queda Cousins como miembro original. Decididamente enrolados en una corriente sinfónica, y con pocas ideas frescas demostradas en los dos últimos discos, sacan lo mejor de si mismos para componer muy buenas melodías, realzadas con una instrumentación pomposa pero encantadora. Altas dosis de mellotron. Sin pretensiones de sonar innovadores, sin resabios de su ciclo folk, logran atrapar con melancólicos temas como "Autum" y "Sad Young Man" o con el barroquismo y la intensidad de "Hero and Heroine", aunque decaen notablemente con temas más roqueros como "Just Love" o en convencionalismo excesivo de "Shine on Silver Sun". Un álbum con altibajos, que cae en lugares comunes del rock sinfónico pero delineados con la habilidad de artesanos.
arriba

 

Strawbs
Ghost (75)
A pesar de los magníficos climas hermosamente instrumentados con aires barrocos y oníricos de "Ghost", del sabor ápico de "The Life Auction"con otra magnífica demostración de la voz de Cousins, el álbum deriva hacia una vertiente en la que sobreabundan las melodías accesibles y los efectos propios del AOR. La instrumentación es correctísima, el oficio les permite mantenerse, pero el ábum deja la sensación de que la inspiración se ha agotado. Lejos quedaron los tiempos de las raices folk o de la transición sinfónica. Han abandonado la aventura musical probablemente en pos de las exigencias del mercado, y se les nota mucho. A quienes no conozcan la banda les sugiero evitar inicialmente este disco, cualquiera de los álbumes anteriores es superior.
arriba

 

UK
U.K. (78)
Se acerca en fin de la década. El punk está en su apogeo. Es la era de obscuridad de la música progresiva. Las grandes bandas se ha disuelto o han cambiado de estilo hacia formatos más pop. Algunos músicos resisten. Entre ellos están los miembros de UK, gente de antecedentes. Bruford (Yes, King Crimson, Genesis), Wetton (Uriah Heep, King Crimson), Jobson (niño prodigio en Curved Air, Roxy Music) y Holdsworh (Gong) se reunen para formar un "supergrupo". Con mejores resultados que Asia o GTR, no están igualmente a la altura de sus potencialidades. Los temas, salvo alguna incursión pop demasiado desabrida (Time to Kill) están bastante bien armados, Bruford toca impecablemente y los teclados y el violín de Jobson presentan algunos aportes interesantes (la estrella es el CS80 Polyphonic Synthesizer). A Wetton no se lo nota nada entusiasmado ni en el bajo ni cantando (está lejos de las perfomances de KC). Holdsworh hace algún solo pero la mayor parte del tiempo pasa desapercibido. En un par de temas Jobson toma prestado algo de Zappa (Presto Vivace and Reprise y Mental Medication), por lo que uno debe pensar que no es casual el posterior ingreso de Terry Bozzio a la banda. En resumen los temas están bien, ellos no tocan mal, pero con el oficio no alcanza. Se puede escuchar si uno no está demasiado pretensioso.
arriba

 

UK
Danger Money (79)
por Cásar Inca
Para el segundo disco de UK, la formación es la de un típico power-trío, con un joven pero ya mundialmente reconocido Terry Bozzio, quien recibe el encargo de distanciarse de las inclinaciones jazzeras de su predecesor y adecuarse a una dinámica más abiertamente rockera, afín a la estructura de los temas compuestos por la dupla Jobson - Wetton. Con la ausencia de un guitarrista tan sofisticado como Holdsworth, el nuevo material pierde algo de la sofisticación distinguida que caracterizaba a los temas del primer disco, pero a su vez se nota que el ensamble grupal funciona de manera más fluida y compacta. Esto se nota claramente en el tema homónimo que da inicio al disco, y más adelante, en la trepidante e impactante ‘Caesar's Palace Blues’, y el opus final ‘Carrying No Cross’. también tenemos aquí la elegante balada ‘Rendezvous 6.02’, la cual exhibe una melodía envolvente pero quizá un tanto edulcorada, un rasgo que se acentúa en la canción más popera de todo el álbum, ‘Nothing To Lose’. Es en estos dos temas que se va anunciando los delineamientos musicales de los siguientes proyectos del Sr. Wetton. En líneas generales, un buen disco que no llega a ser tan brillante como el debut desde el punto de vista estilístico, pero que muestra un concepto musical mejor armado.
arriba

 

UK
Night After Night (79)
arriba

 

Traffic
Mr. Fantasy (67)
El álbum debut de Traffic es una de esas maravillosas joyas psicodálicas de 1967 que anticipan el inicio del genero progresivo. Mientras unas bandas se limitaban a copiar a The Beatles o The Rolling Stones, otras trataban de desarrollar su propia personalidad, como en el caso de Sofft Machine, The Nice o Traffic. Estilísticamente abarcan desde simples baladas hasta extensos y enárgicos jams en donde se puede apreciar la calidad de los músicos, pasando por R&B y las típica tonadas de vaudeville más algunos elementos folk. En ningún momento se descuida la calidad de las melodías, que generalmente están lideradas por la voz de Winwood. Él, al igual Manson y Wood desfilan por múltiples instrumentos mientras Capaldi se encarga de la batería y de distintas percusiones. Es indudablemente uno de los álbumes referentes del periodo. Delicadamente psicodelico, precozmente progresivo.
arriba

 

Traffic
Traffic (68)
La banda cobra una enorme contundencia, que la acerca a sus costados más roqueros, aunque sin que falten tranquilas baladas y sin perder su calidad abandona gran parte de la sutileza que caracteriza al primer álbum. Por otro lado las composiciones parecen dividirse netamente entre las más complejas y exploratorias por la dupla Winwood -Capaldi y la más orientadas al pop, obra generalmente de Manson que ocupan un lugar importante, que a veces es llenado con áxito y otras veces dejan un gusto algo insípido. De alguna manera la rivalidad entre Winwood y Manson está patente en este disco. Siguen surgiendo reiteradamente los aportes folk. En conjunto un puñado de bunas canciones en un buen disco que está pa mi gusto por debajo de lo que podía esperarse de la banda luego de su maravilloso debut.
arriba

 

Traffic
Last Exit (69)
Luego de claras exposiciones de la rivalidad establecida con Winwood, Manson se va de la banda y Winwood anuncia la separación. La compañía grabadora hecha mano a material de archivo con lados B de singles: "Withering Tree", "Medicated Goo" "Shanghai Noodle Factory", un tema solista de Manson, "Just for You" y dos grabaciones en directo de Traffic como trío Winwood, Capaldi, Wood que son interesantes por mostrarnos la capacidad de estos músicos, evidenciada particularmente "Feeling Good" pero que de alguna manera también desnudan el hueco dejado por Manson en lo instrumental. La jugada de la discográfica hace descender otro escalón a la banda que se encuentraun tanto lejos de sus dos discos anteriores.
arriba

 

Traffic
John Barleycorn Must Die (70)
Durante la separación de Traffic, Winwood formó parte del "supergrupo" Blind Faith y participó en Ginger Baker's Air Force. Terminada esta experiencia regresa a estudios para registrar un disco solista. Trabajando en mancomunión con Capaldi interpretan que estan retomando el camino dejado por Traffic. Llaman a Wood y se reintegra la banda. El disco retoma de alguna manera la frescura de Mr. Fantasy, siendo en mi opinión el mejor álbum desde ese momento. Están todos lo elementos ya clásicos de la banda, el pop, rock, fusión, folk /es maravillosa la versión del tradicional "John Barleycorn"), agradables canciones buenas melodías muy bien instrumentadas. Otro de los excelentes álbumes de la banda. En esta segunda etapa comenzará la acumulación de discos de oro en la medida que desciende la originalidad. Este es tal vez el último disco que muestra con total contundencia la capacidad de Traffic.
arriba

 

Traffic
Welcome to the Canteen (71)
Otro álbum originado en razones contractuales y que finalmente fue atribuido a los siete músicos participantes en lugar de a Traffic. Vuelve Manson y junto a invitados retoma en muy buenas versiones en vivo viejos áxitos e incluso un tema dela banda previa de Winwood, Spencer Davies Group: "Gimme Some Lovin".
arriba

 

Traffic
The Low Spark of High Heeled Boys (71)
Traffic nunca fue una banda fácil de clasificar, no eran netamente psicodálicos en los 60s ni claramente progresivos en los 70s. Este álbum hace más difícil la tarea, si es que esta tiene alguna importancia. Las melodías son agradables, las intrumentaciones prolijas aunque despojadas de toda sagacidad, desaparece la energía roquera, no hay espacio para experimentación alguna. Apenas rastros del folk y de las tímidas fusiones en que solían incursionar. Intentando ser simplemente práctico diría que es un típico álbum de AOR. Personalmente rescato temas de la dupla Capaldi- Winwood como "Hidden Treasure" y "Rainmaker". Por supuesto, nuevo disco de oro.
arriba

 

Traffic
Shoot Out at the Fantasy Factory (73)
Un álbum casi imposible de comprender debido a los antecedentesde esta banda. Una absoluta falta de inspiración reflejada en insípidas canciones. Ni siquiera está cerca de sus mejores momentos manejando los instrumentos. Absolutamente olvidable para mí. El título del último tema parece decirlo todo.
arriba

 

Traffic
On the Road (73)
Otro disco en vivo. No demasiado vitoreado por la crítica, constituye sin embargo una interesante oportunidad para escuchara a estos magníficos músicos explayarse a sus anchas en temas de prolongada duración con interesantes jams, más libres e intensos que lo que estaban mostrando en estudios para esos días. Publicado originalmente cono doble LP.
arriba

 

Traffic
When the Eagle Flies (74)
Al escuchar el inicio del álbum uno puede pensar que en un intento por despedirse dignamente Traffic da un giro estilístico sumergiándose de lleno en uno de los costados con los que había coqueteado previamente. La fusión jazz rock combinándose con las agradables melodías de siempre que esta vez se observan más complejas. Pronto la aparición de temas pop y baladas insulsas demasiado simplones (Walking in the Wind, Memories of a Rock & Rolla) restan enormemente en el momento del balance final. Gran parte del rol protagónico está en manos de los teclados de Winwood y Capaldi, quienes también se encargan de la mayor parte de las composiciones. Wood es casi un acompañante de lujo sin mayores protagonismos. Lamentablemente algunos buenos temas no alcanzan para la despedida que se hubiera merecido una banda como esta. Una banda que en mi opinión nunca supero el nivel de su primer álbum.
arriba

 

Rick Wakeman
Six Wives of Henry VIII (73)
arriba

 

Rick Wakeman
Journey to the Center of the Earth (74)
arriba

 

Rick Wakeman
Myths and Legend of King Arthur (75)
arriba

 

Rick Wakeman
Lisztomania (75)
arriba

 

Rick Wakeman
White Rock (76)
arriba

 

Rick Wakeman
No Earthly Connection (76)
arriba

 

Rick Wakeman
Criminal Record (77)
arriba

 

Rick Wakeman
Rhapsodies (79)
arriba

 

- (c) 2000 - 2010 Progresiva 70s -